ANÁLISIS
Arde Belfast: cientos de personas protestan contra la inmigración descontrolada tras un nuevo apuñalamiento por parte de un refugiado sudanés
Mientras Michelle O’Neill, primera ministra de Irlanda del Norte, condenaba a los manifestantes tachando su ira de "cobardía repugnante" y "racismo", el activista Tommy Robinson lanzó un mensaje directo: "Gran Bretaña está al límite y el Gobierno le ha dado la espalda al pueblo".

Un edificio es incendiado en el centro de la ciudad de Belfast
Una vez más, la inmigración descontrolada de personas de culturas incompatibles con los valores británicos ha provocado caos y violencia en las calles del Reino Unido. Un hombre sudanés, refugiado y con permiso de residencia hasta 2028, fue detenido por un brutal ataque con cuchillo captado en vídeo que ha conmocionado a la comunidad y ha encendido protestas anti-inmigración en Belfast.
El sospechoso, de 30 años, deberá comparecer este miércoles en el Tribunal de Magistrados de Belfast acusado de intento de asesinato, posesión de arma blanca en público y amenazas de muerte. El jefe de policía de Irlanda del Norte, Jon Boutcher, dijo que el individuo llegó al Reino Unido en 2023 a través de París y Dublín, y no tenía antecedentes conocidos.
El vídeo del ataque muestra al agresor encima de su víctima, un hombre de unos 40 años, acuchillándolo repetidamente en la cabeza y el cuello en lo que se ha descrito como un intento de decapitación. El agredido sufrió graves lesiones en los ojos, la espalda y la cara, y fue hospitalizado. Las autoridades recuperaron un cuchillo de cocina en el lugar.
Las protestas calificadas de "racismo" expresan una frustración acumulada
Tras el ataque, cientos de manifestantes salieron a las calles de Belfast el martes por la noche. Prendieron fuego a contenedores, vehículos y un edificio, y bloquearon carreteras.
Las tensiones ya estaban elevadas en Gran Bretaña tras los violentos enfrentamientos de la semana pasada en Southampton, en el sur de Inglaterra, por el manejo policial del asesinato de un joven estudiante blanco apuñalado hasta la muerte por un hombre sij.
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Las élites políticas se apresuraron a tildar las manifestaciones del martes de "racismo". Michelle O'Neill, la primera Ministra de Irlanda del Norte, condenó enérgicamente las protestas e instó a la calma.
"Grupos de hombres enmascarados quemando familias fuera de sus hogares no es más que una cobardía repugnante", declaró en X. "El racismo, la intimidación y la violencia están mal dondequiera que ocurran", añadió.
"El Gobierno le ha dado la espalda al pueblo"
El activista Tommy Robinson ha publicado una serie de mensajes en redes sociales en los que critica al Gobierno del primer ministro laborista, Keir Starmer. Robinson, conocido por sus posturas en temas de inmigración e identidad nacional, escribió en X: "Gran Bretaña está al límite y el Gobierno le ha dado la espalda al pueblo".
Elon Musk incluso compartió una publicación del activista en la que llamaba a la protesta ciudadana: "Solo mediante protestas repetidas y contundentes se logrará algún cambio".
Por su parte, el líder del partido Reform UK, Nigel Farage, reaccionó con dureza al apuñalamiento ocurrido en Belfast. En un mensaje publicado en X, Farage escribió: "Lo que ocurrió anoche en Belfast es horrible". Además, exigió transparencia a las autoridades: "Las autoridades deben revelar de inmediato la identidad y el estatus del atacante. El público tiene derecho a la verdad".
PSNI declara el ataque como "incidente crítico"
"Esta brutal agresión habrá enviado ondas de choque a través de la comunidad y ha generado una verdadera preocupación", declaró el subcomisario asistente de la PSNI, Ryan Henderson. "Quiero tranquilizar a la comunidad local de que estamos tratando este ataque con la máxima seriedad. Nuestra investigación avanza a buen ritmo".