El IRS permite a las iglesias respaldar a candidatos políticos sin perder los beneficios fiscales
El Servicio de Impuestos Internos comparó el respaldo de las instituciones religiosas a los candidatos con una "discusión familiar". La agencia también señaló que considerar las comunicaciones internas entre una institución religiosa y su congregación como parte de la Enmienda Johnson generaría una "tensión" con los derechos establecidos por la Primera Enmienda.

Una bandera sobre la iglesia de Sun City, Arizona
El Servicio de Impuestos Internos (IRS) informó de que permitirá a los lugares de culto respaldar a candidatos a cargos políticos sin perder su estatus de exención de impuestos. Se trata de un cambio significativo en la interpretación de la llamada Enmienda Johnson, una norma de larga data que prohíbe a las organizaciones exentas de impuestos, incluidas las iglesias, participar en actividades políticas partidistas.
Según un documento presentado ante una corte el 7 de julio, el IRS explicó que los líderes religiosos podrán expresar apoyo a candidatos políticos dentro de sus servicios religiosos habituales, siempre que estas expresiones ocurran en medio de una comunicación directa con sus congregaciones y no se consideren parte de una campaña organizada o financiada.
Además, el IRS comparó el respaldo de las instituciones religiosas a los candidatos con una "discusión familiar". La agencia también señaló que considerar las comunicaciones internas entre una institución religiosa y su congregación como parte de la Enmienda Johnson generaría una "tensión" con los derechos establecidos por la Primera Enmienda.
"Por estas razones, la Enmienda Johnson no abarca los discursos de un lugar de culto dirigidos a su congregación, realizados en el contexto de servicios religiosos y a través de sus canales habituales de comunicación, cuando se tratan temas de política electoral desde una perspectiva de fe religiosa", dijo el documento legal presentado por el IRS.
Las Organizaciones Nacionales de Radiodifusión Religiosa y diversas iglesias habían presentado una demanda contra el IRS, alegando que esta regulación viola sus derechos constitucionales protegidos por la Primera Enmienda, específicamente la libertad de expresión y el libre ejercicio de la religión.