"Están usándonos como un vehículo": el demócrata Henry Cuellar enciende las alarmas y denuncia la infiltración del socialismo radical en su propio partido
Bajo la fachada moderada se esconde un programa que atenta contra los cimientos constitucionales y de seguridad de la nación.

El representante Henry Cuellar.
El representante demócrata por Texas, Henry Cuellar, lanzó una severa advertencia a sus filas durante una entrevista en el programa Saturday in America, transmitida por Fox News, afirmando que la organización Socialistas Democráticos de América (DSA) está utilizando la estructura del Partido Demócrata como una plataforma temporal para impulsar un proyecto desestabilizador y radical en el país.
Según la perspectiva expuesta por el veterano legislador, los aspirantes de la DSA se valen de distritos tradicionalmente seguros para competir en las elecciones generales.
"Están tratando de usar los escaños demócratas seguros para postularse. Y también saben que el Partido Demócrata es inadecuado, pero nos están usando o intentando usar al Partido Demócrata como un vehículo para luego establecer su propia plataforma", denunció Cuellar de manera frontal.
La agenda oculta: fronteras abiertas y desmantelamiento institucional
La principal crítica del legislador texano se centró en la duplicidad discursiva de la facción radical. Cuellar explicó que los candidatos socialistas suelen presentarse ante los votantes enfocándose exclusivamente en temas populares y de alta sensibilidad económica, tales como la vivienda asequible y el costo de vida, para ganarse la simpatía popular.
Sin embargo, bajo esa fachada moderada se esconde un programa que atenta contra los cimientos constitucionales y de seguridad de la nación.
El congresista enumeró y rechazó uno a uno los puntos clave de la agenda de la DSA, los cuales incluyen la abolición del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), el desfinanciamiento de los departamentos de policía, la eliminación de las prisiones y la apertura total de las fronteras.
En el ámbito institucional, la ultraizquierda promueve reformas de corte radical como la disolución del Senado y la reestructuración de la Corte Suprema. "Como demócrata, rechazo lo que está haciendo la DSA. Leí su plataforma y es radical", aseveró Cuellar, agregando: "No tienen ni su propio partido, pero intentan usar al Partido Demócrata... Los rechazo por completo".
Resistencia en las urnas frente al avance ultraizquierdista
La advertencia de Cuellar no es teórica; el legislador posee experiencia directa enfrentando los intentos de suplantación de la izquierda radical. Durante los procesos de primarias pasados, los comités de la DSA y los Justice Democrats inyectaron más de 20 millones de dólares para intentar derrocarlo en su distrito de Texas.
Cuellar logró imponerse defendiendo una agenda liberal-conservadora centrada en el respaldo a la Patrulla Fronteriza, la seguridad nacional y la protección de los empleos vinculados a la industria del petróleo y el gas. "Los votantes demócratas en mi distrito dijeron sí, y dijeron no a la posición radical", remarcó.
La contraofensiva de Cuellar coincide con un momento de expansión de la extrema izquierda en circunscripciones urbanas. En Colorado, la candidata respaldada por la DSA, Melat Kiros, protagonizó una sorpresiva victoria al derrotar en primarias a la congresista de larga data Diana DeGette en un distrito de Denver.
Asimismo, a finales de junio, un grupo de candidatos del ala dura apoyados por el alcalde socialista de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, lograron imponerse a figuras influyentes del aparato demócrata, consolidando el avance de esta facción en el noreste del país.