Dodgers celebran la Serie Mundial por segundo año consecutivo en la Casa Blanca ignorando las críticas de algunos aficionados
El estadounidense Mookie Betts y el puertorriqueño Kiké Hernández, dos de las figuras del plantel, no asistieron al acto, celebrado nueve meses después de que el equipo venciera a los Azulejos de Toronto en el Clásico de Otoño.

Donald Trump le da la mano al lanzador retirado de los Dodgers de Los Ángeles, Clayton Kershaw
Los Dodgers de Los Ángeles visitaron el jueves la Casa Blanca para celebrar su segundo título consecutivo de la Serie Mundial, en una ceremonia que generó cuestionamientos de un sector de su afición, todavía disgustada por los operativos migratorios que la Administración del presidente Donald Trump desplegó en Los Ángeles el año pasado.
Según diversos reportes, el estadounidense Mookie Betts y el puertorriqueño Kiké Hernández, dos de las figuras del plantel, no asistieron al acto, celebrado nueve meses después de que el equipo venciera a los Azulejos de Toronto en el Clásico de Otoño. El resto del plantel, con la superestrella japonesa Shohei Ohtani entre ellos, sí estuvo presente en el Jardín de las Rosas —renovado este año con losas de piedra en lugar de césped— para presenciar cómo el dueño de la franquicia, Mark Walter, le entregaba a Trump un anillo personalizado de campeón y una camiseta con el número 47. El mánager del equipo, Dave Roberts, estuvo encargado de dar un pequeño discurso tras las palabras de Trump.
“Espero que cuando vean jugar a nuestros muchachos puedan sentirse orgullosos y decir que estos chicos hacen las cosas de la manera correcta”, dijo Roberts. “Sus nombres están en todas partes, en las redes sociales, en las noticias. Pero a la hora de ganar 11 juegos en octubre, o 13 el año pasado, todos estos muchachos se unen de forma desinteresada”.
“Y uno nunca sabe qué momento se va a presentar, pero tenemos a todos estos muchachos aquí, listos para cuando se los necesite. Así que somos muy afortunados de tenerlos, y ojalá hayamos ganado más aficionados de los Dodgers. Muchas gracias, señor presidente”.
Deportes
La Liga Americana blanquea 4-0 a la Liga Nacional en el 96º Juego de las Estrellas de la MLB
Williams Perdomo
Se trata de la segunda visita de la franquicia a la Casa Blanca, pues los Dodgers ya habían sido recibidos tras ganar la Serie Mundial de 2024 ante los Yankees de Nueva York. “Estoy encantado de decirles bienvenidos de nuevo a la Casa Blanca, y quizá los vea otra vez el año que viene”, dijo Trump durante la ceremonia.
TLa visita, sin embargo, reavivó un debate que ya se había planteado el año pasado, cuando el Gobierno federal intensificó sus controles migratorios en Los Ángeles, ciudad con una importante población hispana, en operativos que derivaron en protestas y, en ocasiones, algunos heridos. En ese momento, parte de la hinchada del equipo criticó a la franquicia por no pronunciarse al respecto, y ese reclamo resurgió esta semana, en momentos en que el Oklahoma City Thunder, campeón de la NBA en 2025, optó por declinar su propia invitación a la Casa Blanca.
“Ojalá no hubieran ido. La comunidad de los Dodgers se basa en hispanos, latinos, así que eso es un error”, dijo a la AFP Jesse López, aficionado de 45 años del equipo.
Hernández, que se recupera de una lesión, había señalado antes del evento que probablemente no habría asistido de todos modos. Betts, por su parte, no vinculó su ausencia a un motivo político y dijo que prefería pasar el día con su familia, aunque su decisión igualmente fue bien recibida por los aficionados críticos con la visita.
Trump calificó al plantel de “equipo realmente especial” y no descartó que los Dodgers logren un tricampeonato la próxima temporada.