ANÁLISIS
Francia: en plena ola de calor, Le Pen promete aire acondicionado masivo mientras la izquierda lo rechaza por "tabú ideológico"
Para la derecha, el aire acondicionado es simplemente sentido común y una forma de proteger a la gente trabajadora frente a lo que consideran políticas verdes excesivas de Macron y Bruselas. En cambio, los verdes lo ven como una "respuesta inadaptada" que acaba calentando más los barrios y saturando la red eléctrica.

Ola de calor en París-Imagen de Archivo
Mientras Francia sufre una ola de calor brutal con temperaturas por encima de los 40°C, el debate sobre el aire acondicionado se ha transformado en una nueva guerra cultural que enfrenta a la derecha contra la izquierda radical y los ecologistas.
En el hexágono, donde alrededor del 70 % de la electricidad proviene de la energía nuclear de bajo carbono, las preocupaciones ambientales son menores. Sin embargo, sigue existiendo una notable resistencia cultural hacia el uso generalizado del aire acondicionado.
El trauma de 2003 revive el debate
Marine Le Pen, líder del partido de derecha Agrupación Nacional (RN), propuso este miércoles un "plan masivo de aire acondicionado" de cara a las presidenciales. "Es absurdo que la gente muera por el calor", afirmó, y prometió dar prioridad a hospitales, residencias de ancianos y escuelas, sobre todo para proteger a los más vulnerables.
Sociedad
Dos décadas después de 'Una verdad incómoda': ¿qué dicen los datos sobre las predicciones de Al Gore?
Carlos Dominguez
Según el Financial Times (FT), Le Pen acusó directamente a la izquierda y a los activistas verdes de rechazar el aire acondicionado por motivos ideológicos, incluso si eso pone en riesgo la salud de las personas.
Un diputado de su partido fue más allá al recordar la ola de calor de 2003, que causó más de 14.800 muertes en el país: "El 2003 debería haber sido seguido por un plan masivo de instalación de aire acondicionado, que en Francia ha sido durante mucho tiempo un tabú ideológico impuesto por la izquierda", señaló.
La izquierda y el tabú ideológico del aire acondicionado
El líder del partido de izquierda radical Francia Insumisa (LFI), Jean-Luc Mélenchon, respondió de forma directa: "Absolutamente no. Instalar aire acondicionado en todas partes solo aumentaría el daño", argumentando que eso dispararía las emisiones de carbono y el consumo de electricidad.
Por su parte, la líder del partido ecologista, Marine Tondelier, sostiene que el aire acondicionado "no es un tabú", pero tampoco una solución única, y propone un "permiso climático" de hasta cinco días al año para trabajadores expuestos.
Para la derecha, el aire acondicionado es simplemente sentido común y una forma de proteger a la gente trabajadora frente a lo que consideran políticas verdes excesivas de Macron y Bruselas. En cambio, los verdes lo ven como una "respuesta inadaptada" que acaba calentando más los barrios y saturando la red eléctrica.
Ola de calor en Francia: cuarenta ahogados y miles sin luz
Los franceses viven su segunda ola de calor en menos de un mes. Las altas temperaturas de esta semana han obligado a las autoridades a cerrar monumentos emblemáticos como el Louvre y la Torre Eiffel.
Asimismo, unos 68.000 hogares permanecían sin electricidad el miércoles en el oeste de Francia debido a un incidente relacionado con la ola de calor que atraviesa el país, anunció la prefectura. "El origen del incidente es accidental y está relacionado con las altas temperaturas que se registran actualmente. Este incidente no ha causado ningún herido", declaró la prefectura del departamento de Finisterre, en la región de Bretaña, en un comunicado.
Por otra parte, al menos cuarenta personas se han ahogado en una semana por la ola de calor, informó el primer ministro, Sébastien Lecornu. "Existe una trágica plaga de ahogamientos. La última cifra que nos han reportado es de 40 muertes desde el 18 de junio, principalmente entre jóvenes", declaró durante una reunión de crisis sobre la ola de calor.
Aire acondicionado: más uso, pero aún lejos de ser la norma
Una encuesta de Ipsos citada por el medio indica que el 84% lo considera la forma más eficaz de combatir el calor, pese a que el 78% lo ve perjudicial para el medio ambiente. Al mismo tiempo, crece el apoyo a soluciones como más zonas verdes y la rehabilitación de edificios.
Por su parte, el analista danés Bjørn Lomborg, conocido por sus críticas a las políticas climáticas alarmistas y autor de varios libros sobre cambio climático y desarrollo global, publicó este miércoles en Twitter:
"Es absurdo que la gente muera de calor cuando tenemos aire acondicionado. Ciudades más frescas, como techos blancos y espacios verdes, también son soluciones baratas y efectivas. No conviertan políticas inteligentes en una guerra cultural".