Trump rechaza mediación de China en Irán y enfoca su diálogo con Xi Jinping en temas de comercio
Los comentarios de Trump se producen en medio del continuo escrutinio sobre el papel de Irán en la inestabilidad regional y las especulaciones sobre si grandes potencias mundiales, incluida China, podrían influir en el asunto.

Donald Trump en la Casa Blanca/ Brendan Smialowski
El presidente Donald Trump dijo este martes que no veía ninguna necesidad de que el régimen comunista de China interviniera en asuntos relacionados con Irán, descartando las sugerencias de que Pekín pudiera desempeñar un papel significativo en las negociaciones que actualmente tienen lugar entre Washington y Teherán. “No lo creo, no”, dijo Trump al ser consultado sobre si el presidente chino, Xi Jinping, debería involucrarse. El mandatario republicano hizo estas declaraciones mientras hablaba con periodistas antes de partir de la Casa Blanca, donde se le preguntó sobre el conflicto en Irán.
Los comentarios de Trump se producen en medio del continuo escrutinio sobre el papel de Irán en la inestabilidad regional y las especulaciones sobre si grandes potencias mundiales, incluida China, podrían influir en el asunto. Cuando se le preguntó si China podría brindar algún tipo de ayuda, Trump respondió: “Bueno, no creo que necesitemos ayuda con Irán y vamos a ganar de una forma u otra. Ganaremos pacíficamente o de otra manera”. Asimismo, el líder conservador afirmó que el comercio dominará sus próximas conversaciones con Xi durante su viaje planeado a China, al asegurar que “Vamos a hablar con el presidente Xi sobre muchas cosas diferentes. Diría que, más que cualquier otra cosa, será sobre comercio”.
Al ser preguntado sobre la agenda del encuentro con Xi, Trump explicó que ambos tenían una gran relación y restó importancia a la relevancia de Irán al indicar que no será un tema central de discusión. “Tengo una gran relación con el presidente Xi, y creo que seguirá siendo así”, dijo, agregando que ambos líderes tienen “muchas cosas que discutir”.
La reunión se produce mientras Washington y Pekín continúan enfrentados por diferentes temas, entre los que destacan principalmente no solo lo relacionado con el comercio, sino también la situación en Taiwán, convirtiendo las conversaciones en una oportunidad clave para abordar desacuerdos de larga data y, potencialmente, reducir la fricción entre las dos principales economías del mundo.