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Una jueza federal declara ilegal la lista negra que la Administración Trump impuso contra Anthropic

El conflicto se remonta a comienzos de este año, cuando Anthropic y el Pentágono no lograron ponerse de acuerdo sobre un contrato de $200 millones para proveer tecnología de IA destinada a sistemas clasificados.

Anthropic. Imagen de archivo

Anthropic. Imagen de archivoNurPhoto via AFP

Emmanuel Alejandro Rondón

Una jueza federal de California dictaminó este jueves que la Administración Trump actuó de manera ilegal al designar a la empresa de inteligencia artificial Anthropic como un riesgo de seguridad, una medida que le impedía a la compañía trabajar con el Gobierno federal en medio de serias preocupaciones por la seguridad nacional.

La decisión marca un revés judicial para la Casa Blanca en su disputa con una de las principales desarrolladoras de IA de EEUU y el mundo, justo en medio de serias advertencias sobre potenciales oleadas de ciberataques potenciados por la inteligencia artificial.

La jueza Rita Lin, del Tribunal de Distrito para el Distrito Norte de California, sostuvo en un fallo de 59 páginas que el Gobierno tomó represalias contra Anthropic por ejercer actividades protegidas por la Constitución, luego de que la compañía se pronunciara públicamente sobre los límites que debía tener el uso de su tecnología.

"La invocación vacía de la seguridad nacional no es un cheque en blanco para castigar y tomar represalias contra los críticos del gobierno", escribió la magistrada en su resolución.

El conflicto se remonta a comienzos de este año, cuando Anthropic y el Pentágono no lograron ponerse de acuerdo sobre un contrato de $200 millones para proveer tecnología de IA destinada a sistemas clasificados. La empresa, con sede en San Francisco, exigió que su tecnología no se utilizara para vigilancia masiva de ciudadanos estadounidenses ni para el desarrollo de armas letales autónomas, una condición que el Departamento de Guerra rechazó al considerar que una compañía privada no podía imponerle políticas al gobierno federal.

Ante la falta de acuerdo, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, designó formalmente a Anthropic como un "riesgo para la cadena de suministro", una categoría que hasta entonces se había reservado para empresas extranjeras consideradas una amenaza a la seguridad nacional. La designación afectó duramente a Anthropic, ya que ningún contratista o proveedor vinculado a las fuerzas armadas pudo, desde ese momento, hacer negocios con la compañía.

En respuesta, Anthropic presentó dos demandas el 9 de marzo. La resuelta esta semana en California es la primera; la segunda, radicada ante la Corte de Apelaciones para el Circuito del Distrito de Columbia, continúa en trámite. Según el New York Times, la Administración Trump podría apelar el fallo de la jueza Lin o esperar el desenlace de la segunda demanda antes de definir sus próximos pasos.

Durante el proceso, la propia jueza había cuestionado con dureza los argumentos del Gobierno. Calificó de "realmente preocupante" la postura del Pentágono, que sostenía que las críticas públicas de Anthropic bastaban para justificar su exclusión de los contratos federales, y señaló que no encontró evidencia que respaldara las acusaciones sobre un supuesto mecanismo que permitiría a la empresa desactivar o alterar sus propios modelos de IA en medio de un conflicto armado.

Anthropic celebró el fallo a través de un comunicado, en el que afirmó estar "complacida de que el tribunal haya dictaminado que esta designación de riesgo en la cadena de suministro fue ilegal", y remarcó su intención de seguir trabajando junto al Gobierno federal "para aprovechar la IA en beneficio de la seguridad nacional, de modo que todos los estadounidenses se beneficien de esta tecnología". La Administración Trump, por su parte, no reaccionó de inmediato al fallo.

El litigio se da en un momento particularmente sensible para Anthropic, que se encamina hacia lo que podría convertirse en la mayor oferta pública inicial de la historia, en medio de un mercado que sigue de cerca cada movimiento regulatorio y judicial vinculado a las grandes empresas de inteligencia artificial.

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