ANÁLISIS
Las redadas de Trump golpean duro a la comunidad hispana y abren una grieta en el Partido Republicano
Una encuesta publicada por Politico y realizada junto a Public First reveló que 50% de los estadounidenses considera que la campaña de deportaciones masivas del presidente ha sido demasiado agresiva; casi una cuarta parte de quienes votaron por Trump en 2024 comparte esa opinión.

Latinos en un mitin de Donald Trump
Las políticas migratorias de la Administración Trump están teniendo consecuencias que van más allá de las personas detenidas o deportadas. En comunidades con una importante presencia hispana, las redadas han afectado la actividad de pequeños negocios y generado temor entre trabajadores agrícolas, según dos estudios publicados recientemente.
El impacto económico aparece documentado en un estudio del Latino Policy & Politics Institute de UCLA sobre las redadas migratorias y los pequeños negocios latinos del condado de Los Ángeles. La investigación revisó nueve corredores comerciales en los que se produjeron operativos migratorios y encuestó a 75 propietarios de negocios latinos.
El estudio encontró que, durante las dos semanas posteriores a los operativos, los establecimientos situados alrededor de los lugares donde se produjeron las redadas recibieron unas 46.000 visitas menos. UCLA estimó que esa reducción representó pérdidas de aproximadamente 3,16 millones de dólares para los negocios analizados.
El efecto no se limitó al número de clientes. Según la encuesta incluida en el estudio, el 59% de los empresarios entrevistados afirmó que sus ingresos habían caído más de un 50% después de las redadas. El 68% dijo que había cerrado temporalmente o reducido su horario y el 51% señaló que sus trabajadores habían faltado al empleo por miedo.
El análisis también encontró que el problema persistía. Nada menos que un 95% de los empresarios consultados dijo experimentar estrés financiero constante, mientras que el 52% afirmó que sus ingresos ya no cubrían de manera consistente los costos operativos.
El miedo de los trabajadores agrícolas
Otro estudio publicado en julio muestra el impacto de las políticas migratorias entre trabajadores agrícolas.
La UFW Foundation encuestó a 2.250 trabajadores agrícolas para conocer cómo las redadas y las deportaciones estaban afectando a sus vidas y su trabajo.
El 92% de los trabajadores encuestados afirmó que los operativos contra la inmigración y las deportaciones habían afectado su empleo. El 80% llevaba más de una década viviendo en Estados Unidos, de acuerdo con el informe.
El temor también está modificando comportamientos cotidianos. Según la encuesta, el 61% de los participantes había reducido sus compras y el 29% había evitado recibir atención médica debido al miedo generado por las operaciones migratorias. El 90% expresó preocupación por una posible separación familiar.
Las prioridades expresadas por los trabajadores también muestran la dimensión de la incertidumbre: el 76% dijo querer protección frente a la deportación y la detención, mientras que el 53% señaló que quería un camino hacia el estatus legal y la ciudadanía.
Críticas desde el lado republicano
La discusión no se limita a organizaciones tradicionalmente alineadas con los demócratas. Algunos republicanos han expresado preocupación por la forma en que se está aplicando la política migratoria de la Administración Trump.
Ya en junio de 2025, seis de los 11 integrantes de la Congressional Hispanic Conference enviaron una carta al entonces director interino de ICE para pedir que la agencia concentrara sus recursos en personas consideradas una amenaza inmediata para la seguridad pública.
La posición de estos legisladores no suponía rechazar la aplicación de las leyes migratorias. La discusión se centraba en las prioridades de ICE y en la necesidad de distinguir entre personas que representan una amenaza para la seguridad pública y otros inmigrantes.
El congresista republicano por Florida Carlos Giménez también ha expresado preocupación por las consecuencias políticas de las operaciones migratorias entre los votantes hispanos: "Les digo que lo que pasó con ICE el año pasado perjudicó a los republicanos, ¿de acuerdo? Nos perjudicó con los hispanos. Habíamos logrado grandes avances con los hispanos, y luego, debido a la forma en que ICE estaba aplicando las leyes de inmigración, muchos hispanos dicen: 'Un momento, un momento, ¡eso no es por lo que voté!'. Y creo que eso es un reflejo de la situación", expresó Giménez en unas declaraciones recogidas por Latin Times.
Bob Unanue lanza una advertencia
A esta discusión se sumó Bob Unanue, CEO de Goya Foods y una reconocida figura empresarial que ha expresado públicamente su apoyo a Trump.
En un mensaje publicado en X, Unanue escribió: "Estamos perdiendo el 46% del voto hispano por esto que sale de 'Coms' [el equipo de comunicación de la Casa Blanca]", en alusión a un mensaje relacionado con las redadas que el empresario consideró ofensivo para los mexicanos, al punto de que llegó a pedir en otro tuit la destitución de Steven Cheung, director de Comunicaciones de la Casa Blanca.
Su comentario resulta relevante porque coincide con una preocupación expresada también por republicanos electos: que una política migratoria enfocada en las deportaciones masivas pueda terminar generando un costo político entre los hispanos.
La política migratoria de Trump genera dudas entre sus propios votantes
Dentro del propio electorado republicano de Trump, el 31% de quienes votaron por él pero no se identifican con el movimiento MAGA considera que su política migratoria está siendo demasiado agresiva, frente al 15% de los votantes que sí se identifican como MAGA. La encuesta también encontró que el 56% de los estadounidenses había percibido algún cambio en la manera en que la Administración lleva a cabo las deportaciones; entre ellos, el 44% dijo que esos cambios no habían modificado su confianza en la Administración en materia migratoria, y el 30% afirmó que había disminuido.
Una comunidad que no es políticamente homogénea
Los republicanos hispanos han mostrado posiciones diferentes sobre cómo debe aplicarse la política migratoria. Los hay que respaldan una aplicación estricta de las leyes, pero al mismo tiempo defienden que los recursos de ICE se concentren en inmigrantes que representen una amenaza para la seguridad pública.
Esa diferencia es importante porque una parte considerable del debate actual no gira únicamente alrededor de si Estados Unidos debe controlar la frontera o deportar a personas que se encuentran ilegalmente en el país. También gira alrededor de cómo se realizan las operaciones y qué consecuencias tienen sobre comunidades enteras.
Los estudios de UCLA y la UFW Foundation documentan dos de esas consecuencias: el impacto económico sobre pequeños negocios y el efecto de las políticas migratorias sobre trabajadores agrícolas y sus familias.
Las declaraciones de republicanos como Giménez y de empresarios como Unanue añaden una dimensión política: la preocupación de que determinadas estrategias puedan alejar a votantes hispanos que el Partido Republicano ha conseguido atraer en los últimos años.
El debate ya no es solamente quién cruza la frontera
Los datos apuntan a una transformación del debate migratorio: la pregunta política ya no es únicamente qué hacer con quienes cruzan ilegalmente la frontera, sino cómo se aplica la política migratoria dentro del país y a quién termina afectando.
El informe de UCLA sobre Los Ángeles muestra que las redadas pueden tener consecuencias sobre negocios que dependen de consumidores latinos. La encuesta de la UFW Foundation muestra que el temor puede modificar incluso decisiones tan cotidianas como comprar alimentos o acudir al médico. Y las declaraciones de algunos republicanos muestran que dentro del propio partido existe una discusión sobre los límites y las prioridades de la aplicación de las leyes migratorias.
El reto para los republicanos es especialmente delicado porque se produce después de uno de los mejores resultados del partido entre los hispanos en una elección presidencial. El 46% obtenido por Trump en 2024 demostró que una parte importante de la comunidad hispana estaba dispuesta a votar por un candidato del GOP.
Ahora, las encuestas sugieren que ese electorado distingue entre una política de seguridad fronteriza y las consecuencias de las deportaciones y redadas en el interior del país. Para algunos republicanos, la preocupación ya no es solamente cómo mantener una política migratoria dura, sino cómo hacerlo sin perder a los votantes hispanos que ayudaron al partido.
La propuesta de María Elvira Salazar para reformar el sistema migratorio
Salazar y la congresista demócrata Veronica Escobar presentaron la Dignity Act of 2025 (H.R. 4393) el 15 de julio de 2025. La propuesta es bipartidista y plantea cambios en materia de seguridad fronteriza, estatus legal para determinados inmigrantes, asilo y visas.
En marzo de 2026, Salazar participó junto a Escobar y otros legisladores y organizaciones en el lanzamiento de la Dignity Coalition, destinada a promover el proyecto.
La iniciativa sigue siendo una propuesta legislativa: no es una ley vigente ni supone que quienes actualmente se encuentran ilegalmente en Estados Unidos puedan acogerse automáticamente a sus disposiciones.
La existencia de la Dignity Act ilustra que dentro del Partido Republicano también existe una corriente que busca combinar una política de seguridad fronteriza con una solución legislativa para determinados inmigrantes que ya se encuentran en el país.