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Cómo Hamás planea engañar a la Administración Trump

Declaraciones de líderes del grupo terrorista demuestran que no se plantearon realmente ni deponer las armas ni renunciar al control de la Franja de Gaza.

Terrorista de Hamás al sur de Gaza

Terrorista de Hamás al sur de Gaza
AP/Cordon Press.

¿Mintió Hamás al presidente Donald J. Trump cuando dijo que había aceptado su plan de 20 puntos para poner fin a su guerra contra Israel en Gaza? ¿O está el grupo terrorista simplemente tratando de ganar tiempo para reafirmar su control sobre la Franja y prepararse para más ataques terroristas contra el Estado judío? Sí y sí. Hamas mintió. Hamas está intentando ganar tiempo al argumentar que necesita entablar negociaciones y conversaciones sobre la aplicación de la mayoría de las partes del plan de Trump.

Desde que el alto el fuego en la Franja de Gaza entró en vigor a principios de octubre, los funcionarios de Hamás han reiterado una y otra vez que no aceptaban todos los puntos mencionados en el plan.

Según estos funcionarios, Hamás sólo aceptó la primera fase del plan Trump, que exige que Israel suspenda las operaciones militares y libere a los prisioneros palestinos, y que Hamás devuelva a todos los rehenes israelíes, vivos y muertos, en un plazo de 72 horas. Han pasado semanas y el grupo terrorista aún no ha cumplido esa obligación de la primera fase.

¿Qué hay de las fases restantes del plan, que exigen la creación de un comité transitorio formado por tecnócratas y figuras independientes, así como por expertos internacionales, para gobernar la Franja? Se supone que este comité será supervisado por un nuevo organismo internacional transitorio, la "Junta de Paz", presidida por Trump e incluyendo al ex primer ministro británico Tony Blair, con otros miembros por anunciar.

¿Qué hay de la parte del plan de Trump que habla de la desmilitarización de la Franja de Gaza y del despliegue de una "Fuerza Internacional de Estabilización" como "solución de seguridad a largo plazo"? Hamás insiste en que estas cuestiones están "sujetas a negociación", pero que nunca estuvo de acuerdo con la desmilitarización ni con la presencia de expertos y fuerzas de seguridad internacionales en el enclave.

"Es probable que Hamás intente alargar las negociaciones sobre la administración de Gaza, el desarme y las fuerzas internacionales durante otros tres años".

El funcionario de Hamás Osama Hamdan afirmó el 10 de noviembre que su grupo no aceptaba todos los puntos del plan de Trump. En un podcast, Hamdan, que vive fuera de la Franja, dijo que Hamás había aceptado sólo la primera fase del pacto.

Desde entonces, Hamás ha liberado a los 20 rehenes vivos y los restos de la mayoría de los rehenes que asesinó. El grupo terrorista aún no había devuelto los restos de cuatro rehenes hasta el 12 de noviembre, aunque Israel suspendió sus actividades militares y liberó a cientos de prisioneros palestinos. Recordatorio: se suponía que todos los rehenes, vivos y muertos, debían ser devueltos en un plazo de 72 horas tras el anuncio del plan de Trump a finales de septiembre.

Lo que Hamdan y otros funcionarios de Hamás están diciendo es: "Después de que devolvamos los restos de los cuatro israelíes, entonces podremos empezar las negociaciones y discusiones sobre la implementación del resto del programa".

Cabe destacar que el plan de Trump se anunció después de intensas negociaciones entre Hamás y mediadores árabes e islámicos, así como de reuniones directas e indirectas con los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner. Los detalles completos del plan fueron presentados a Hamás, cuyos dirigentes finalmente lo suscribieron. Hamás no puede decir que sus dirigentes no estuvieran al tanto de la segunda y tercera fases del plan, especialmente en lo relativo a la "Junta de Paz" internacional, la desmilitarización y el despliegue de fuerzas de seguridad internacionales en Gaza.

El pensamiento de Hamás

La estrategia de Hamás es, evidentemente, ganar tiempo para poder reafirmar el control sobre la Franja de Gaza y reconstruir su infraestructura militar y organizativa. Al afirmar que necesita iniciar "negociaciones y discusiones" sobre la aplicación del resto del plan de Trump, busca claramente ganar todo el tiempo posible para poder mantener el control territorial. Por lo que respecta a Hamás, cuanto más duren las negociaciones, mejor.

Quienes conocen la forma de actuar de la organización palestina saben que esas negociaciones, si se inician, podrían durar meses o años. Desde su violenta toma de la Franja de Gaza en 2007, Hamás ha mantenido interminables -e inútiles- negociaciones con la Autoridad Palestina sobre la forma de poner fin a la rivalidad entre ambas partes y lograr la unidad nacional.

Es probable que los líderes de Hamás intenten alargar las negociaciones sobre la administración de la Franja de Gaza, el desarme y las fuerzas internacionales durante otros tres años, hasta que la Administración Trump sea sustituida por otra que esperan esté menos interesada en la Franja de Gaza.

Hamdan dijo durante la entrevista que cuando los representantes de Hamás fueron a Egipto a firmar la hoja de ruta para la paz, sólo tenían en mente estas cosas: un alto al fuego, el intercambio de los rehenes por prisioneros palestinos, la reapertura de las fronteras de la Franja con Israel y Egipto, y la entrada de ayuda humanitaria sin restricciones. "Lo que firmamos se refería a la primera fase del plan, las fases restantes están sujetas a negociaciones y discusiones", afirmó.

Un pacto, dos versiones muy diferentes

Hamdan aseguró que la Casa Blanca era consciente de que Hamás no había aceptado los 20 puntos. "Los estadounidenses estaban de acuerdo con esto", dijo. "Nuestra respuesta fue muy clara".

Luego reiteró el rechazo de Hamás a la participación de un organismo internacional o figuras similares en la gobernanza de la Franja:

"Hay un consenso nacional palestino sobre el rechazo a cualquier administración no palestina. Si hay un comité internacional que quiera supervisar la reconstrucción de la Franja de Gaza, eso es otra historia. Esto lo acordamos con todas las demás facciones palestinas".

El responsable de Hamás desestimó de plano el despliegue de fuerzas internacionales:

"Rechazamos las fuerzas internacionales que vienen a sustituir a Israel. Estas fuerzas sólo deberían estacionarse en las fronteras para garantizar la aplicación del plan Trump y proteger a los palestinos contra la agresión israelí. Estas fuerzas no deberían tener ningún papel dentro de la Franja de Gaza. Somos capaces de gestionar nuestros propios asuntos y no necesitamos tutela. Las negociaciones sobre esto aún no han comenzado".

Hamdan repitió la negativa a deponer las armas de acuerdo con el plan de Trump. El armamento de los grupos terroristas palestinos, subrayó, sólo será entregado al Gobierno de un futuro Estado palestino tras su establecimiento:

"Las facciones palestinas que se reunieron recientemente en El Cairo hicieron una declaración clara sobre esta cuestión, que se trata de una cuestión nacional, y que la resistencia está ligada a nuestro derecho a establecer un Estado palestino después de la liberación. Cuando haya un Estado palestino capaz de proteger a su pueblo, es natural que las armas se entreguen a ese Estado. Hasta entonces, la resistencia es un derecho al que no podemos renunciar. Esta cuestión no se ha discutido hasta ahora con los mediadores ni con los estadounidenses".

Esta declaración del responsable de Hamás contradice lo que Witkoff dijo recientemente:

"Hamás siempre ha indicado que se desarmaría. Lo han dicho, nos lo dijeron directamente durante esa famosa reunión que Jared [Kushner] mantuvo con ellos".

Es crucial prestar atención a lo que los líderes de Hamás dicen a su pueblo en árabe. Las declaraciones de Hamdan demuestran que el grupo terrorista no considera seriamente deponer las armas ni renunciar al control de la Franja. Para Hamás, el plan de Trump no es más que un alto el fuego temporal que le permitiría esperar a que termine la Administración republicana, volver a ponerse en pie para gobernar Gaza de nuevo y reanudar su yihad (guerra santa) para destruir Israel.

© Gatestone Institute

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