Tulsi Gabbard en la cuerda floja: Trump consulta a sus asesores sobre reemplazarla como jefa de inteligencia
El presidente sondea un posible cambio en la dirección de inteligencia nacional tras el controvertido testimonio de Gabbard sobre la guerra con Irán. No obstante, la decisión no está tomada.

Donald Trump y Tulsi Gabbard en el Salón Oval en una imagen de archivo
El gabinete del presidente Donald Trump está sufriendo cambios rápidos en su liderazgo. Tras las destituciones/degradaciones de la exsecretaria de Seguridad Nacional Kristi Noem y la fiscal general Pam Bondi, la próxima que podría ser reemplazada de su puesto de liderazgo es la jefa de Inteligencia, Tulsi Gabbard, quien, al igual que Noem y Bondi, habían enfrentado un difícil y controvertido proceso de confirmación en los primeros meses de 2025.
Según un reporte exclusivo publicado en The Guardian, dos fuentes conocedoras de la situación dijeron que Trump consultó en privado a funcionarios de su gabinete en las últimas semanas sobre si debería reemplazar a Tulsi Gabbard como directora de inteligencia nacional. Las fuentes afirmaron que aún no hay un candidato claro para ese cargo.
El detonante, explicaron las fuentes, fue la frustración del presidente Trump con el testimonio de Gabbard ante el Congreso el mes pasado, donde se negó a condenar a Joe Kent, un exempleado de Inteligencia, subordinado de ella, que había renunciado días antes argumentando que Irán no representaba una amenaza inminente para Estados Unidos.
Según describió Kent en su polémica misiva de renuncia, Israel, mediante los grupos de presión, llevó a Estados Unidos a una guerra no justificada en términos de Seguridad Nacional. La Casa Blanca condenó la carta y negó cualquier tipo de influencia israelí en la decisión de atacar a Irán.
Si bien la naturaleza de la salida de Kent ya había irritado a Trump, lo que terminó por molestar al presidente fue ver a Gabbard aparentemente protegiendo a quien había socavado públicamente su justificación para atacar Irán.
Consultado el domingo sobre si mantenía su confianza en ella, Trump ofreció un respaldo relativamente apático en el Air Force One: "Sí, claro”, dijo. “Tiene un proceso de pensamiento un poco diferente al mío, pero eso no significa que alguien no esté disponible para servir".
Además de Trump, un portavoz de la Casa Blanca, Steven Cheung, defendió la gestión de Gabbard en un comunicado. Su propia portavoz, Olivia Coleman, recordó que en las últimas dos semanas el presidente Trump había dicho tanto que tiene confianza en ella como que se desempeñó bien en sus audiencias.
"Ella sigue comprometida a cumplir con las responsabilidades que el presidente le encomendó", dijo Coleman.
No obstante, recuerda The Guardian, no es la primera vez que Gabbard genera fricciones con Trump. En junio pasado, el presidente se irritó con un video en el que ella advertía sobre los horrores de la guerra nuclear tras visitar Hiroshima. Semanas después, Trump la contradijo públicamente luego de que testificara que Irán no había decidido construir una bomba nuclear. "Está equivocada", espetó Trump en ese momento, antes de autorizar los ataques sobre los sitios de enriquecimiento en Fordow, Isfahan y Natanz.
Además, el contexto no ayuda a Gabbard, quien parece tambalear en la cuerda floja: Pam Bondi y Kristi Noem, dos funcionarias de alto nivel muy criticadas en los últimos meses, fueron despedidas luego de que Trump iniciara un proceso de consultas con sus asesores. Básicamente el mismo patrón que está siguiendo la jefa de Inteligencia. Según diversos reportes, Bondi suplicó quedarse en su lugar de trabajo, pero, aún así, fue relegada a través de un comunicado en Truth Social. Según The Guardian, Trump aún no tomó la decisión final de despedir a Gabbard, así que todo puede ocurrir en las próximas semanas.