Voz media US Voz.us

Abelardo 'el Tigre' de la Espriella, el disruptor de la derecha colombiana que promete un modelo Bukele-Milei y llega fuerte a las presidenciales del 31 de mayo

Con una retórica fresca, punzante y directa, de la Espriella se ha convertido con mucha claridad en el candidato del voto duro de derechas en Colombia.

Abelardo de la Espriella, candidato presidencial, gesticula tras un cristal antibalas durante su último mitin

Abelardo de la Espriella, candidato presidencial, gesticula tras un cristal antibalas durante su último mitinAFP

Emmanuel Alejandro Rondón

El próximo 31 de mayo los colombianos deberán elegir a su próximo presidente o, en su defecto, a los dos candidatos que pasarán a segunda vuelta, programada para el próximo 21 de junio en caso de ser necesaria. Hay tres nombres que pican en punta: el izquierdista Iván Cepeda, candidato del mandatario progresista y exguerrillero Gustavo Petro; la centroderechista Paloma Valencia, la candidata del expresidente e ícono de la derecha colombiana Álvaro Uribe; y, finalmente, el outsider que está poniendo las encuestas patas arriba: Abelardo 'el Tigre' de la Espriella.

Con una retórica fresca, punzante y directa, de la Espriella se ha convertido con mucha claridad en el candidato del voto duro de derechas en Colombia. El abogado, fundador de la firma De La Espriella Lawyers Enterprise, no ha dudado ni un segundo en hablar al núcleo más conservador del electorado colombiano, prometiendo mano dura contra la guerrilla y los grupos criminales (a lo Bukele), una liberalización de la economía (a lo Milei) y un discurso donde Dios, la patria y la familia se ponen en lo más alto de las prioridades (a lo Trump y los líderes populistas conservadores en Europa).

Por ello, 'el Tigre', un apodo sugerente que él mismo cultivó durante una campaña muy activa en redes sociales, hoy se desmarca claramente de Paloma Valencia, la candidata del establishment del conservadurismo colombiano, históricamente representado por el Centro Democrático, el partido del expresidente Álvaro Uribe Vélez.

Valencia, a diferencia de Abelardo de la Espriella, ha intentado en las últimas semanas apelar al votante del centro, buscando, por todas las vías, evitar un nuevo gobierno de izquierdas en Colombia, una anomalía histórica que ocurrió con Petro y que, según las encuestas, podría repetirse con Cepeda, a quien sus críticos describen como incluso más radical que el actual presidente progresista.

El abogado de los casos imposibles y millonario excéntrico

Antes que político, Abelardo de la Espriella es, sin dudas, un reconocido abogado penalista que hizo fortuna tomando trabajos que solo unos pocos querían defender. Nacido en Bogotá el 31 de julio de 1978, pero criado en Montería, en la costa caribe, estudió Derecho en la Universidad Sergio Arboleda y en 2002, con apenas 24 años y 500.000 pesos colombianos —menos de 200 dólares de entonces—, fundó su propio bufete. Más de dos décadas después, De La Espriella Lawyers tiene oficinas en Colombia y Estados Unidos y activos declarados por más de 39.000 millones de pesos, unos $10,5 millones de dólares, de acuerdo con un perfil de France 24.

Fue precisamente esa disposición a tomar casos difíciles lo que lo llevó a la fama. El primero que lo puso en el ruido mediático fue el de David Murcia Guzmán, cerebro de la pirámide financiera DMG, considerada el mayor fraude de la historia de Colombia. Más tarde representó al expresidente Álvaro Uribe en su demanda contra el creador de la serie web 'Matarife', y también a Natalia Ponce de León, víctima de un ataque con ácido en 2014, un caso en el que logró una condena histórica y ayudó a impulsar una ley específica contra ese tipo de crímenes.

De acuerdo con EFE, en paralelo a los tribunales, De la Espriella construyó un personaje excéntrico y con una vida lujos. Apodado 'el Tigre', se muestra en redes sociales a bordo de su jet privado, al volante de su Rolls-Royce Phantom y en sus casas de Miami, Bogotá y la campiña italiana. Ciudadano italiano y estadounidense además de colombiano, ha grabado dos discos en los que luce su voz de tenor, publicado varios libros y lanzado su propia marca, 'De la Espriella Style', que abarca desde un ron y un vino con su nombre hasta una línea de ropa masculina. Está casado con la administradora de empresas Ana Lucía Pineda, con quien tiene cuatro hijos.

El archivo Saab, la sombra más larga de su campaña

Esa disposición a tomar casos difíciles también le ha jugado malas pasadas. Hasta el momento, ningún cliente pesa hoy tanto sobre su candidatura como el controversial Alex Saab, el empresario señalado por Washington de ser el testaferro del exdictador Nicolás Maduro y una pieza clave del régimen chavista en su estructura de lavado de activos y negocios criminales en el exterior. De la Espriella fue su asesor legal entre 2013 y 2019, años en los que Saab —hoy a la espera de juicio en Estados Unidos por lavado de activos— ya era una pieza clave del entramado del régimen venezolano. Una dictadura que, por supuesto, 'el Tigre’ ha cuestionado en numerosas ocasiones.

El candidato ha intentado esquivar la crítica apelando a los fundamentos del derecho: que la defensa es un derecho universal y que confundir al abogado con su cliente es una falacia.

"Yo no fui su socio ni su confidente; fui su abogado", dijo en varias ocasiones, y asegura que renunció a la defensa cuando Saab se negó a colaborar con la justicia estadounidense. El argumento, sin embargo, no ha disipado todas las dudas: a una semana de los comicios, el periodista Daniel Coronell publicó en la revista Cambio documentos según los cuales De la Espriella habría recibido giros por más de $370.000 provenientes de firmas vinculadas a Saab y al desfalco del Estado venezolano, un señalamiento que la campaña rechaza. A ello se suma que organizaciones de defensa de la prensa han documentado un patrón de acoso judicial del abogado contra periodistas que han investigado ese vínculo, una situación que ha puesto en aprietos al candidato.

Diez megacárceles, motosierra y Dios, patria y familia

El programa de De la Espriella se basa en los principios de los referentes políticos que admira. En seguridad —el eje de toda su campaña— promete acabar con cualquier negociación con los grupos armados y aplicar mano dura al estilo del salvadoreño Nayib Bukele: la construcción de diez megacárceles de máxima seguridad inspiradas en el Cecot salvadoreño, el fortalecimiento militar, el bombardeo de campamentos guerrilleros y una alianza estratégica con Estados Unidos e Israel para combatir al narcotráfico. "En mi gobierno, bandido que no se someta a la justicia será dado de baja", llegó a afirmar.

En lo económico, el espejo de ‘el Tigre’ es el presidente argentino Javier Milei: De la Espriella plantea reducir el tamaño del Estado en un 40%, eliminar lo que llama la "selva regulatoria" y la "nómina politiquera", y generar con ello un ahorro que su campaña cifra en unos 31,8 billones de pesos anuales. Defiende, además, el porte de armas, una posición poco común entre los aspirantes colombianos, el regreso de la fumigación aérea con glifosato contra los cultivos de coca y el fracking, un punto claramente de divergencia con el actual mandatario Gustavo Petro. Todo ello cuidadosamente envuelto en un discurso de defensa de Dios, la patria y la familia, y de rechazo frontal a la propuesta de Petro de convocar una nueva Constituyente.

Una campaña manchada por la violencia

El cierre de la campaña de De la Espriella ha estado, lamentablemente, teñido de violencia. El 15 de mayo, dos de sus coordinadores en el departamento del Meta —el exalcalde de Cubarral Rogers Mauricio Devia y su asesor Eder Fabián Cardona— fueron asesinados a tiros por hombres armados cuando regresaban de recoger material proselitista. El candidato responsabilizó al Gobierno de Petro de "dar oxígeno, impunidad y territorio" a los grupos criminales y, más recientemente, ha señalado directamente tanto a Petro como a Cepeda por las amenazas contra su equipo, pidiendo veeduría internacional.

El doble crimen se sumó a una escalada que incluyó un presunto plan para asesinarlo con francotiradores, un intento de atentado en Envigado y la infiltración de un falso escolta. Hoy De la Espriella hace campaña entre vehículos blindados y cristales antibalas.

¿Qué arrojan las últimas encuestas?

Hasta el momento, las encuestas coinciden en que el izquierdista Cepeda lidera consistentemente la primera vuelta —entre el 34% de Génesis Crea y el 44,6% de Invamer—, sin alcanzar el 50% que evitaría la segunda vuelta. El segundo cupo se lo disputan De la Espriella y Valencia: Guarumo (27,5%), Invamer y AtlasIntel (31,5%) ubican a De la Espriella por delante; Génesis Crea pone a Valencia segunda. Asimismo, AtlasIntel y Guarumo proyectan a De la Espriella derrotando a Cepeda en segunda vuelta por unos 3,6 puntos (43,6% frente a 40%), mientras que Invamer da lo contrario (Cepeda 52,4% sobre 45,3%). En los mercados de apuestas, Polymarket llegó a darle a Abelardo un 71% de probabilidades de ganar, algo que ha despertado motivación en su campaña en las últimas horas y que le dan un último impulso de cara al 31 de mayo, fecha donde De La Espriella podría derrotar a la izquierda y el centrismo colombiano.

tracking