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ANÁLISIS

La brecha de la maternidad es ideológica: las mujeres conservadoras tienen más hijos

Un estudio del Institute for Families Studies muestra que el porcentaje de madres entre los conservadores ha crecido hasta el 71%, mientras que el número de izquierdistas con niños se desploma al 40%. Según el autor del informe, la clave es el valor que se da al matrimonio, la familia y la crianza.

Una familia en la playa

Una familia en la playaPexels

Israel Duro
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Mientras que Occidente vive una crisis de natalidad sin precedentes, las estadísticas apuntan que la verdadera brecha de la maternidad es ideológica. Las mujeres conservadoras tienen más hijos que las de izquierda, y también son más proclives al matrimonio, con un "Family First" que prioriza la crianza y la educación de los hijos.

Así lo indica un estudio Brad Wilcox para el Institute for Family Studies (IFS), analizando las cifras oficiales. De acuerdo con los datos de la Encuesta General de la Sociedad de NORC en la Universidad de Chicago, el número de mujeres conservadoras que tiene hijos ha incluso crecido respecto a la década de los 80.

Un mayor porcentaje de mujeres conservadoras tiene más hijos hoy que en 1980

Entonces, el 65% de la mujeres conservadores de entre los 25 y 35 años tenían hijos. Unos números que crecieron hasta el 71% en la década de 2020. Por el contrario, las mujeres de corte progre con niños cayeron del 60% al 40% en el mismo periodo de tiempo. Una diferencia abismal del 31%.

La paternidad también muestra un mayor número de hombres conservadores con hijos, aunque la tendencia es a la baja. Así, los conservadores han pasado de un 59% con niños al 47%. Los progres, por su parte, han caído del 47% al 22% en estas cuatro décadas.

Además, el estudio recoge un dato interesante. De acuerdo con las cifras de la FEC y la Estimación Intercensal de Población del Censo, dentro de la caída de la natalidad en el país, se observa que en los 10 estados en los que Donald Trump se impuso por mayor margen el número de nacimientos ha disminuido en un 11%, frente al 25% registrado en la decena que se inclinó mayoritariamente por Kamala Harris.

Es más, si le sumamos la inmigración, "obtenemos una imagen de trayectorias demográficas divergentes. Desde el año 2000, los estados en los que Trump ganó el voto popular en 2024 experimentaron un aumento del 7,3% en su población infantil total. Esto contrasta con los estados en los que Harris ganó el voto popular, que experimentaron una disminución del 7,1% en la población infantil total".

El concepto de familia, clave

De acuerdo con los autores del análisis, no se trata de un mayor amor por los niños, sino del propio concepto de familia lo que está detrás de las frías cifras. Así comienza el artículo que presenta el informe:

"La izquierda tiene un problema familiar, o más bien, múltiples problemas familiares. Los mensajes progresistas que devalúan, niegan y deconstruyen el valor de la vida familiar y celebran la vida en solitario en los últimos años están dejando huella en los corazones, las mentes y las vidas de los jóvenes progresistas. Después de que se les vendieran diversos mensajes, entre ellos 'La maternidad heterosexual casada en Estados Unidos... es un juego en el que nadie gana' (en The New York Times), 'El divorcio me llevó a mi final feliz' (en The Washington Post), 'Las mujeres que permanecen solteras y no tienen hijos se están haciendo más ricas' (en Bloomberg) o '¿Por qué muchas mujeres solteras sin hijos son tan felices?' (en Psychology Today), demasiados adultos jóvenes, especialmente mujeres jóvenes de izquierdas, ahora consideran que el matrimonio y la familia no son para ellas o, al menos, no son su máxima prioridad".

El informe también apunta a que los jóvenes de izquierda tienden a "una 'mentalidad Midas' que prioriza ganar dinero, la educación y, sobre todo, la carrera profesional. El trabajo se considera la fuente y la cima de una vida significativa y feliz. Por el contrario, centrarse en el amor, el matrimonio y formar una familia no merece ni de lejos la misma dedicación". 

"Cuándo y por qué el matrimonio se convirtió en una cuestión partidista"

En 2024, Gallup ya apuntaba a este fenómeno, en un artículo titulado Cuándo y por qué el matrimonio se convirtió en una cuestión partidista. De acuerdo con la encuestadora:

"Tras décadas de escasas diferencias entre los partidos, en la década de 1980 se abrió una brecha en las tasas de matrimonio entre republicanos y demócratas, que se ha ampliado en el último cuarto de siglo. Aunque las diferencias demográficas entre republicanos y demócratas y los cambios en las condiciones económicas podrían explicar en parte este fenómeno, las diferencias en las actitudes sobre la importancia y los beneficios del matrimonio —los republicanos lo valoran más que los demócratas— parecen ser un factor mucho más importante".

Por ejemplo, los apóstoles del conservadurismo, como el asesinado Charlie Kirk, Ben Shapiro, Allie Beth Stuckey, Matt Walsh o Brett Cooper suelen loar los beneficios y alegrías de la familia y la crianza de los hijos. El propio Kirk lanzó un conmovedor mensaje en Fox apenas dos días antes de su muerte: "Tener hijos es más importante que tener una buena carrera profesional... mis hijos son más importantes que el número de seguidores que tengo en las redes sociales".

Además, "estrellas emergentes del firmamento conservador, desde Kevin O'Leary, de Shark Tank, hasta el multimillonario Palmer Luckey, confiesan que desearían haberse casado antes con sus esposas. Y cada vez son más las influencers conservadoras veinteañeras, como Riley Gaines e Isabel Brown, que celebran el matrimonio joven y la maternidad. 'Nada podría haberme preparado para un amor como este. Dios nos ha bendecido más allá de lo imaginable. Bienvenida al mundo, dulce Margot', escribió recientemente la exnadadora y defensora de las mujeres en el deporte, tras dar a luz a su primer hijo", recoge el estudio.

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