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La nueva constitución de la Autoridad Palestina: ideología radical con ropaje occidental

El proyecto de Constitución de la AP consagra el pago por asesinato, la ley islámica y el 'derecho al retorno'.

Mahmud Abbas, presidente de la Autoridad Palestina

Mahmud Abbas, presidente de la Autoridad Palestina
AFP.

La Autoridad Palestina publicó un borrador de su nueva Constitución a principios de este mes. Aunque en su forma refleja las de las democracias occidentales, en última instancia promueve una ideología palestina radical que no deja espacio para el Estado de Israel ni para la coexistencia, aseguraron varios expertos a JNS.

Aunque el proyecto de constitución parece marcar todas las casillas que se esperan de un Gobierno de estilo occidental - "democracia parlamentaria", "garantías procesales", "elecciones libres y justas"-, una lectura más atenta revela un segundo conjunto de valores contradictorios: los de la ley islámica o sharía, la política de pago por asesinato y el derecho al retorno -es decir, la destrucción de Israel por medios demográficos-.

"Es un documento de extraordinaria hipocresía", dijo a JNS Maurice Hirsch, director de la Iniciativa para la Rendición de Cuentas y la Reforma de la Autoridad Palestina en el Centro de Jerusalén para la Seguridad y los Asuntos Exteriores (JCFA, por sus siglas en inglés). "Ellos pretenden adoptar las normas sociales occidentales, pero en el fondo contradicen completamente todo lo que dicen adoptar".

Quizá la incoherencia más flagrante sea la protección constitucional de los mártires en no uno, sino dos artículos. Mártires es el término que utiliza la AP para referirse a los terroristas que cometen atentados contra israelíes. Su Fondo de Mártires, conocido en Occidente como pago por asesinato, es el programa mediante el cual proporciona estipendios mensuales a los terroristas y sus familias, una recompensa económica por sus actos violentos.

"Si la política estadounidense quiere un acercamiento entre Israel y los palestinos, esta Constitución no cumple".

En el artículo 24 del proyecto constitucional, la AP dice que "trabajará para proporcionar protección y atención a las familias de los mártires y los heridos y a los presos y liberados de las cárceles de la ocupación". El artículo 44 reitera que la ley proporcionará "atención a las familias de los mártires, los heridos y los prisioneros y los liberados".

Hirsch preguntó: "¿Cómo cuadra eso con el artículo 63, Protección contra Toda Forma de Violencia?". Ese artículo dice: "El Estado de Palestina se compromete a tomar las medidas legislativas, administrativas y judiciales necesarias para prevenir la violencia, limitarla y perseguir a sus autores."

Aunque la AP ha afirmado haber detenido su programa de pago por asesinatos, al haber recibido presiones occidentales, Palestinian Media Watch (PMW), organización que vigila a la organización palestina, demostró en un informe a principios de este mes que pagó a 23.500 terroristas un total de aproximadamente 315 millones de dólares en 2025.

Ocultarlo

"En la práctica sabemos que la AP ha estado haciendo todo lo posible para seguir pagando mientras lo ocultaba a los países occidentales", dijo a JNS Itamar Marcus, fundador y director de PMW. "Pero como ya sabemos, la AP escribe lo que quiere y declara lo que quiere para consumo internacional, pero su comportamiento no correspnde y no está dictado por sus declaraciones públicas".

Marcus, que dijo que la AP está esencialmente transcribiendo su ideología en un formato constitucional, señaló que el documento rechaza "la ocupación de asentamientos coloniales". "Eso es lo fundamental de su ideología; que Israel es un implante colonial extranjero sin derecho a existir", dijo.

Para Hirsch, el derecho al retorno es otra gran bandera roja. Aquel sostiene que todos los "refugiados" palestinos, cuyo número asciende actualmente a casi seis millones según la Agencia de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas (UNRWA), tienen derecho a regresar a los antiguos hogares de sus antepasados en Israel. Los israelíes de todo el espectro político coinciden en que, de aplicarse, este plan desbordaría demográficamente al Estado judío y supondría su fin.

El "derecho al retorno" se menciona varias veces en el documento, incluidos el preámbulo, el artículo 12 y el artículo 69. Estos dos artículos también tratan de la "unidad" de Israel. Esos dos artículos también tratan de la "unidad de la tierra". Hirsch dijo que "en ninguna parte de esta constitución se dice que Palestina sea otra cosa que toda la Tierra de Israel". Si la política estadounidense quiere un acercamiento entre Israel y los palestinos, esta Constitución no cumple".

"Todo el mundo debería leer este documento con atención, porque realmente es una expresión de la ideología palestina", dijo Hirsch. "Un Estado palestino no será el final del conflicto con Israel".

La constitución omite por completo a los judíos y a Israel. El artículo 27, Igualdad, dice que no habrá discriminación por motivos religiosos. La omisión es especialmente flagrante en el "artículo 4-Islam, Sharia y Cristianismo", que afirma: "El cristianismo tiene su estatus en Palestina y se respetan los derechos de sus seguidores", pero no menciona al judaísmo ni a sus seguidores.

El artículo 27 también establece que no habrá discriminación por motivos de género. Esto no es coherente con la sharía, que la Constitución establece como "fuente primaria" para la legislación, dijo Hirsch. Tampoco es coherente con el artículo 30, que garantiza los derechos y libertades personales. "La sharía no garantiza ningún tipo de igualdad para las mujeres", afirmó.

La constitución de la AP llega a instancias del presidente francés, Emmanuel Macron, y del primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer. Presionaron al jefe de la AP, Mahmud Abás, sobre el tema, aunque no era algo que él quisiera hacer, dijo Hirsch, que espera que Macron, Starmer y líderes similares acentúen aquellos artículos que abrazan los valores occidentales y están diseñados para el consumo extranjero, e ignoren el resto.

David Isaac, corresponsal en Israel de JNS.

© JNS

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