Imputan a Cole Allen, el tirador de la cena de corresponsales, por disparar a un oficial del Servicio Secreto
El ataque ocurrió el pasado 25 de abril durante la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca.

Cole Allen.
Un gran jurado federal emitió este martes una acusación formal de cuatro cargos contra Cole Tomas Allen, de 31 años, por el intento de asesinato del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
El ataque ocurrió el pasado 25 de abril durante la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca en el hotel Washington Hilton.
La fiscal federal Jeanine Ferris Pirro anunció que Allen, originario de Torrance, California, no solo enfrenta el cargo de intento de magnicidio, sino también acusaciones por agresión a un oficial federal con un arma mortal, transporte interestatal de armas con intención de cometer un delito grave y descarga de un arma de fuego durante un crimen de violencia.
Las investigaciones revelan que Allen viajó a través del país con un arsenal táctico para cumplir su objetivo. Según el Departamento de Justicia, poco después de las 8:30 p.m. de la noche del evento, el acusado superó un control de seguridad del Servicio Secreto en el nivel de la terraza del hotel y corrió hacia las escaleras que conducen al salón principal donde se encontraba el presidente Trump.
Durante su avance, Allen disparó una escopeta de corredera Mossberg Maverick 88 de calibre 12, impactando a un oficial del Servicio Secreto directamente en el pecho.
El oficial respondió al fuego disparando en cinco ocasiones, lo que permitió que Allen fuera inmovilizado y puesto bajo arresto. A pesar del intercambio de disparos, el sospechoso solo sufrió una lesión menor en la rodilla y no resultó herido por las balas.
“La acusación de hoy subraya una verdad simple: hay evidencia de que este acusado tenía la intención de asesinar al presidente y que disparó a un oficial del Servicio Secreto de los EEUU después de atravesar el país con un alijo de municiones para lograr sus objetivos”, afirmó la fiscal Pirro.
Arsenal táctico y firmeza del Departamento de Justicia
Al momento de su detención, Allen poseía un equipo de combate considerable. Además de la escopeta Mossberg, portaba una pistola Rock Island Armory 1911 calibre .38, docenas de cartuchos de munición, dos cuchillos, cuatro dagas, múltiples fundas, alicates de punta fina y cortaalambres.
El Fiscal General interino, Todd Blanche, destacó la valentía de las fuerzas del orden y envió un mensaje contundente contra la violencia política. “Bajo el liderazgo del presidente Trump, los actores políticos violentos nunca ganarán; procesaremos a cualquiera que participe en estos actos horribles con todo el peso de la ley”, sentenció Blanche.
Por su parte, el director del FBI, Kash Patel, confirmó que la agencia ha trabajado ininterrumpidamente desde la noche del ataque para fortalecer el caso. “Cole Allen viajó a Washington DC intentando asesinar al presidente Trump y a miembros de alto rango de su administración, y atacó a las fuerzas del orden federales en el proceso”, aseguró Patel.
El proceso legal será ahora dirigido por la Sección de Seguridad Nacional de la Oficina del Fiscal de los Estados Unidos para el Distrito de Columbia.