¿Quién es el juez judío ortodoxo que preside el juicio a Nicolás Maduro?
"Si yo fuera Maduro, estaría encantado con la selección de Hellerstein", dijo Alan Dershowitz.

Boceto del juicio contra Nicolás Maduro
En una abarrotada sala de un tribunal federal del Bajo Manhattan con paredes de paneles de madera oscura, la voz de Alvin Hellerstein cortó el silencio cuando el juez sénior se dirigió al hombre alto vestido con el atuendo naranja de los prisioneros.
"¿Es usted Nicolás Maduro?", preguntó el magistrado de 92 años del Tribunal del Distrito Sur de Nueva York.
"Soy el presidente de la República de Venezuela", respondió Maduro. "Estoy aquí secuestrado. Fui capturado en mi casa en Caracas".
Antes de que pudiera continuar, Hellerstein interrumpió. "Habrá un momento y un lugar para todo eso", dijo el juez, presionando el procedimiento hacia adelante. "En este momento, sólo quiero saber una cosa: ¿es usted Nicolás Maduro Moros?".
"Yo soy Nicolás Maduro Moros", respondió el dictador venezolano.
JNS estuvo presente en la sala del tribunal mientras Hellerstein procedía con la lectura de cargos, leyendo las acusaciones contra Maduro y su esposa, Cilia Flores, tal y como figuran en la demanda federal.
Maduro está acusado de un cargo de conspiración narcoterrorista; un cargo de conspiración para importar cocaína; un cargo de posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos relacionados con el tráfico de drogas; y un cargo de conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos.
Durante toda la audiencia, Maduro se mostró tranquilo, tomando notas a medida que se desarrollaba el proceso. La ex primera dama venezolana, sentada a su lado, parecía más tensa.
"Estoy aquí para ofrecer un juicio justo", dijo Hellerstein. "Esa es mi intención".
"Brindar justicia a todo el mundo"
El entonces presidente Bill Clinton nombró a Hellerstein juez en 1998. El magistrado judío ortodoxo se convirtió en juez sénior en 2011.
Alan Dershowitz, profesor emérito de Derecho en la Universidad de Harvard, dijo a JNS que conoce a Hellerstein desde hace 50 años, "desde antes de que fuera juez".
"Es un gran juez: justo y equilibrado. También es un gran jugador de tenis, incluso con más de 90 años, y un verdadero mensch [una buena persona]", dijo Dershowitz. "Es un judío profundamente comprometido y un abogado de principios bien arraigados".
"Él entiende dos cosas de la Biblia. Número uno, Tzedek, tzedek tirdof, es decir que siempre debes buscar la justicia", dijo Dershowitz a JNS. "Y número dos, Lo takir panim, que no distingas las caras". (Ambas citas proceden del Deuteronomio 16).
"El trabajo del juez es brindar justicia a todo el mundo, y si yo fuera Maduro, estaría encantado con la selección de Hellerstein para ser mi juez", dijo.
Gerard Filitti, consejero principal del Lawfare Project, dijo a JNS que Hellerstein es conocido por su estilo judicial ecuánime.
"El juez Hellerstein dirige un tribunal metódico y disciplinado y es conocido por sus fallos claros en casos significativos, incluidos los de alto perfil", dijo a JNS. "Él es conocido por no caer en la grandilocuencia o el showmanship político y se centra en la correcta aplicación de la ley y el procedimiento".
La comparecencia de Maduro ante un juez judío ortodoxo tiene importancia dado que el presidente venezolano ha abrazado una retórica antisemita en el pasado, según Filitti.
"Los tribunales operan sobre la ley y los hechos, no sobre la fe de sus jueces", dijo a JNS. "Será interesante ver cómo Maduro, que en el pasado ha traficado con tropos antisemitas clásicos y ha culpado al 'sionismo internacional' de las dificultades que su propio Gobierno ha creado, responde a ser juzgado ante un juez judío ortodoxo".
Pero es poco probable que Maduro invoque el odio a los judíos en la sala del tribunal, según Filitti.
"La estructura de una sala de audiencias deja poco espacio para que Maduro se involucre en narrativas políticas o antisemitas, especialmente porque las reglas procesales y probatorias prohíben grandes afirmaciones sobre persecución política, despotricar sobre el sionismo u otras declaraciones que no tienen nada que ver con los elementos de los delitos o las defensas admisibles", dijo a JNS.
"Debido a que Maduro probablemente dependa de un traductor, hay una mayor oportunidad para que haga comentarios extemporáneos. Pero estos probablemente serán tachados de irrelevantes, y Maduro podría ser sancionado", agregó.
© JNS