Voz media US Voz.us

ANÁLISIS

El cierre del Gobierno es inminente: la propuesta republicana falló en el Senado

A pesar de que tres demócratas votaron a favor, la legislación para mantener al Gobierno abierto no pasó la Cámara Alta.

Vance y los líderes republicanos del Congreso/ Jim Watson

Vance y los líderes republicanos del Congreso/ Jim WatsonAFP

Joaquín Núñez
Publicado por

El cierre del Gobierno es inminente. La propuesta republicana ya aprobada por la Cámara de Representantes no logró pasar el Senado, donde necesitaba al menos 60 votos. De esta manera, el Gobierno se cerrará por primera vez desde enero del 2019, también con Donald Trump como presidente.

Los demócratas intentaron aprobar su propuesta en la tarde del martes, la cual fue rechazada con 53 votos en contra. Momentos después, comenzó la votación por el plan republicano.

A pesar de que tres demócratas votaron a favor, John Fetterman (D-PA), Catherine Cortez Masto (D-NV) y Angus King (D-ME), la legislación se quedó a cinco votos de ser aprobada.

“A esta administración no le importan los nevadenses, pero a mí sí. Por eso no puedo apoyar un cierre costoso que perjudicaría a las familias de Nevada y otorgaría aún más poder a esta administración imprudente”, explicó Cortez Masto en su cuenta de X.

De esta manera, todo está encaminado para que el Gobierno se cierre a primera hora del miércoles 1 de octubre.

"El grupo demócrata aquí en la ciudad, en el Senado, ha decidido cerrar el Gobierno por un proyecto de ley de financiación limpio y no partidista. Así es. Un proyecto de ley de financiación limpio y no partidista. No pedimos a los demócratas que aceptaran ninguna nueva política republicana. No añadimos cláusulas partidistas. Simplemente pedimos a los demócratas que ampliaran los niveles de financiación existentes para permitir que el Senado continuara con la labor bipartidista de asignación de fondos que habíamos iniciado. Y los demócratas del Senado dijeron que no. ¿Por qué? Porque los grupos de interés de extrema izquierda y los miembros demócratas de extrema izquierda querían enfrentarse al presidente. Así que los demócratas del Senado han sacrificado al pueblo estadounidense en aras de los intereses partidistas de los demócratas", declaró John Thune, líder de la mayoría republicana en el Senado. 

"Puede que los demócratas hayan decidido cerrar el Gobierno esta noche, pero podemos reabrirlo mañana. Solo hace falta que un puñado de demócratas se una a los republicanos para aprobar el proyecto de ley de financiación imparcial y no partidista que tenemos ante nosotros", sumó. 

">

“No está claro cuánto tiempo los demócratas mantendrán su postura insostenible”

Russell Vought, director de la Oficina de Administración y Presupuesto (OMB), emitió un memorando dirigido a las agencias gubernamentales luego de la votación del Senado. El documento ordenaba a las agencias a que empiecen los preparativos para un “cierre ordenado”.

“No está claro cuánto tiempo mantendrán los demócratas su postura insostenible, lo que hace difícil predecir la duración del cierre”, escribió Vought.

“En cualquier caso, los empleados deben presentarse a trabajar en su próximo turno programado para llevar a cabo las actividades de cierre de forma ordenada. Emitiremos otro memorándum indicando que las funciones del Gobierno deben reanudarse una vez que el presidente haya firmado un proyecto de ley que prevea las asignaciones presupuestarias”, sumó.

">

¿Qué pedía cada partido para evitar el cierre? 

Para conseguir los votos demócratas, los republicanos debían hacer concesiones en materia de salud, particularmente con los subsidios a los seguros médicos. Estos fueron aprobados por la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio (Obamacare) y extendidos bajo el Plan de Rescate Estadounidense y la Ley de Reducción de la Inflación, ambas legislaciones financiadas por Joe Biden.

Según informó Politico, tanto Trump como Vance se mostraron abiertos a discutir los subsidios, pero siempre que el Gobierno esté abierto.

En 2024, y según el Comité de Presupuesto de la Cámara, estos subsidios tuvieron un costo fiscal aproximado de 125.000 millones de dólares.

Del lado republicano, el liderazgo propuso un paquete "limpio", sin cláusulas adicionales, que mantenía los niveles de gasto vigentes hasta noviembre. 

¿Qué es el cierre del Gobierno?

Estados Unidos decide cómo gastar el dinero público año tras año, cuando el Congreso aprueba lo que se denomina como Ley de Asignaciones. La fecha límite que los legisladores tienen para ponerse de acuerdo es el 30 de septiembre. Si no hay un texto aprobado para entonces, el Gobierno federal se cierra.

La lógica viene de la Constitución Nacional, concretamente del Artículo 1, Sección 9: “No se sacará dinero del Tesoro, sino en consecuencia de asignaciones hechas por ley; y se publicará de tiempo en tiempo un estado y cuenta regulares de los ingresos y gastos de todo el dinero público”.

Una vez se llega al cierre, ciertas agencias directamente dejan de funcionar. Pueden ser todas, algunas o unas en particular. Los empleados no pueden trabajar y su paga se retiene hasta que los legisladores lleguen a un acuerdo.

El presupuesto gubernamental tiene dos grandes tipos de gasto: el obligatorio y el discrecional. En concreto, el cierre solo afecta a la parte discrecional del presupuesto, más no al gasto obligatorio, el cual incluye seguridad social, Medicare, Medicaid y el pago de intereses de la deuda. Estos gastos no se verían afectados por un eventual cierre.  

La pata discrecional incluye a las agencias federales, parques nacionales, agencias reguladoras, como la EPA, y servicios administrativos. 

A su vez, actividades esenciales como seguridad nacional, militares en servicio, control del tráfico aéreo o servicios médicos de emergencia siguen funcionando, a pesar de que sus empleados deban trabajar sin cobrar hasta que el Congreso apruebe los fondos. 

Estados Unidos desconoció completamente este escenario hasta bien entrado el siglo XX, cuando en 1980 tuvo lugar el primer cierre del Gobierno. Jimmy Carter fue el primer presidente en estar a cargo durante esta situación, que en aquella oportunidad duró un poco más de 24 horas. El cierre se repitió en 1982 (dos veces), 1983, 1984 (dos veces), 1986, 1987, 1990, 1995 (dos veces), 2013, 2018 y 2019.

El último, casualmente el más largo, fue el de 2019. Tuvieron que pasar 35 días hasta que todo volvió a funcionar con normalidad. Se estima que 800.000 empleados públicos no recibieron su dinero durante ese período de tiempo.

​Una de las escenas más recordadas de ese cierre se dio cuando Donald Trump, entonces presidente, tuvo que recibir al equipo de fútbol americano de la Universidad de Clemson, quienes recientemente se habían coronado en el Campeonato Nacional de Fútbol Universitario. Como los empleados no podían trabajar, incluida la cocina, el presidente compró comida de McDonald's, Wendy's y Burger King
tracking