Los tentáculos de la Red Singham o cómo se articuló la defensa internacional de Raúl Castro
El Departamento de Justicia acusa al exlíder cubano por el derribo de aviones de 1996; organizaciones y figuras vinculadas a la llamada "Singham Network" reaccionan denunciando una supuesta escalada contra La Habana.

Miembros de las ONG Puentes de Amor, Foro del Pueblo y CODEPINK en Cuba (Archivo)
Una acusación presentada por el Departamento de Justicia contra el exmandatario cubano Raúl Castro desencadenó una rápida respuesta política e ideológica internacional. Diversas organizaciones, medios y activistas vinculados a la llamada 'Singham Network' —una red de grupos políticos y mediáticos asociada al empresario comunista Neville Roy Singham— se movilizaron para rechazar la decisión de Washington y defender tanto a Castro como a la legitimidad histórica del sistema político cubano que mantiene a la isla en la miseria.
La reacción no solo giró en torno a la figura de Raúl Castro. También abrió un nuevo capítulo en una disputa más amplia: la confrontación entre la política de presión estadounidense hacia Cuba y una red internacional de movimientos que consideran a la isla un símbolo de resistencia antiimperialista.
La información fue publicada originalmente en un artículo de Just the News.
La acusación que reabrió una herida de hace 30 años
El Departamento de Justicia estadounidense anunció cargos contra Raúl Modesto Castro Ruz relacionados con el derribo, en febrero de 1996, de dos aeronaves de la organización humanitaria Brothers to the Rescue (Hermanos al Rescate).
Según la acusación, aviones MiG cubanos destruyeron las aeronaves cuando se encontraban sobre aguas internacionales cercanas a Cuba. El ataque dejó cuatro muertos: tres ciudadanos estadounidenses y un residente permanente. Los fiscales sostienen que las aeronaves se alejaban de territorio cubano y que no recibieron advertencias previas antes de ser atacadas.
Raúl Castro, quien dio la orden de disparar, enfrenta cargos que incluyen:
- Conspiración para asesinar ciudadanos estadounidenses.
- Destrucción de aeronaves.
- Cuatro cargos de homicidio vinculados al incidente.
La administración estadounidense describió la medida como parte de una renovada política de presión contra el régimen cubano.
El fiscal general interino Todd Blanche declaró: "Estados Unidos y el presidente Trump no olvidan ni olvidarán a sus ciudadanos".
La Red Singham entra en escena
La respuesta fue inmediata.
Diversas organizaciones señaladas por Just the News como integrantes o cercanas a la denominada 'Singham Network' rechazaron la acusación y la describieron como una operación política destinada a justificar futuras acciones contra Cuba.
Entre los grupos mencionados:
- Code Pink.
- Party for Socialism and Liberation.
- The People's Forum.
- Tricontinental: Institute for Social Research.
- International Peoples' Assembly.
La red es asociada por el medio estadounidense al empresario marxista Neville Roy Singham, aunque los distintos grupos mantienen estructuras y actividades independientes. En su momento la red también fue acusada de ser un brazo propagandístico financiado por el Partido Comunista de China (PCCh).
Code Pink: "No buscan justicia, buscan un pretexto"
La organización de extrema izquierda Code Pink calificó la acusación como una operación política. En publicaciones difundidas en redes sociales sostuvo:
"No buscan justicia por un avión derribado. La administración Trump está inventando un pretexto para la intervención militar".
La misma argumentó que Cuba tenía derecho soberano a defender su espacio aéreo y afirmó que las acusaciones forman parte de una estrategia histórica de presión estadounidense. El Departamento de Justicia, sin embargo, sostiene exactamente lo contrario: que las aeronaves estaban fuera del espacio aéreo cubano y volaban sobre aguas internacionales.
Code Pink también publicó en Instagram un mensaje a favor de Castro, compartido además por la cofundadora del grupo, Medea Benjamín, y por la Red Nacional sobre Cuba, entre cuyas organizaciones miembros se encuentran Code Pink, así como el Partido Comunista de Estados Unidos, los Socialistas Democráticos de América y el Partido Socialista de los Trabajadores.
El grupo ,presuntamente pacifista, ha elogiado durante mucho años y de muchos modos a la Cuba comunista, sin mencionar las crisis que por décadas ha enfrentado el pueblo cubano, que hoy vive en umbrales de pobreza extrema.
El Partido por el Socialismo y la Liberación defiende la actuación cubana
El Party for Socialism and Liberation emitió un comunicado denunciando la acusación como una "provocación".
Su medio afiliado, Liberation News, argumentó que Cuba actuó bajo principios del derecho internacional y citó el artículo 51 de la Carta de Naciones Unidas, relacionado con el derecho a la defensa de los Estados soberanos.
El argumento central: Cuba habría actuado dentro de sus facultades para responder a incursiones consideradas ilegales.
Otra vez la posición contradice la narrativa estadounidense, que afirma que el derribo ocurrió fuera del territorio soberano cubano.
Manolo De Los Santos y el apoyo explícito a Raúl Castro
Uno de los rostros más visibles de la respuesta fue Manolo De Los Santos, director ejecutivo del Foro Popular, investigador de Tricontinental y figurado en los registros fiscales del Fondo de Justicia y Educación vinculado a Singham.
El dirigente calificó a Castro como "un héroe increíblemente valiente y revolucionario". Y aprovechó también para elogiar al histórico dictador cubano, ya fallecido, Fidel Castro.
También acusó a Washington de actuar con hipocresía al cuestionar acciones cubanas mientras, según afirmó, Estados Unidos realiza operaciones letales en distintas regiones.
De Los Santos ha sido una figura destacada en campañas internacionales de solidaridad con Cuba y participó recientemente en encuentros oficiales con el dictador cubano.
Viajes a La Habana y reuniones de alto nivel
En marzo de este año, líderes de grupos vinculados a la Red Singham viajaron a Cuba y participaron en encuentros con el dictador cubano Miguel Díaz-Canel.
Según publicaciones oficiales cubanas, las reuniones se centraron en cooperación internacional, solidaridad política y acciones conjuntas frente a lo que calificaron como "guerra mediática e ideológica".
Posteriormente, varias organizaciones promovieron viajes de solidaridad y campañas de apoyo económico destinadas a proyectos energéticos y hospitalarios en la isla.
La dimensión geopolítica: China aparece en el debate
La investigación también conecta a algunos actores de la red con instituciones académicas y espacios vinculados al ecosistema político chino.
Vijay Prashad, director de Tricontinental: Institute for Social Research, cuyo consejo asesor está presidido por Singham, también salió en defensa tras la acusación contra Raúl Castro.
Prashad, quien criticó la acusación y escribió: "Cuba no es una amenaza para el mundo. Estados Unidos es una amenaza para el mundo".
Just the News sostiene además que Prashad mantiene vínculos académicos con organismos relacionados con estructuras del Partido Comunista Chino, algo presentado por el medio como un elemento relevante para comprender las conexiones internacionales de la red.
Lo que está en juego
La acusación contra Raúl Castro podría convertirse en un episodio histórico por múltiples razones:
- Es una de las acciones judiciales más significativas contra una figura central de la Revolución Cubana.
- Reactiva el caso de 1996, una de las mayores crisis diplomáticas entre Washington y La Habana.
- Expone una red internacional de organizaciones políticas movilizadas en defensa del modelo cubano.
La pregunta abierta ahora es si estas campañas de presión —desde Washington o desde sus detractores— modificarán el equilibrio político alrededor de la isla o solo profundizarán una confrontación que lleva más de medio siglo.