Jeff Bezos y Lauren Sánchez se dan el "sí quiero" en Venecia
El fundador de Amazon y la expresentadora se casaron este viernes en la ciudad italiana tras varios días de protestas locales por el impacto de esta gran boda en una ciudad ya abarrotada de turistas.

Lauren Sanchez y el fundador de Amazon, Jeff Bezos, llegando a Venecia para casarse
El fundador de Amazon, Jeff Bezos, y la expresentadora Lauren Sánchez se casaron simbólicamente este viernes en Venecia, en una ceremonia repleta de personalidades y en medio de unas fuertes protestas por la 'invasión' de personalidades a una ciudad fuertemente castigada por la masificación.
La ceremonia fue el punto culminante de una semana de fiestas, repleta de invitados famosos, muchos de ellos abanderados del movimiento ecologista que no duraron a la hora de saturar la ciudad de los canales viajando en jets privados e invadiendo las aguas con suyertates de esloras kilométricas.
El conocido hotel Aman elegido por los novios, un palacio renacentista con un precio mínimo de 2.000 euros (2.340 dólares) por noche, colgó el cartel de completo.
Según la prensa italiana, Bezos, de 61 años, y Sánchez, de 55, ya casados por lo civil en Estados Unidos, intercambiaron anillos y votos matrimoniales en la isla de San Giorgio Maggiore, situada frente al Arsenal, la antigua base naval de la ciudad.
La boda se celebró en un gran anfiteatro al aire libre con una serenata de Matteo Bocelli, hijo del famoso cantante de ópera Andrea Bocelli, según los medios.
El chef Fabrizio Mellino, con tres estrellas Michelin, se encargó del banquete y la tarta nupcial corrió a cargo del conocido pastelero francés Cédric Grolet, indicó el diario Corriere della Sera en una información recogida por AFP.
DiCaprio o Ivanka Trump, entre los invitados a la gran boda veneciana
Entre los invitados, figuraban la estrella de la telerrealidad Kim Kardashian, la hija del presidente estadounidense Ivanka Trump, el actor de Hollywood Leonardo DiCaprio, la reina Rania de Jordania o la presentadora Oprah Winfrey.
Preguntado por lo que más le gustaba de la ciudad de los canales, Bezos dijo sonriente junto a su mujer en una lancha: "¡Miren a su alrededor! Esta ciudad parece imposible, no puede existir, y sin embargo aquí está", en un vídeo publicado el jueves por el diario La Repubblica.
Una boda entre protestas locales
A pesar de las reticencias de parte de la población, las autoridades locales defendieron acoger la boda del magnate, uno de los hombres más ricos del mundo, que posee unos 215.000 millones de dólares en acciones de Amazon.
El presidente de la región, Luca Zaia, explicó que Bezos donará 3 millones de euros (3,5 millones de dólares) a una asociación de protección de la laguna, la Universidad Internacional de Venecia y la Unesco.
"El 80% de los gastos de esta boda, cuyo coste se estima en al menos 40 millones de euros (46 millones de dólares), tendrá un impacto en nuestras empresas y nuestros residentes", aseguró Zaia, un político de ultraderecha que gobierna la región del Véneto.
El Ministerio de Turismo estimó que la "visibilidad mediática" del acontecimiento generaría 895 millones de euros (1.000 millones de dólares) para la ciudad, aunque advirtió que esto "requiere verificación empírica".
Los dirigentes locales desvinculan la elección de Bezos del exceso de turismo contra el que ellos mismos tomaron múltiples medidas, como que los visitantes diarios paguen un boleto de entrada.
Unos 100.000 turistas duermen en la ciudad en temporada alta, pero también hay decenas de miles que solo pasan el día en la ciudad. Al mismo tiempo, la población local se reduce.
"No space for Bezos"
Parte de los habitantes se opusieron durante días a los festejos amparados en el colectivo "No space for Bezos" (No hay espacio para Bezos). "Venecia no está en venta", gritaban algunos activistas en una manifestación el martes.
Según el prefecto de Venecia, Darco Pellos, el evento no precisó de ningún "refuerzo" policial respecto al dispositivo habitual de la temporada de verano.
Bezos no es el primer famoso en casarse en Venecia. Hace 11 años, por ejemplo, lo hicieron el actor estadounidense George Clooney y la abogada Amal Alamuddin.