EEUU amenaza con abandonar la Agencia Internacional de Energía si no deja de lado sus “fantasías izquierdistas” sobre la transición verde
El secretario Chris Wright acusó a la AIE de actuar como una “organización de defensa del clima” y pidió que concentre sus esfuerzos en la “seguridad energética”.

El secretario del Departamento de Energía, Chris Wright, en una imagen de archivo
El secretario de Energía, Chris Wright, advirtió desde una conferencia en París que EEUU podría retirarse de la Agencia Internacional de Energía (AIE) si el organismo no modifica su enfoque sobre la transición energética y deja de priorizar escenarios vinculados a la descarbonización.
Según informó POLITICO, Wright cuestionó el trabajo del organismo con sede en la capital francesa y sostuvo que algunas agencias de datos corren el riesgo de “distorsionar su misión” si se enfocan en lo que calificó como “fantasías izquierdistas”. El funcionario también acusó a la AIE de actuar como una “organización de defensa del clima” y pidió que concentre sus esfuerzos en la “seguridad energética”.
La Agencia Internacional de Energía fue fundada en 1974 tras la primera crisis petrolera y se ha convertido en una referencia global por sus proyecciones sobre el mercado energético, incluyendo escenarios para la transición hacia fuentes renovables. Wright tiene previsto participar en una reunión ministerial del organismo esta semana.
El secretario fue aún más directo al rechazar los objetivos de emisiones netas cero: “No necesitamos un escenario de net-zero, eso es ridículo, eso nunca va a suceder”, sentenció.
Las tensiones se producen en un contexto marcado por el regreso del presidente Donald Trump a la Casa Blanca en enero de 2025, con una agenda favorable al uso de combustibles fósiles y orientada a revertir regulaciones ambientales severas. Desde entonces, la Administración ha presionado a la AIE para que reduzca su énfasis en la transición energética.
En su informe anual más reciente, publicado en noviembre, la agencia pareció responder parcialmente a esas críticas al reincorporar un escenario basado en tendencias actuales del mercado. También revisó su previsión sobre el pico de demanda de petróleo: si antes lo situaba en la década de 2030, ahora estima que el consumo podría seguir creciendo hasta mediados de siglo.