La Administración Trump intensifica el escrutinio sobre los proyectos solares y eólicos que requieran permisos federales
En un memorando interno, el departamento señaló que dicha “revisión final” con la que contará de ahora en adelante Burgum, involucrará todo lo relacionado a derechos de paso, planes de construcción, arrendamientos y todos los aspectos del proceso de permisos federales del departamento para proyectos solares y eólicos.

Burgum en una reunión de gabinete/ Jim Watson
El Departamento del Interior de los Estados Unidos anunció este jueves que todos los proyectos solares y eólicos que necesiten permisos federales enfrentarán un escrutinio más estricto por parte de la Administración del presidente Donald Trump, detallando que el secretario del Interior, Doug Burgum, será de ahora en adelante el que tendrá la decisión final sobre si dichos proyectos podrán avanzar en las tierras que sean propiedad del gobierno.
En un memorando interno, el departamento señaló que dicha “revisión final” con la que contará de ahora en adelante Burgum, involucrará todo lo relacionado a derechos de paso, planes de construcción, arrendamientos y todos los aspectos del proceso de permisos federales del departamento para proyectos solares y eólicos. En un comunicado, el Departamento del Interior destacó que estaba “nivelando el campo de juego” para el carbón y el gas natural “después de años de ataques” de la Administración del expresidente demócrata Joe Biden.
Un fuerte golpe a la industria de las energías renovables
Esta medida representa el golpe más reciente que ha sufrido la industria de las energías renovables, luego de que la ley ‘One Big, Beautiful Bill Act’ de Trump eliminara los incentivos fiscales clave. Poco después de la aprobación de dicha ley, Trump emitió una orden ejecutiva en la que ordenó al Departamento del Interior “eliminar el trato preferencial a instalaciones solares y eólicas frente a fuentes de energía confiables y despachables”, en referencia a la energía nuclear, el gas natural y el carbón.
En un comunicado, el principal grupo de presión de la industria de energías renovables en los Estados Unidos, la American Clean Power Association (ACP), comentó que la medida de la Administración Trump era lo equivalente a un bloqueo, añadiendo que alrededor del 5 % de los proyectos solares y el 1 % de los proyectos eólicos estaban actualmente ubicados en tierras federales. “El Departamento del Interior añade tres nuevas capas de procesos innecesarios y una revisión política sin precedentes a la construcción de proyectos de energía doméstica. Esto no es supervisión. Es un obstáculo que perjudicará innecesariamente a las fuentes de energía eléctrica de más rápido crecimiento”, detalló el director ejecutivo de ACP, Jason Grumet.
Demanda en aumento
“Es profundamente lamentable que la política energética de esta administración siga favoreciendo tecnologías específicas en lugar de impulsar una verdadera supremacía energética estadounidense”, comentó Bosh en un comunicado.