El Departamento de Justicia cerró cuatro sitios de abuso infantil en la 'dark web': tenían más de 120.000 miembros
La operación logró condenar a 18 líderes y miembros de la organización en Alabama, Carolina del Norte, Virginia, Maryland, Indiana, Texas, Washington, Arkansas, Michigan y Oklahoma.

Pam Bondi en Virginia/ Saul Loeb
El Departamento de Justicia (DOJ) cerró cuatro sitios de abuso infantil en la 'dark web'. En total, la red contaba con al menos 120.000 miembros y hacía circular cientos de miles de imágenes ilegales de niños con fines de explotación sexual. Sobre el impacto del material, contaba con al menos 100.000 visitas diarias.
Según reportó CBS News, la 'Operación Grayskull' comenzó en 2020 luego de que las autoridades detectaran "un aumento repentino del tráfico a un sitio web oscuro sospechoso de albergar material de abuso infantil". Entre los arrestados se encuentra William Spearman, catalogado por el DOJ como uno de los principales proveedores de material de abuso sexual infantil del mundo.
La citada operación también logró condenar a 18 líderes y miembros de la organización en Alabama, Carolina del Norte, Virginia, Maryland, Indiana, Texas, Washington, Arkansas, Michigan y Oklahoma.
"Este es uno de los casos más exitosos de todos los tiempos. Hemos desmantelado cuatro sitios web que no se han regenerado", le dijo al citado medio Matthew Galeotti, jefe de la División Penal del DOJ.
"Incluso para los fiscales, es difícil comprender lo extendido que está este fenómeno. Como ocurre en la 'dark web', la gente no es consciente de ello. Es extremadamente preocupante", añadió.
En cuanto a la magnitud del caso, la Fiscalía del caso de Selwyn Rosenstein, uno de los condenados, precisó que el grado de sofisticación de los participantes era llamativamente alto: "Era una comunidad grande y activa de pedófilos y entusiastas del material de abuso. Y existía en parte gracias a los actos delictivos del acusado".
Otro de los involucrados, Matthew Garrell, "participó en una conspiración extremadamente compleja y tecnológicamente sofisticada que excede con creces los delitos típicos de explotación infantil". Además, tenía en su poder un "manual" para preparar a niños para futuros abusos.