Bolivia: un tribunal anula uno de los casos contra la expresidente Jeanine Áñez y reconoce presiones de fiscales oficialistas
La prisionera política, que lleva cuatro años en la cárcel, celebró el fallo diciendo que “la historia recordará que este día se defendió la legalidad, se reivindicó la independencia judicial y se dio un paso hacia una Bolivia más justa y más libre”.

La expresidente Jeanine Añez en una imagen de archivo
Un tribunal de la ciudad de El Alto, en Bolivia, anuló este lunes un proceso penal contra la expresidenta interina del país Jeanine Áñez, reconociendo que el caso debe ser trasladado a la vía de un juicio de responsabilidades —es decir al poder legislativo— reservado a altos dignatarios de Estado de acuerdo con la ley boliviana.
La decisión se produce en un contexto de cambio político tras la derrota de la izquierda en las elecciones generales el pasado 18 de agosto y de crecientes denuncias sobre la instrumentalización de la justicia para perseguir opositores, incluyendo especialmente a Áñez.
Durante la audiencia de este lunes, los jueces revelaron que sufrieron presiones por parte de funcionarios del Ministerio de Justicia, la Procuraduría y la Fiscalía, instituciones controladas por el oficialismo, liderado por el mandatario izquierdista Luis Arce. El abogado de Áñez, Luis Guillén, celebró la decisión del tribunal.
“Este es un día histórico. La Justicia actúa con independencia. Es muy importante que en la resolución se haya considerado el amedrentamiento que sufrieron por parte del Ministerio de Justicia, la Procuraduría y el Ministerio Público”, afirmó.
Áñez, encarcelada desde 2021 y reconocida presa política que recibió el respaldo de diversos organismos internacionales como la OEA y la Unión Europea, aprovechó la audiencia para rechazar cualquier responsabilidad por las muertes en la zona de Senkata en noviembre de 2019, por la que fue juzgada.
“Firmé un decreto para habilitar a las Fuerzas Armadas en tareas de orden público, pero nunca fue una licencia para matar”, dijo Áñez, quien atribuyó los hechos al expresidente de Bolivia, Evo Morales, quien —según Áñez— alentó las protestas por “angurria de poder” luego de propiciar un fraude electoral y violentar la Constitución de Bolivia para poder candidatarse por cuarta vez a la Presidencia.
Contexto: fraude electoral y vacío de poder
Áñez llegó al poder en 2019 tras la renuncia y huida del país del propio Evo Morales, acusado de fraude electoral en unos comicios presidenciales anulados por la OEA y desconocidos por gran parte de la comunidad internacional. Ante la renuncia de las figuras de sucesión directa —todas pertenecientes al partido político oficialista MAS—, la entonces segunda vicepresidenta del Senado asumió la presidencia interina de Bolivia, también con amplio reconocimiento de la comunidad internacional.
El MAS, sin embargo, nunca aceptó ese traspaso constitucional y, desde su retorno al poder en 2020 con Luis Arce tras el llamado a nuevas elecciones por parte de la propia Áñez, usó la justicia para procesar a la que era presidente interina en al menos nueve casos distintos, incluyendo una condena de 10 años por el llamado “golpe de Estado II”, criticada ampliamente como una represalia política.
Senkata, la excusa judicial
El caso Senkata, particularmente, se refiere a la muerte de diez manifestantes y decenas de heridos en noviembre de 2019, durante enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y sectores movilizados en torno a una planta de gas en El Alto. Si bien la Fiscalía imputó a Áñez y a altos mandos militares por dichas víctimas, el tribunal recordó que los hechos sucedieron mientras ella ejercía la presidencia de manera interina, por lo que solo puede ser juzgada en la vía legislativa.
El tribunal, además, también ordenó la libertad de todos los acusados, lo que desató protestas de familiares de las víctimas, que denunciaron impunidad y anunciaron que apelarán la decisión.
“Se defendió la legalidad”
Tras el fallo a su favor, Áñez celebró la decisión, sabiendo que su libertad podría acercarse.
“Quiero decir que la historia recordará que este día se defendió la legalidad, se reivindicó la independencia judicial y se dio un paso hacia una Bolivia más justa y más libre. ¡Que viva Bolivia!”, afirmó.
Quiero decir que la historia recordará que este día se defendió la legalidad, se reivindicó la independencia judicial y se dio un paso hacia una Bolivia más justa y más libre.
— Jeanine Añez Chávez (@JeanineAnez) August 26, 2025
¡Que viva Bolivia! https://t.co/2nupXpdYWc pic.twitter.com/AF57ZhSppN
A pesar de que obtuvo un gran triunfo legal, la expresidenta seguirá en prisión debido a otros procesos pendientes. Según su defensa, enfrenta un total de nueve causas, seis con prisión preventiva y una con condena firme, por lo que aún tiene mucho camino por recorrer.
Fin de ciclo para la izquierda boliviana
Los acontecimientos recientes en torno al caso Áñez no son casuales, pues ocurren pocos días después de la contundente derrota del MAS, que quedó fuera de la segunda vuelta presidencial por primera vez en dos décadas, en medio de una fuerte crisis económica y social en el país trasandino. Dos candidatos de la oposición, el senador Rodrigo Paz Pereira y el expresidente Jorge “Tuto” Quiroga, avanzaron al balotaje, en un escenario que refleja en gran medida la caída del proyecto socialista de Evo Morales y sus aliados.
Para observadores internacionales, el nuevo escenario ha liberado potencialmente a los tribunales, que ahora marcan distancia del oficialismo y dan señales de que pueden volver a ser independientes tras años de denuncias sobre persecución e instrumentalización de la justicia contra la oposición, al estilo de las dictaduras de Venezuela, Cuba y Nicaragua.