El DOJ presenta cargos contra Southern Poverty Law Center por financiamiento de grupos extremistas
La acusación de 11 cargos presentada por un gran jurado federal incluye seis cargos de fraude electrónico, cuatro cargos por declaraciones falsas a una institución bancaria asegurada a nivel federal y un cargo de conspiración para cometer lavado de dinero.

Departamento de Justicia
El Departamento de Justicia presentó este martes una acusación federal contra la organización de derechos civiles Southern Poverty Law Center (SPLC), por su presunta participación en actividades que, según las autoridades, contradicen su misión declarada de combatir el extremismo. La acusación de 11 cargos presentada por un gran jurado federal incluye seis cargos de fraude electrónico, cuatro cargos por declaraciones falsas a una institución bancaria asegurada a nivel federal y un cargo de conspiración para cometer lavado de dinero.
Tanto el fiscal general interino Todd Blanche como el director del FBI, Kash Patel, señalaron que la organización con sede en Alabama está acusada de canalizar importantes recursos financieros hacia grupos extremistas, incluidos el Ku Klux Klan y el Partido Nacionalsocialista de América. “El SPLC pagó a miembros de estos grupos extremistas. En ese sentido, estaba haciendo exactamente lo contrario de lo que decía a sus donantes que hacía, no desmantelar el extremismo sino financiarlo”, dijo Blanche en una rueda de prensa, en la que también señaló que la investigación del DOJ encontró que la organización había estado “fabricando el extremismo que dice oponerse al pagar a fuentes para avivar el odio racial”, y luego ocultando esos pagos.
Respuesta del SPLC ante las acusaciones del DOJ
El caso contra la organización se desarrolla en medio de tensiones entre esta y la administración del presidente Donald Trump, al punto de que Patel había cortado previamente los vínculos con el grupo tras años de colaboración con las fuerzas del orden en investigaciones sobre crímenes de odio y extremismo interno. Posterior a las palabras de Blanche, el director del FBI les indicó a los periodistas que la acusación contra el SPLC podría ser la primera de una serie de acciones similares dirigidas contra otras organizaciones.
En respuesta a la acusación, el director ejecutivo del SPLC, Bryan Fair, publicó un comunicado en el que la rechazó públicamente. “No seremos intimidados para guardar silencio ni para mostrar arrepentimiento, y no abandonaremos nuestra misión ni a las comunidades a las que servimos. Este momento de la historia encuentra a los estadounidenses en una lucha crítica entre quienes continúan empujando y moldeando el curso de la historia hacia la justicia y quienes se resisten al progreso. Nos defenderemos enérgicamente, a nuestro personal y a nuestro trabajo”, señaló Fair.
Asimismo, el director ejecutivo de la organización sugirió que la investigación en su contra podría estar enfocada en el uso que el SPLC ha hecho a lo largo de su historia de informantes confidenciales, práctica que defendió abiertamente. “Cuando comenzamos a trabajar con informantes, vivíamos bajo la sombra del punto álgido del Movimiento por los Derechos Civiles, que había visto atentados contra iglesias, violencia patrocinada por el Estado contra manifestantes y los asesinatos de activistas que quedaron sin respuesta por parte del sistema de justicia. No hay duda de que lo que aprendimos de los informantes salvó vidas”.