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Análisis

Sangriento fin de semana en Chicago deja 54 heridos y 7 muertos luego de que Pritzker rechazara el plan de seguridad de Trump

El fin de semana violento echó por tierra la percepción de que el crimen en Chicago venía en descenso en 2025.

Agentes de la Policía de Chicago investigan la escena de un tiroteo en Chicago, Illinois

Agentes de la Policía de Chicago investigan la escena de un tiroteo en Chicago, IllinoisAFP / Archivo

Emmanuel Alejandro Rondón

Chicago vivió un triste y violento fin de semana del 'Labor Day', con al menos 54 personas baleadas y siete fallecidas en distintos tiroteos que azotaron a la ciudad. Los hechos coincidieron con el enfrentamiento público entre el presidente Donald Trump y el gobernador demócrata de Illinois, JB Pritzker, quien ha rechazado constantemente el despliegue de tropas federales y de la Guardia Nacional en cualquier urbe de su estado, especialmente en la “Ciudad de los Vientos”.

De acuerdo con un recuento de ABC News, entre la noche del viernes y el mediodía del lunes se registraron al menos 32 tiroteos separados a lo largo y ancho de Chicago. Las víctimas incluyeron desde una adolescente de 17 años herida dentro de su casa hasta un hombre de 48 años en estado crítico tras recibir múltiples disparos en el abdomen. Uno de los incidentes más graves ocurrió en el vecindario de Bronzeville, donde siete personas fueron baleadas el sábado por la noche. Según el New York Post, se espera que todos los heridos se recuperen.

Durante el fin de semana, el presidente Trump intensificó su presión contra el gobernador Pritzker y el alcalde de Chicago, Brandon Johnson, en un mensaje publicado en su red social Truth, donde advirtió que el gobernador debía “enderezar las cosas, ¡rápido!, o vamos a ir”, acusándolo de “débil y patético” por rechazar la necesidad de la Guardia Nacional o la presencia federal en Chicago.

Pritzker, por su parte, rechazó las sugerencias de Trump y respondió que “las tropas de la Guardia Nacional o cualquier tipo de tropas en las calles de una ciudad estadounidense no tienen cabida a menos que haya una insurrección o una verdadera emergencia, y no la hay”.

El gobernador, además, advirtió que demandará a la Administración Trump si decide desplegar fuerzas federales sin el consentimiento de las autoridades locales: “Sería una invasión con tropas estadounidenses. Si lo hacen, estarán en los tribunales rápidamente”.

El alcalde Johnson también se opuso al plan y firmó una orden ejecutiva llamada “Iniciativa para Proteger Chicago”. Tras la firma, el demócrata dijo que que cualquier despliegue federal sería “descoordinado, innecesario e imprudente”.

El fin de semana violento durante el ‘Labor Day’ echó por tierra la percepción de que el crimen en Chicago venía en descenso en 2025. De hecho, hasta el fin de semana, los tiroteos cayeron un 37% y los homicidios un 32% en comparación con la primera mitad de 2024. Ahora, los datos empeoraron notablemente y la ciudad sigue registrando tasas de criminalidad más altas que otras grandes urbes como Nueva York o Los Ángeles.

La disputa sobre la violencia en Chicago se produce luego de que el presidente Trump ordenara el despliegue de fuerzas federales en Washington D.C. en agosto, semanas después de enviar agentes de seguridad a Los Ángeles para controlar los disturbios anti-ICE.

La Administración Trump sostiene que las medidas federales redujeron drásticamente la criminalidad en esas ciudades, aunque los demócratas han dicho que el crimen se ha venido reduciendo en 2025.

Mientras el enfrentamiento político continúa, la policía de Chicago investiga los múltiples ataques armados ocurridos durante el feriado, especialmente los homicidios, que fueron perpetrados en zonas como South Shore, East Garfield Park, Altgeld Gardens, Pilsen, West Inglewood, Pullman y Little Village. En la mayoría de los casos no hubo arrestos inmediatos, reportó ABC News

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