Trump sostuvo una "muy buena conversación" con el nuevo premier británico Andy Burnham: "¡Los Estados Unidos estarán ahí para ayudar!"
Tras reemplazar a Keir Starmer, Burnham celebró llamadas separadas con Trump y con el presidente ucraniano Volodimir Zelenski, a quien reafirmó el apoyo "resoluto" de Reino Unido frente a la invasión rusa de Ucrania.

Donald Trump en Washington DC/ Kent Nishimura
Andy Burnham, el recién nombrado primer ministro del Reino Unido, inició su mandato con una agenda cargada de cambios internos y contactos internacionales. Apenas unas horas después de asumir el cargo, el político laborista de 56 años mantuvo su primera conversación telefónica con el presidente Donald Trump.
El presidente describió el intercambio como "una muy buena conversación" y anunció que ambos líderes se reunirán en persona "en un futuro no muy lejano". En un mansaje publicado en Truth Social, el mandatario señaló: "El primer ministro tiene un gran trabajo por delante, pero podrá hacerlo y, por supuesto, ¡los Estados Unidos estarán ahí para ayudar!".
Entre los temas abordados destacaron el comercio, la cooperación militar y la desminado del Estrecho de Ormuz, en un contexto marcado por las tensiones internacionales recientes.
Según fuentes de Downing Street, durante la llamada Burnham enfatizó el "compromiso de Reino Unido con la defensa y la seguridad".
Un arranque con mano firme
Burnham no perdió tiempo. Tras reemplazar a Keir Starmer, celebró llamadas separadas con Trump y con el presidente ucraniano Volodimir Zelenski, a quien reafirmó el apoyo "resoluto" de Reino Unido frente a la invasión rusa. También recibió felicitaciones del presidente francés Emmanuel Macron, quien le instó a dar "nuevo impulso" a la relación con la Unión Europea (UE).
En el plano interno, el nuevo primer ministro, apodado el Rey del Norte por su exitoso paso como alcalde de Greater Manchester, movió rápidamente las piezas. Purgó a varios leales de Starmer del gabinete, entre ellos Rachel Reeves y David Lammy, y colocó en puestos clave a sus aliados y figuras de peso como John Healey en Hacienda, Ed Miliband en Exteriores, Angela Rayner y Wes Streeting en Defensa.
Promesas de un nuevo modelo
- Un plan a 10 años para aliviar la presión del coste de la vida.
- Reindustrializar el país.
- Descentralizar el poder desde Westminster.
- Acabar con las personas sin hogar en las calles.
- Crear "una nueva economía" y "un nuevo modelo político".