ANÁLISIS
El jefe del Centro Nacional de Contraterrorismo renuncia por el conflicto en Irán: "No puedo, en buena conciencia, apoyar la guerra en curso"
El presidente Trump consideró "algo bueno" que Joseph Kent, director del NCTC, hubiera renunciado porque, según dijo, era "muy débil en materia de seguridad".

Joseph Kent, director del NCTC
Este martes, Joe Kent, director del Centro Nacional de Contraterrorismo (NCTC), anunció su dimisión inmediata. En su carta de renuncia, dirigida al presidente Trump, el funcionario sostuvo que su decisión se debía a su oposición a la guerra de Estados Unidos en Irán.
En el documento, publicado en X, Kent declaró: "No puedo, en buena conciencia, apoyar la guerra en curso en Irán", argumentando que el régimen iraní "no representaba una amenaza inminente" para la nación.
El jefe del NCTC, a quien el Senado confirmó por un estrecho margen para el cargo de director el pasado julio, acusó al Estado judío de haber ejercido una importante influencia sobre la Administración Trump para que comenzara la guerra.
"Es evidente que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y de su poderoso lobby estadounidense", señaló.
En su carta, Kent indicó que respaldaba "los valores y las políticas exteriores" defendidas por Trump en las campañas de 2016, 2020 y 2024, y que, a su juicio, habían orientado la primera etapa del Gobierno. Añadió que, hasta mediados del año pasado, existía una visión compartida según la cual los conflictos en Oriente Medio representaban un riesgo para la estabilidad y el bienestar del país, al implicar pérdidas humanas y un elevado coste económico.
"Hasta junio de 2025, comprendió que las guerras en Oriente Medio eran una trampa que robaba a Estados Unidos las preciosas vidas de nuestros patriotas y agotaba la riqueza y la prosperidad de nuestra nación", expresó el funcionario al dirigirse al presidente.
Acusaciones sobre una presunta manipulación informativa en torno a Irán
El funcionario sostuvo, sin pruebas, que en los primeros meses de la Administración, "altos cargos israelíes y miembros influyentes de los medios estadounidenses" habrían impulsado una campaña de desinformación que, según él, socavó por completo la plataforma America First del presidente y "sembró sentimientos favorables a la guerra para alentar una guerra con Irán".
Kent añadió que ese "ecosistema de mensajes" se utilizó para hacer creer al presidente Trump que un ataque contra Irán podría conducir a una victoria rápida.
Opinión
Detener los objetivos apocalípticos de Teherán es más importante que frustrar a Trump
Jonathan S. Tobin
"Esto era una mentira y es la misma táctica que los israelíes utilizaron para arrastrarnos a la desastrosa guerra de Irak, que le costó a nuestra nación la vida de miles de nuestros mejores hombres y mujeres", expresó el funcionario.
"No podemos volver a cometer ese error", añadió.
Kent afirmó que había sido un honor servir bajo el presidente Donald Trump y la directora de Inteligencia Nacional Tulsi Gabbard mientras encabezaba a los profesionales del NCTC.
Trump considera que la renuncia de Joe Kent es "algo bueno"
El presidente consideró "algo bueno" que el director del NCTC hubiera renunciado, porque, según dijo, no era fuerte en materia de seguridad.
"Siempre pensé que era débil en materia de seguridad, muy débil en materia de seguridad", dijo el presidente a los periodistas en el Despacho Oval. Añadió que, cuando vio la declaración de renuncia de Kent, se dio cuenta de que "es algo bueno que se haya ido".
La posición de la Administración Trump también fue defendida por Gabbard. A través de un comunicado, la directora de Inteligencia Nacional dijo que "tras examinar detenidamente toda la información a su disposición, el presidente concluyó que el régimen islamista terrorista de Irán representaba una amenaza inminente y actuó en consecuencia".
La génesis de un conflicto
Trump declaró en aquel momento que las capacidades nucleares de Irán habían sido "eliminadas" e instó al régimen de los ayatolás a entablar negociaciones, un llamamiento que no condujo a una resolución pacífica del conflicto.
El mandatario ordenó una nueva serie de ataques a finales de febrero, nuevamente en coordinación con el Gobierno de Benjamin Netanyahu. La ofensiva actual ha desencadenado represalias iraníes contra varios países vecinos de la región y ha provocado el casi total bloqueo del estratégico Estrecho de Ormuz.