EEUU bloquea la tasa global sobre las emisiones del transporte marítimo que la ONU quería imponer y evita una “subida masiva de impuestos”
El secretario de Estado, Marco Rubio, señaló en X: “Gracias a su liderazgo, EEUU evitó una subida masiva de impuestos de la ONU a los consumidores estadounidenses, que habría financiado proyectos progresistas sobre el clima”

El secretario de Estado, Marco Rubio durante un discurso
Ante las amenazas comerciales del presidente Donald Trump, y luego de que el secretario de Estado, Marco Rubio anticipara su negativa, Estados Unidos hizo descarrilar el primer impuesto global al carbono sobre el transporte marítimo, mientras una reunión marítima internacional se suspendió el viernes sin adoptar regulaciones.
La decisión pospone por un año la adopción de un marco para reducir las emisiones del sector, que representa cerca del 3% de las emisiones globales de CO₂ y mueve más del 80% del comercio mundial.
A principios de este año, en medio de una gran fanfarria, las mayores naciones marítimas del mundo acordaron las regulaciones durante una sesión caótica de la Organización Marítima Internacional (OMI) en abril, donde Estados Unidos abandonó la mesa a mitad de camino rechazando la propuesta.
Estas medidas, parte del "marco de cero emisiones netas" (NZF), hubieran impuesto una tasa a la contaminación por carbono para limpiar el transporte marítimo, estableciendo un cobro por cada tonelada métrica de dióxido de carbono emitida por los barcos por encima de límites permitidos.
Pero, tras una intensa presión de la Administración Trump junto con Arabia Saudita y otros países productores de petróleo, los delegados votaron para posponer la decisión un año, hasta octubre de 2026, y suspender la sesión.
Más de la mitad de los 176 Estados miembros —57 países a favor del aplazamiento, 49 en contra y 21 abstenciones— apoyaron la moción presentada por Arabia Saudita y Singapur.
Mientras que la Administración Trump amenazó con represalias como aranceles, restricciones de visados, gravámenes portuarios y sanciones a funcionarios de países que apoyaran el marco, especialmente a naciones en desarrollo vulnerables al clima.
La Administración Trump celebra la victoria
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, calificó el aplazamiento como “otra gran victoria” para Trump. “Gracias a su liderazgo, Estados Unidos evitó una subida masiva de impuestos de la ONU a los consumidores estadounidenses, que habría financiado proyectos progresistas sobre el clima”, escribió Rubio en X. “Nuestro país seguirá liderando y priorizando a Estados Unidos”.
This is another HUGE win for @POTUS.
— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) October 17, 2025
Thanks to his leadership, the United States prevented a massive UN tax hike on American consumers that would have funded progressive climate pet projects. Our country will continue to lead the way and put America FIRST.
Trump instó a los países a votar "no", publicando el jueves en su plataforma de redes sociales Truth Social que "Estados Unidos no tolerará esta nueva estafa global de impuestos verdes al transporte marítimo".
La Casa Blanca expresó su "indignación" por la mera celebración de la votación y reiteró que no adheriría al impuesto "de ninguna manera, forma o figura".
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Poniendo a EEUU primero
Además, ya en la Casa Blanca, el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva titulada "Poniendo a EEUU primero en acuerdos ambientales internacionales", que retira a Estados Unidos del Acuerdo de París sobre el cambio climático, cumpliendo una promesa de campaña. La orden, además, instruye al embajador de EEUU ante la ONU a notificar inmediatamente la retirada del Acuerdo y de cualquier compromiso similar bajo la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, considerando la salida efectiva al momento de la notificación.
Adicionalmente, se revocan todos los compromisos financieros relacionados con el cambio climático, incluyendo el Plan Internacional de Financiamiento Climático de EEUU y se ordena a varias agencias gubernamentales cesar las políticas que lo implementaban.
La orden refleja la política de priorizar los intereses económicos de EEUU, argumentando que acuerdos como el de París desvían fondos de los contribuyentes hacia países que no los necesitan y restringen el desarrollo económico estadounidense. Trump justificó la decisión, destacando que el Acuerdo de París impone cargas injustas, favorece a países como China e India y no refleja los valores ni las contribuciones de EEUU en materia económica y ambiental.
También se ordena a las agencias priorizar la eficiencia económica y la prosperidad en futuros acuerdos energéticos internacionales, promoviendo combustibles fósiles y declarando una "emergencia energética nacional" para impulsar la producción de petróleo y gas.