Un terrorista entrenado por la Guardia Revolucionaria de Irán tramó asesinar a Ivanka Trump para vengar la muerte de Soleimani
El iraquí Mohammad Baqer Al-Saadi, capturado recientemente, habría jurado matar a la hija del presidente y llegó a hacerse con un plano de su casa en Florida, según un reportaje del New York Post.

Ivanka Trump en una imagen de archivo durante el desfile inaugural en el Capital One Arena
Un presunto terrorista entrenado por la Guardia Revolucionaria de Irán habría planeado asesinar a Ivanka Trump como parte de una retorcida trama para vengar la muerte de su mentor, el comandante iraní Qasem Soleimani, abatido por Estados Unidos hace seis años.
Así lo reveló el New York Post, que identificó al sospechoso como Mohammad Baqer Al-Saadi, un iraquí de 32 años capturado recientemente. Según el diario neoyorquino, Al-Saadi habría hecho un "juramento" de matar a la hija del presidente Donald Trump e incluso disponía de un plano de su residencia en Florida. El ciudadano iraquí apuntaba contra la familia presidencial en respuesta a la muerte de Soleimani, jefe de la élite Fuerza Quds, en un ataque con dron estadounidense en Bagdad en enero de 2020.
De acuerdo con una fuente citada por el Post, tras la muerte del comandante iraní, Al-Saadi repetía a su entorno que era necesario matar a Ivanka para "incendiar la casa de Trump" del mismo modo en que, a su juicio, el presidente había incendiado la suya. El medio señaló que el sospechoso llegó a publicar en la red social 'X' un mapa que mostraba el enclave de Florida donde Ivanka y su esposo, Jared Kushner, poseen una vivienda valorada en 24 millones de dólares, acompañado de una amenaza en árabe en la que advertía que ni los palacios ni el Servicio Secreto protegerían a los estadounidenses.
Al-Saadi, descrito como una figura de alto rango en los círculos terroristas iraquí-iraníes, fue arrestado en Turquía el pasado 15 de mayo y posteriormente extraditado a Estados Unidos. El Departamento de Justicia le imputa 18 ataques e intentos de ataque cometidos en Europa y Estados Unidos, según detalló el Post. Entre ellos figuran el atentado incendiario contra una sede del Bank of New York Mellon en Ámsterdam, el apuñalamiento de dos víctimas judías en Londres y un tiroteo frente al consulado estadounidense en Toronto, además de ataques contra una sinagoga en Lieja, Bélgica, y el incendio de un templo en Róterdam.
Según las fuentes consultadas por el diario, Al-Saadi era cercano a Soleimani, a quien veía como una figura paterna tras la muerte de su propio padre, el general de brigada iraní Ahmad Kazemi, en 2006. Criado en Bagdad, fue enviado a Teherán para entrenarse con la Guardia Revolucionaria y, más tarde, montó una agencia de viajes especializada en peregrinaciones religiosas que presuntamente le servía de tapadera para conectar con células terroristas alrededor del mundo.
El Post destacó un rasgo llamativo en una figura de su perfil: su intensa actividad en redes sociales. El sospechoso publicaba selfis junto a atracciones turísticas como la Torre Eiffel en París o las Torres Petronas en Kuala Lumpur, así como imágenes haciendo kayak o posando frente a un misil con la mano sobre el corazón. La acusación federal incluye además fotografías —difundidas por el propio Al-Saadi— en las que aparece consultando mapas y equipos junto a Soleimani en lo que parece una instalación militar.
El presunto terrorista, a quien también se atribuyen vínculos con la milicia libanesa Hezbollah, permanece en régimen de aislamiento en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, el mismo penal que alberga a otros reclusos de alto perfil. La Casa Blanca no respondió a la solicitud de comentarios del New York Post sobre el complot.