El país va camino a otro cierre del Gobierno en medio de las tensiones por Minneapolis
El senador republicano Lindsey Graham sostuvo que si los demócratas quieren cambiar el proyecto de ley del Departamento de Seguridad Nacional para poner restricciones al ICE "para alinearlos más con las agencias policiales tradicionales, entonces creo que sería correcto que insistieran en que lleguemos a la raíz del problema, que sería terminar con las políticas de las ciudades santuario".

Fachada del Congreso
Un cierre parcial del Gobierno parece inminente después de que un proyecto presupuestario fracasara en el Senado en medio de las tensiones entre demócratas y republicanos por las medidas migratorias. Con el fracaso de la iniciativa, los demócratas mostraron su molestia por el asesinato en Minneapolis de dos personas en medio de protestas contra las redadas migratorias.
El fracaso en la aprobación de un paquete de gasto compuesto por seis proyectos de ley destinados a financiar más de tres cuartas partes del Gobierno federal hace casi imposible evitar un cierre parcial a partir del sábado.
De todos modos, los demócratas y la Casa Blanca seguían buscando frenéticamente un acuerdo de última hora. Los demócratas habían prometido bloquear la medida a menos que se separara y renegociara la financiación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para incluir controles sobre la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE).
Por su parte, el senador republicano Lindsey Graham sostuvo que si los demócratas quieren cambiar el proyecto de ley del Departamento de Seguridad Nacional para poner restricciones al ICE "para alinearlos más con las agencias policiales tradicionales, entonces creo que sería correcto que insistieran en que lleguemos a la causa raíz del problema, que sería terminar con las políticas de las ciudades santuario".
"Por lo tanto, quiero advertir a mis colegas del Senado que insistiré en que este nuevo paquete del DHS incluya el fin de las políticas de ciudades santuario para siempre, algo que el pueblo estadounidense apoya abrumadoramente", sostuvo Graham.
De llegar, sería el segundo cierre o shutdown -cuando la financiación de todo o de diferentes áreas del Gobierno se congela temporalmente- desde que Trump asumió nuevamente la presidencia hace un año.
Falta de acuerdo
La situación dejó a los 53 republicanos de la cámara cortos en votos: necesitaban 60 voluntades para que la legislación avanzara hacia su aprobación final. Una modesta rebelión republicana se unió a los demócratas.
Ahora Washington se prepara para otro cierre disruptivo de servicios a la medianoche del viernes.
Los republicanos necesitan convencer a los demócratas
Por su parte, los demócratas han explicado que están dispuestos a aprobar cinco de los seis apartados del texto, pero quieren separar el último -que concierne al DHS- para debatir las reformas que desean que se implementen.
Dado que la Cámara de Representantes había aprobado los seis apartados en un solo bloque, separar el DHS del texto implicaría de facto una paralización a medianoche del viernes al sábado, ya que la cámara baja tendría que votar de nuevo la versión aprobada por el Senado.