Revés judicial en Texas para Trump y los republicanos: un tribunal frena el mapa que buscaba sumar cinco escaños al GOP
Texas apeló la decisión ante la Corte Suprema, que tendrá la última palabra sobre qué mapa se utilizará en 2026.

El gobernador de Texas Greg Abbott en una imagen de archivo
Un tribunal federal en El Paso bloqueó este martes el uso del nuevo mapa congresional de Texas, una pieza clave en la estrategia del Partido Republicano para ampliar su representación en la Cámara de Representantes de cara a las elecciones de medio término de 2026.
La decisión, emitida por un panel dividido de tres jueces, ordena que el estado utilice los distritos aprobados en 2021 mientras continúa el litigio, un revés para las autoridades estatales y para el presidente Donald Trump, quien había respaldado el rediseño para sumar hasta cinco nuevos escaños republicanos.
El fallo llegó tras una audiencia de varios días celebrada en octubre, en la que se evaluaron las líneas adoptadas por la Legislatura controlada por el GOP y por el gobernador Greg Abbott. La revisión de los distritos había generado tensiones políticas desde el verano, cuando legisladores demócratas de la Cámara estatal abandonaron Texas para intentar frenar el proceso.
La orden judicial fue solicitada por la organización LULAC y otros demandantes, quienes argumentaron que el nuevo trazado violaba la Ley de Derecho al Voto al “diluir” la influencia de votantes latinos y afroamericanos. En su opinión mayoritaria, el juez Jeffrey Brown —designado por Trump— concluyó que “existen pruebas sustanciales que demuestran que Texas manipuló racialmente el mapa electoral de 2025”, una afirmación que también suscribió el juez David Guaderrama. El magistrado Jerry E. Smith, nombrado por Ronald Reagan, emitió una dura disidencia.
La mayoría del panel sostuvo que los líderes estatales inicialmente no querían redistribuir los distritos, pero cambiaron de postura “cuando la administración Trump reformuló su solicitud como una exigencia de redistribuir los escaños del Congreso en función de su composición racial”. El fallo incluso cita a Abbott señalando que su motivación para redibujar los distritos era atender preocupaciones del Departamento de Justicia relacionadas con criterios raciales.
Las autoridades estatales rechazaron de inmediato los cuestionamientos. Abbott afirmó que "la Legislatura rediseñó nuestros mapas electorales para reflejar mejor las preferencias de voto conservadoras de los texanos, y por ningún otro motivo", calificando de “absurdas” las acusaciones de discriminación. La fiscal general Pam Bondi defendió el proceso al declarar que "el mapa de Texas se trazó correctamente y por las razones correctas".
La batalla legal no está ni cerca de terminar. Texas apeló la decisión ante la Corte Suprema, que tendrá la última palabra sobre qué mapa se utilizará en 2026. El calendario electoral ya corre: el plazo para que los candidatos al Congreso se inscriban vence el 8 de diciembre.
El fallo llega en un contexto nacional marcado por disputas intensas sobre el uso de criterios raciales en la conformación de distritos, un debate que también llegó este año al Alto Tribunal en casos procedentes de Luisiana y otros estados.