Un agente de ICE aseguró que, por el momento, no hay planes para deportar a Kilmar Ábrego García
La jueza federal Paula Xinis ordenó que Thomas Giles compareciera con “conocimiento directo” sobre los planes de deportación de la agencia.

Protesta a favor de Kilmar Ábrego García/ Oliver Cotreras
Desde el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) señalaron que por ahora no hay planes para deportar nuevamente a Kilmar Ábrego García. Desde su regreso ha estado detenido por el caso de tráfico de personas en su contra y una jueza federal pausó su liberación antes del juicio por temor a que sea deportado.
García, quien pasó algunos meses en el Centro de Confinamiento Antiterrorista de máxima seguridad salvadoreño (CECOT), declaró recientemente haber sufrido “golpizas severas” y “tortura psicológica" durante su estadía en el país centroamericano.
En este contexto habló Thomas Giles, un agente que administra las 25 oficinas locales de ICE. Lo hizo frente a la jueza federal Paula Xinis sobre el caso del salvadoreño. "No trabajamos casos que no están bajo custodia del ICE de forma preventiva porque nuestros oficiales de expedientes están preocupados por los casos que tienen ahora", declaró Giles, remarcando que todavía "no se ha tomado ninguna decisión".
Xinis ordenó que Giles compareciera con “conocimiento directo” sobre los planes de deportación, especialmente si García fuera liberado antes del juicio.
Según informaron desde The Hill, Giles testificó que ICE ya emitió "una orden de retención de inmigración solicitando la custodia si es puesto en libertad, que se espera que sea respetada. Eso permitiría que el traslado se produjera en un «entorno seguro» dentro de la cárcel de Tennessee".
En cuanto a la historia del salvadoreño, ingresó ilegalmente a los Estados Unidos en el año 2011. Si bien recibió una orden de deportación ocho años más tarde, las autoridades estadounidenses determinaron que el hombre de 29 años no podía ser deportado a su país de origen por temor a que fuera perseguido.
Sin embargo, fue deportado a El Salvador en marzo de este año y enviado a la cárcel de máxima seguridad conocida como CECOT. Posteriormente, el Departamento de Justicia reconoció que esta acción fue producto de un “error administrativo” y la Corte Suprema de los Estados Unidos le ordenó a la Administración Trump “facilitar” su regreso al país, proceso que se completó el pasado 6 de junio.