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La joya hispana Fernando Mendoza llega a la NFL por la puerta grande y dando gracias a Dios: los Raiders de Brady los eligen como número 1

El quaterback de ascendencia cubana rechazó asistir a la gala del Draft y siguió el evento en su casa de Miami junto a su madre, enferma de esclerosis múltiple: "Estos últimos cinco meses han sido una verdadera bendición de Dios, y no puedo agradecerle lo suficiente".

Fernando Mendoza celebra el Campeonato Universitario

Fernando Mendoza celebra el Campeonato UniversitarioZUMAPRESS.com / Cordon Press

Israel Duro
Publicado por

El quarterback hispano Fernando Mendoza, de ascendencia cubana, fue seleccionado este jueves en el primer lugar del Draft de la NFL por Las Vegas Raiders, franquicia de la que es copropietario Tom Brady.

Mendoza, de 22 años, era el favorito indiscutido al número uno después de ser la gran sensación de la temporada universitaria, en la que condujo a los Indiana Hoosiers al título de la NCAA sin una sola derrota en el camino.

El carismático mariscal de campo criado en Miami (Florida), de abuelos cubanos, fue reconocido también a nivel individual con el Trofeo Heisman al mejor jugador universitario de la campaña.

Dios y familia, lo primero para este ferviente católico

Mendoza declinó asistir al Draft de la liga de football americano (NFL), que se desarrolla entre este jueves y el sábado en Pittsburgh (Pensilvania), para recibir la noticia acompañado de su familia y amigos desde su casa en Miami, en parte porque el viaje habría resultado complicado para su madre, Elsa, quien padece esclerosis múltiple.

Pero la cadena ESPN estuvo presente en Florida, donde la elección de Mendoza provocó risas y abrazos entre los presentes. Ferviente católico, sus primeras palabras fueron para bendecir a Dios: “Estos últimos cinco meses han sido una verdadera bendición de Dios, y no puedo agradecerle lo suficiente".

A continuación el jugador más deseado de la noche dio una nueva lección de valores, amor y agradecimiento a su familia, en especial a su madre: 

"Mamá, este trofeo es tanto tuyo como mío. Siempre has sido mi mayor admiradora. Eres mi luz. Eres mi razón de ser. Eres mi mayor apoyo. Tus sacrificios, tu valentía, tu amor… todo eso ha sido mi primer manual de estrategias y el manual que llevaré a mi lado durante toda mi vida. Me enseñaste que la fortaleza no tiene por qué ser ruidosa. Puede ser silenciosa y fuerte. Es elegir la esperanza. Es creer en ti misma cuando el mundo no te da muchas razones para hacerlo. Juntos, tú y yo estamos reescribiendo lo que la gente cree que es posible. Te quiero".

Un nuevo reto en la NFL tras arrasar en la Liga Universitaria

"Solo tengo ganas de ponerme manos a la obra y demostrar mi valía en el siguiente nivel", declaró a ESPN un radiante Mendoza, con una gorra de los Raiders en la cabeza. "La universidad fue fantástica. Me siento muy afortunado de haber tenido esa carrera, pero ahora me incorporo a una gran liga, la NFL. Estoy deseando demostrarlo y ganármelo cada día".

A pesar de su meteórica evolución, Mendoza podría empezar su carrera en la NFL desde el banco de Las Vegas, una franquicia que no supera una ronda de playoffs desde la temporada de 2002. Los Raiders, que tuvieron el peor registro de la NFL el curso pasado (3-14), contrataron este mes al veterano Kirk Cousins para que ejerza de mentor de su futura estrella.

Sea o no titular en la apertura del curso en septiembre, Mendoza es la nueva piedra angular del proyecto de Las Vegas que tiene a Tom Brady, considerado el mejor quarterback de la historia, como una voz clave en las decisiones deportivas.

En paralelo a sus éxitos deportivos, Mendoza se tituló en administración de empresas en la Universidad de California en Berkeley, donde jugó dos temporadas antes de buscar un nuevo rumbo en Indiana.

Orgulloso de sus raíces hispanas y deseando representar a esta comunidad

Mendoza, con su 1,96 m de altura, es comparado con quarterbacks de estilo clásico como Joe Burrow (Bengals), enfocados en pasar con alta precisión desde la bolsa de protección pero que también saben usar sus piernas cuando es necesario.

En el último año ha impresionado tanto por su ética de trabajo, inteligencia y compostura sobre el emparrillado como por la pasión y fluidez que despliega en cada discurso ante las cámaras, en los que suele expresar su orgullo por pertenecer a la comunidad hispana.

"No lo hablo de la forma más fluida, pero quería decir algo en español para mostrarles cuanto impacto han tenido en mí", dijo en diciembre tras dedicarle unas palabras en español a sus abuelos en la entrega del premio Heisman. "También lo hago para la comunidad hispana. Sé que hay muchos aficionados hispanos al football, y es algo que estoy deseando representar", recalcó.

"Mi herencia es cubano-estadounidense. Nací en Estados Unidos pero mis cuatro abuelos nacieron y crecieron en Cuba. Emigraron a los Estados Unidos haciendo realidad el 'sueño americano' y sacrificaron mucho (...) Nos llevaron a mí y a mi hermano a Cuba, cuando estábamos en la escuela secundaria, para que viéramos de dónde venimos".

La leyenda Tom Brady se rinde a su nueva estrella

En los Hoosiers vivió una explosión inesperada, llevándolos hasta su primer campeonato nacional en un recorrido de 16 victorias y ninguna derrota, que ningún equipo lograba en más de un siglo.

El mariscal de campo, que completó el 72% de sus pases para 3.535 yardas y 41 touchdowns con seis intercepciones, acabó de enamorar a los aficionados arriesgando su físico en un touchdown decisivo en la final ante los Miami Hurricanes, el equipo de su ciudad que nunca confió en él. "Ha jugado de forma tremenda toda la temporada", dijo después Brady sobre la perla que ahora tiene en sus manos.

Un registro de "16-0, liderando a su equipo (...) Es un joven muy maduro. Tiene un futuro brillante", le describió el siete veces campeón del Super Bowl.

Primer número 1 del draft de la NFL desde 1971

Para encontrar a un número uno del Draft de origen hispano hay que remontarse a la elección en 1971 de Jim Plunkett, quarterback de ascendencia mexicana, que ganó dos títulos de Super Bowl (1980 y 1983) precisamente con los Raiders, cuando la franquicia se encontraba aún en Oakland.

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