¿Quién es Fernando Mendoza? La figura católica y de origen hispano que brilló en el Campeonato Colegial de Fútbol Americano
Nacido en Boston y criado en Miami dentro de una familia cubano‑estadounidense, Mendoza se ha convertido en una figura de alcance nacional tras una racha extraordinaria que ha transformado tanto el programa de fútbol americano de Indiana como el panorama del deporte universitario en general.

El quarterback de Indiana, Fernando Mendoza.
Fernando Gabriel Mendoza es un mariscal de campo del fútbol americano universitario que juega para los Indiana Hoosiers y se ha consolidado como uno de los talentos emergentes más destacados del deporte colegial.
Nacido en Boston y criado en Miami dentro de una familia cubano‑estadounidense, Mendoza se ha convertido en una figura de alcance nacional tras una racha extraordinaria que ha transformado tanto el programa de fútbol americano de Indiana como el panorama del deporte universitario en general.
Fuera del campo, Mendoza es conocido por su disciplina, sus fuertes lazos familiares, su formación católica y su creciente influencia como modelo a seguir para los atletas latinos en el fútbol americano.
El joven deportista es celebrado como el primer jugador de ascendencia cubana en ganar el Trofeo Heisman, un hito que ha tenido un gran impacto en la comunidad cubanoamericana de Miami.
Crecer en Miami permitió a Mendoza abrazar verdaderamente su herencia a través de las costumbres y tradiciones de la isla caribeña.
"Todos mis abuelos nacieron y se criaron en Cuba, tres en La Habana y uno en Santiago, por lo que estoy muy agradecido por todas las dificultades que han atravesado al venir aquí y por todo lo que supone ser inmigrante, empezar desde cero y sentar las bases", declaró Mendoza el año pasado en una entrevista con NBC Sports.
Un católico devoto
En su discurso de aceptación del Heisman en diciembre de 2025, Mendoza agradeció a Dios por darle "la oportunidad de perseguir un sueño que antes parecía inalcanzable" .
Durante una rueda de prensa el sábado, el joven deportista destacó que su éxito era fruto del esfuerzo de todo un equipo, un equipo que incluye a los sacerdotes de su parroquia católica. "Soy católico", declaró Mendonza a los periodistas. "Y me han ayudado mucho, ya sea con la confesión, con la posibilidad de hablar o simplemente con la misa todos los domingos".
No es la primera vez que Mendoza da crédito a los hombres del Centro Católico St. Paul. En Nochebuena, el joven deportista les llevó su Trofeo Heisman. Recordando ese momento, Mendoza dijo: "Creo que era muy importante llevárselo a esos chicos, especialmente a aquellos que han sido grandes mentores religiosos para mí".
"Realmente le debo mucho de lo que he logrado esta temporada en mi vida al Señor y le doy las gracias a Dios. ... Toda la gloria es para Dios", declaró Mendoza a los periodistas antes del Campeonato Nacional de 2026 que disputó el lunes contra la Universidad de Miami.
"La jugada de su vida"
Fernando Mendoza y los Indiana Hoosiers derrotaron a los Miami Hurricanes por 27-21 el lunes en la final nacional del College Football Playoff, celebrada en el Hard Rock Stadium.
Mendoza, que jugaba en casa, en el condado de Miami-Dade, protagonizó en el último cuarto una jugada digna de su Trofeo Heisman y de su inminente selección como número 1 en el draft de la NFL.
Mendoza recibió el balón en cuarta y cinco y corrió por el centro. Rebotó contra varios defensores de los Miami Hurricanes, saltó desde la línea de dos yardas y estiró las manos para colocar el balón sobre la línea de gol mientras recibía un golpe al caer en la zona de anotación.
"Moriré por mi equipo… si necesitan que reciba golpes por delante, por detrás, lo que sea, voy a morir por mi equipo", declaró Mendoza a Holly Rowe, de ESPN, tras el partido. "Siempre lo damos todo. Quiero dar toda la gloria y el agradecimiento a Dios".
Ahora que entra en la recta final de su carrera universitaria, los analistas lo consideran uno de los mariscales de campo más prometedores de su generación. Con una altura de 1,95 metros y un peso de 102 kilos, Mendoza es considerado por muchos como una posible elección de primera ronda en el Draft de la NFL de 2026, y es elogiado por su liderazgo, la precisión de sus pases y su capacidad para mejorar el ataque.
Alberto Mendoza, su hermano suplente
Alberto Mendoza es el hermano menor de Fernando Mendoza. De hecho, llegó a Indiana antes que Fernando, firmando con los Hoosiers en diciembre de 2023 y matriculándose en el verano de 2024. Fernando pasó la temporada 2024 con los Cal Bears.
Alberto Mendoza ingresó el martes en el portal de transferencias de la NCAA, según informaron fuentes a ESPN. Mendoza, deja el equipo campeón nacional de la College Football Playoff cuando aún le quedan tres años de elegibilidad.
En 2024, Alberto se tomó un año sabático mientras era suplente de los mariscales de campo Kurtis Rourke, Tayven Jackson y Tyler Cherry. Aún no se sabe muy bien cuál es el nivel, ya que todavía no ha sido titular a tiempo completo en la universidad.
De acuerdo con The Sporting News, a lo largo de sus dos temporadas, Alberto ha jugado en ocho partidos, completando 25 pases para 292 yardas y cinco touchdowns. Apareció brevemente en el partido por el título de la Big Ten para una jugada después de que Fernando recibiera un fuerte golpe, pero salió tras una sola jugada.
Fernando Mendoza se ha referido a Alberto como su "compañero de equipo de toda la vida" y lo describió como la única persona en la que podía confiar para "superar un día difícil, una jugada difícil [o] un partido difícil".
"Te quiero, hermano. Te quiero y te agradezco por ser siempre sincero conmigo, sin importar las circunstancias", declaró recientemente.
Ovación a Trump
El presidente recibió una considerable ovación en el momento en que la pantalla del estadio lo mostró junto a miembros de su familia, entre quienes se encontraban su nieta Kai y su hija Ivanka.
En una fotografía publicada por su yerna Lara, se pudo ver al presidente entrando al estadio junto a sus nietos antes del inicio del partido, en un Hard Rock Stadium arropado por el ruido ensordecedor de una fanaticada en plena ebullición al tratarse de la final del fútbol colegial, uno de los eventos deportivos más vistos en los Estados Unidos.