ANÁLISIS
¿Por qué se enfría el Atlántico Norte? Un estudio sugiere el debilitamiento de la AMOC, una circulación oceánica clave para el clima global
Desde finales del siglo XIX, mientras el resto del planeta y sus océanos se han calentado de forma sostenida, una extensa región al sur de Groenlandia e Islandia ha experimentado un enfriamiento significativo, tanto en la superficie como en la profundidad.

Un iceberg flota en las aguas del océano Atlántico
Un nuevo estudio científico en Geophysical Research Letters parece resolver el misterio de la zona de enfriamiento en el Atlántico Norte, conocida como "Cold Blob" (agujero de enfriamiento). Según el informe, esta anomalía no se debe a cambios en la atmósfera, sino al debilitamiento de la Circulación Meridional de Vuelco del Atlántico (AMOC).
¿Qué es el “Cold Blob”?
Desde finales del siglo XIX, mientras el resto del planeta y sus océanos se han calentado de forma sostenida, una extensa región al sur de Groenlandia e Islandia ha experimentado un enfriamiento significativo, tanto en la superficie como en la profundidad. Esta anomalía, que ha bajado casi 1 °C (1.8 Fahrenheit) desde 1900, es la única zona oceánica del mundo que muestra esta tendencia contraria al calentamiento global.
Durante años, los científicos han debatido dos posibles causas:
- Una mayor pérdida de calor hacia la atmósfera por cambios en vientos y nubes.
- Una reducción en el transporte de calor oceánico hacia la región.
El estudio que resuelve el debate
El equipo liderado por Stefan Rahmstorf, del Instituto Potsdam para la Investigación del Impacto Climático, analizó datos observacionales de contenido de calor oceánico desde 1955, reanálisis de flujos de superficie (ERA5, NCEP y JRA-3Q) y modelos climáticos.
Conclusión principal del estudio:
El enfriamiento del "Cold Blob" no puede explicarse por un aumento de la pérdida de calor en la superficie. En realidad, la variabilidad multidecadal del contenido de calor está dominada por cambios en el transporte oceánico de calor.
Esto significa que la AMOC, la gran "cinta transportadora" oceánica que lleva agua cálida desde los trópicos hacia el norte, está aportando menos calor a esta región.
¿Por qué es importante?
Un mayor debilitamiento o colapso de la AMOC podría provocar:
- Aumento acelerado del nivel del mar en la costa este de Estados Unidos.
- Inviernos mucho más fríos y extremos en Europa.
- Alteraciones graves en los monzones de África y Asia.
- Cambios drásticos en los patrones de precipitación globales.
Evidencia sólida
El estudio demuestra que el enfriamiento no se limita a la superficie del océano, sino que ocurre en toda la columna de agua, desde la superficie hasta profundidades superiores a los 1.000 metros. Además, los períodos de menor transporte de calor oceánico coinciden perfectamente con las fases de enfriamiento del "Cold Blob", mientras que la pérdida de calor hacia la atmósfera actúa principalmente como una respuesta y no como la causa principal del fenómeno.
A esto se suma evidencia independiente del debilitamiento de la AMOC, que incluye datos paleoclimáticos, mediciones de salinidad, observaciones del desplazamiento de la Corriente del Golfo y diversas reconstrucciones históricas.
Una advertencia seria
Los autores concluyen que el "Cold Blob" no es solo un fenómeno superficial, sino una pérdida profunda de calor oceánico provocada principalmente por el debilitamiento de la AMOC. Aunque persisten algunas incertidumbres por la limitación de datos a largo plazo, la evidencia observacional refuerza que este debilitamiento está impulsado por el calentamiento global, especialmente por el aumento de agua dulce procedente del derretimiento de Groenlandia. Los investigadores advierten que se trata de un tema de gran preocupación, dada la existencia de un punto de no retorno en la AMOC.