Voz media US Voz.us

ANÁLISIS

Un paso más cerca del socialismo: la victoria del izquierdista radical El Sayed en Michigan ahonda la deriva extremista del Partido Demócrata

El próximo rival será el republicano Mike Rogers, excongresista que no tuvo oposición en su primaria. Los republicanos ya han reservado importantes sumas de dinero para esta contienda, que los demócratas consideran imprescindible si aspiran a recuperar el control del Senado.

Candidato demócrata al Senado por Michigan, Abdul El-Sayed

Candidato demócrata al Senado por Michigan, Abdul El-SayedAFP.

Carlos Dominguez
Publicado por

El candidato de izquierda radical Abdul El-Sayed se impuso este miércoles en la primaria demócrata al Senado por Michigan frente a la congresista Haley Stevens, en una victoria que refuerza el ala más extremista del partido en un estado clave

El resultado, anunciado en las primeras horas del miércoles tras una noche de escrutinio ajustado, supone un duro golpe para la vieja guardia demócrata. El-Sayed, respaldado por Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez, derrotó a Stevens, quien contaba con el apoyo de figuras como el senador saliente Gary Peters y de la gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer.

En su mensaje de concesión, Stevens ofreció su respaldo a El-Sayed para la general. El vencedor, por su parte, habló de "empezar a reparar las heridas" tras una campaña marcada por profundas divisiones internas.

La victoria de El-Sayed supone la primera de un candidato del ala más radical en una primaria estatal de un estado morado que Donald Trump ganó en 2024.

Rogers acusa a El-Sayed de "fanatismo ideológico"

El nominado republicano al Senado, Mike Rogers, publicó este miércoles un extenso comunicado en redes sociales en el que afirmó que su rival en la general "está liderando un movimiento basado en el fanatismo ideológico".

Rogers también criticó a El-Sayed por haber hecho campaña junto al  controvertido streamer Hasan Piker, quien ha llegado a decir que "Estados Unidos mereció el 11-S". El republicano aseguró que nunca imaginó enfrentarse a un oponente con esa visión, atribuyendo el comentario al propio candidato y no solo a la personalidad de internet.

"Su agenda haría que nuestras comunidades fueran menos seguras y nuestro estado menos asequible. Quiere vaciar las cárceles y devolver a los asesinos y a los delincuentes sexuales a nuestras calles. Prometió su apoyo a los Hermanos Musulmanes y hace campaña con personas que se niegan a condenar el terrorismo", añadió.

Su propia campaña, dijo Rogers, se fundamenta en la idea de que "Michigan tiene un futuro construido sobre el sentido común".

Un perfil que genera dudas de cara a noviembre

El-Sayed, exdirector de salud del condado de Wayne, construyó su campaña sobre propuestas como Medicare para todos, el fin de la ayuda militar a Israel y la reforma del financiamiento electoral. Su victoria confirma el avance de las posturas más radicales dentro del Partido Demócrata, pero también eleva el riesgo de alienar a votantes moderados en un estado que Donald Trump ganó por un estrecho margen en 2024.

El próximo rival será el republicano Mike Rogers, excongresista que no tuvo oposición en su primaria. Los republicanos ya han reservado importantes sumas de dinero para esta contienda, que los demócratas consideran imprescindible si aspiran a recuperar el control del Senado.

La victoria de El-Sayed en 2026 contrasta con su derrota por 21 puntos frente a Gretchen Whitmer en la primaria gubernamental de 2018. Ahora, el partido se enfrenta al reto de unificar una base dividida tras una primaria costosa y polarizada. Analistas conservadores advierten que apostar por un candidato tan alineado con la izquierda radical podría dificultar la conquista de los votantes independientes y de clase media que decidieron el resultado en Michigan hace dos años.

El senador progresista Chris Van Hollen celebró el resultado como "una llamada de atención" al establishment demócrata de Washington. Sin embargo, en un estado competitivo, esa misma radicalización podría convertirse en un lastre cuando llegue el momento de enfrentarse a Rogers en noviembre.

Millones para frenar el ataque de extrema izquierda contra Israel

La división más amarga ha girado en torno al apoyo de Estados Unidos a Israel. Stevens ha defendido la ayuda militar continua y ha rechazado las acusaciones de genocidio en Gaza. El-Sayed, en cambio, ha pedido el fin de la asistencia incondicional, ha atacado con dureza la influencia de AIPAC y se ha mostrado reacio a afirmar que Israel deba existir específicamente como un Estado judío.

Según AP, grupos aliados a Stevens invirtieron más de $50 millones, con más de $30 millones procedentes de AIPAC y organizaciones afines, la mayor inversión de esa entidad en una sola contienda.

Mientras El-Sayed pide cortar la ayuda militar, Stevens mantiene un apoyo firme a la relación bilateral y ha acusado al candidato radical de culpar a los judíos estadounidenses de sus problemas.

Michigan, termómetro del futuro demócrata

En la contienda por la gobernación, la demócrata Jocelyn Benson se impuso de forma clara (alrededor del 83% de los votos) frente a Christopher Swanson. En el bando republicano, el congresista John James, respaldado por Donald Trump, derrotó al empresario Perry Johnson (aprox. 50% frente a 35%). 

Ambos se enfrentarán en noviembre. En el distrito 13 de Detroit, el legislador estatal Donavan McKinney, apoyado por Bernie Sanders y varios miembros del Congressional Black Caucus, derrotó al congresista titular Shri Thanedar (aprox. 52% a 48%), en otra victoria del ala izquierdista.

Michigan se ha convertido en un termómetro de la dirección que tomará el Partido Demócrata. El triunfo de El-Sayed consolidará el avance de las posturas más radicales en un estado clave. En cualquier caso, el resultado de este martes marcará el tono de una de las batallas más decisivas de noviembre.

Recomendaciones

tracking