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¿Se desmorona la estrategia demócrata en Maine? Exigen la renuncia inmediata de Platner tras una grave denuncia de agresión sexual

La drástica solicitud se produjo inmediatamente después de que una mujer con la que mantuvo una relación sentimental revelara detalles de una presunta agresión sexual.

Graham Platner.

Graham Platner.Graham for Senate (Graham Platner campaign).

Andrés Ignacio Henríquez

El aparato del Partido Demócrata se enfrenta a una carrera contrarreloj para salvar una de sus contiendas electorales más críticas del año. Líderes de la formación y sus principales aliados estatales han exigido públicamente la renuncia de Graham Platner, su candidato al Senado por el estado de Maine.

La drástica solicitud se produjo inmediatamente después de que una mujer con la que mantuvo una relación sentimental revelara detalles de una presunta agresión sexual.

El escándalo, desvelado inicialmente en un reporte de Politico, expone la denuncia de Jenny Racicot, una residente de Maine de 41 años. Racicot afirmó que Platner presuntamente la forzó físicamente a mantener relaciones no consentidas hace aproximadamente cinco años.

La gravedad del testimonio provocó una desbandada de apoyos y apoyos políticos hacia Platner, un veterano de combate y productor de ostras que había logrado la nominación bajo una plataforma de izquierda radical alineada con el progresismo económico y el subsidio estatal de salud.

El "establecimiento" demócrata suelta la mano a su apuesta radical

La reacción en los escalafones más altos de la política demócrata en Washington fue unánime. El líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, y la presidenta de la campaña de los senadores demócratas, Kirsten Gillibrand, emitieron un comunicado conjunto calificando los hechos de "increíblemente perturbadores".

Ambos exigieron que Platner dé un paso al costado de inmediato para permitir que la organización seleccione un reemplazo viable antes de que expiren los plazos legales.

A la presión institucional se sumaron figuras de gran peso en el ala progresista, como la senadora Elizabeth Warren y el representante Ro Khanna, quienes retiraron sus respaldos oficiales. La situación ha generado pánico entre las filas locales debido al efecto dominó que este escándalo puede infligir sobre el resto de las candidaturas de la izquierda.

Peggy Schaffer, exvicepresidenta del Partido Demócrata de Maine, reconoció al Wall Street Journal el temor generalizado de que la polémica monopolice la agenda pública: "Incluso si esto resulta falso, nos preocupa que se convierta en la conversación del futuro previsible. Esto salpica cuesta abajo".

Un historial controvertido que sale a la superficie

A través de un video difundido este lunes, Platner negó de manera tajante las afirmaciones de Racicot, calificándolas de "categóricamente falsas", aunque admitió estar evaluando el impacto político sobre la contienda contra la actual senadora republicana Susan Collins.

Sin embargo, el historial del candidato ya arrastraba severos cuestionamientos. En el pasado, Platner justificó comentarios en redes sociales donde denigraba a las fuerzas del orden y a los residentes de zonas rurales bajo el argumento de padecer síndrome de estrés postraumático.

Asimismo, el aspirante demócrata había enfrentado un fuerte escrutinio tras descubrirse que intentó ocultar un tatuaje con simbología vinculada al nazismo, además de admitir el envío de mensajes de texto de explícito contenido sexual a otras mujeres mientras permanecía casado.

Por su parte, la senadora  Collins tachó las acusaciones de "espantosas" a través de un comunicado oficial, limitándose a señalar que no le corresponde a ella intervenir en la designación del candidato de la oposición.

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