Mamdani plantea subir casi un 10% el impuesto a la propiedad si no impone un gravamen a los más ricos
El plan ya encontró resistencia en el Concejo Municipal, donde la presidente del organismo, Julie Menin, y la titular del comité de finanzas, Linda Lee, advirtieron que la propuesta llega en un momento especialmente sensible para los neoyorquinos.

Zohran Mamdani en una imagen de archivo
Para el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, la imposición de nuevos impuestos no es una idea negociable. El líder socialista neoyorquino advirtió que la ciudad podría verse obligada a aumentar casi un 10% el impuesto a la propiedad si el estado no aprueba el nuevo tributo planteado a corporaciones y contribuyentes de altos ingresos. El gravamen forma parte de su propuesta presupuestaria para el año fiscal 2027, mientras ‘La ciudad que nunca duerme’ se enfrenta a un fuerte déficit.
Mamdani presentó el plan impositivo del 10% el martes, pero reiteró que su prioridad sigue siendo gravar a los sectores con mayor capacidad económica.
Sin embargo, reconoció que esa decisión depende de la legislatura estatal y de la gobernadora demócrata Kathy Hochul, lo que ha llevado a la administración municipal a evaluar alternativas para cubrir el déficit fiscal.
El presupuesto contempla un incremento del 9,5% en el impuesto inmobiliario, una medida que permitiría recaudar, según las estimaciones, unos $3.700 millones. Además, el alcalde socialista propuso utilizar aproximadamente $1.200 millones de las reservas de la ciudad para reducir la brecha fiscal prevista para los próximos años.
“No queremos tener que recurrir a medidas tan drásticas para equilibrar nuestro presupuesto”, dijo Mamdani. “Pero, ante la falta de otras opciones, nos veremos obligados a hacerlo”.
El alcalde Mamdani llegó al cargo con la promesa de aumentar los impuestos a los más ricos para financiar programas como el cuidado infantil gratuito y el transporte público sin costo en autobuses. El problema para él es que esas subidas impositivas requieren autorización estatal y la gobernadora Hochul, que busca la reelección este año, ha reiterado su rechazo a nuevos aumentos impositivos.
Como alternativa, Hochul anunció que el estado destinará $1.500 millones a Nueva York en un plazo de dos años para aliviar la presión sobre las finanzas municipales.
“He trabajado duro para conseguir niveles de financiamiento sin precedentes para ayudar a la ciudad porque la fortaleza de la ciudad afecta la fortaleza del estado”, dijo la gobernadora durante una conferencia de prensa.
De acuerdo con el Wall Street Journal, la administración municipal había proyectado inicialmente un déficit cercano a los $12.000 millones para los próximos dos años fiscales. Tras ajustes en los ingresos y la ayuda estatal, el faltante estimado se redujo a unos $5.400 millones, una cifra considerablemente menor pero que sigue siendo un desafío para las cuentas locales.
Según la alcaldía, un aumento del impuesto a la propiedad impactaría a más de tres millones de viviendas y a más de 100.000 edificios comerciales en la ciudad. Por esa misma razón, el plan encontró resistencia en el Concejo Municipal, donde la presidente del organismo, Julie Menin, y la titular del comité de finanzas, Linda Lee, advirtieron que la propuesta llega en un momento especialmente sensible para los residentes.
“En un momento en que los neoyorquinos ya enfrentan una crisis de asequibilidad, recurrir a los fondos de emergencia y proponer aumentos significativos del impuesto a la propiedad no debería estar bajo consideración en absoluto”, dijeron en un comunicado conjunto.