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EEUU levanta las sanciones contra la líder interina de Venezuela Delcy Rodríguez

Recientemente, el secretario de Estado, Marco Rubio, declaró que Estados Unidos está contento por cómo avanza la transición política en Venezuela.

Delcy Rodríguez y Donald Trump en una imagen de archivo

Delcy Rodríguez y Donald Trump en una imagen de archivoAFP

Emmanuel Alejandro Rondón

El Departamento del Tesoro levantó este miércoles las sanciones que pesaban sobre Delcy Rodríguez, quien ejerce como líder interina de Venezuela tras la captura del exdictador Nicolás Maduro. La medida, publicada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros, es un espaldarazo de la Casa Blanca a la posición actual de Rodríguez, quien se ha visto tutelada por Washington en los últimos meses. También abre la puerta para que la nueva líder chavista opere con mayor libertad junto a empresas e inversores estadounidenses.

El régimen chavista, mientras tanto, sigue viéndose en una situación comprometida desde que perdió al dictador Maduro el pasado 3 de enero, cuando fuerzas militares estadounidenses lo capturaron junto a su esposa, Cilia Flores, en Caracas. Ambos fueron trasladados a Nueva York, donde enfrentan cargos por narcoterrorismo y se declararon inocentes.

Recientemente, el secretario de Estado, Marco Rubio, declaró que Estados Unidos está contento por cómo avanza la transición política en Venezuela, explicando que llegará el momento donde se celebren elecciones realmente libres, pero que hay que tener paciencia para ello.

Si bien EEUU reconoce a Rodríguez como la líder interina de Venezuela, la situación legal en el país sudamericano es, cuanto menos, confusa. Un tribunal venezolano, leal al régimen chavista, declaró la ausencia de Maduro como "temporal", evitando así la convocatoria de elecciones y preservando las —en teoría— protecciones legales que el cargo le otorga bajo el derecho internacional. En ese marco, Rodríguez asumió la conducción del país por un plazo de hasta 90 días —prorrogable a seis meses con aprobación de la Asamblea Nacional, también controlada por la dictadura chavista.

Ese plazo vence este viernes, pero, no obstante, para Estados Unidos Maduro es un exdictador ilegítimo y la única líder legítima es Rodríguez, quien en la práctica lidera un interinato más comedido y tutelado por la Casa Blanca, que está presionando por los negocios energético y las libertades civiles dentro del país, especialmente por la liberación de todos los presos políticos.

Si bien para Delcy Rodríguez la situación interna es compleja, ya que hay facciones del chavismo descontentas con su rol impuesto por la Casa Blanca, la líder interina saludó el levantamiento de las sanciones.

"Valoramos la decisión del presidente Trump como un paso hacia la normalización y el fortalecimiento de las relaciones entre nuestros países", dijo en ‘X’. "Confiamos en que este avance permitirá el levantamiento de las sanciones vigentes contra nuestro país”.

Tanto Delcy Rodríguez como su hermano, Jorge Rodríguez, habían sido sancionados durante el primer mandato de Trump, precisamente por su rol en el desmantelamiento de la democracia venezolana. En septiembre de 2018, el Tesoro los incluyó en su lista negra señalando que el dictador Maduro les había otorgado posiciones de alto nivel "para ayudarle a mantenerse en el poder y consolidar su gobierno autoritario". Hoy, la situación cambió por completo.

Bajo el actual tutelaje, la líder interina del régimen chavista ha actuado como cara visible ante inversores internacionales, promoviendo la apertura del país al capital privado y al arbitraje internacional. Mientras esto sucede, la Casa Blanca también ha recibido en varias ocasiones a la Premio Nobel de la Paz María Corina Machado, principal líder opositora de Venezuela y también la figura política más popular del país junto al propio Marco Rubio y el presidente Donald Trump, que gozan de buenos índices de popularidad en el país sudamericano.

Machado, quien le dedicó su Nobel a Trump, está preparando su regreso a Venezuela tras huir del país en medio de un fuerte acoso policial y amenazas de captura que la obligaron a permanecer más de un año en la clandestinidad. Ahora en el exilio, la líder opositora ha aprovechado para reunirse con adversarios clave y ganar apoyos en Washington, incluyendo la Casa Blanca.

En paralelo, el Tesoro emitió en marzo una autorización que permite a la estatal PDVSA vender petróleo venezolano directamente a empresas de Estados Unidos y en mercados globales, revirtiendo años de bloqueo sobre el sector energético del país.

Maduro, en tanto, sigue con su largo y extenso proceso judicial en Estados Unidos, en una infame cárcel neoyorquina donde tendrá que pasar mucho tiempo. 

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