ANÁLISIS
Del sótano al espectáculo: el tenis de mesa busca su lugar en el competitivo mercado deportivo de EEUU
El crecimiento también se refleja fuera del circuito profesional. Mientras la federación estadounidense cuenta con menos de 14.000 miembros, plataformas privadas como PingPod superan los 160.000 usuarios, señal de una base potencial en expansión.

Timothée Chalamet da vida al protagonista de Marty Supreme
Durante décadas, el tenis de mesa en Estados Unidos fue sinónimo de ocio doméstico: partidas improvisadas en sótanos, centros comunitarios o reuniones familiares. Hoy, esa imagen comienza a transformarse. Con una liga profesional en expansión, nuevas audiencias y hasta un impulso desde el cine, el ping-pong vive un proceso de profesionalización en uno de los mercados deportivos más exigentes del mundo.
La escena es reveladora: un centenar de aficionados en un gimnasio cercano a Princeton vitorean la victoria de los Portland Paddlers. No es una multitud masiva, pero sí una señal de cambio. "Todos hemos jugado alguna vez, pero nunca lo vemos a este nivel", comenta un espectador a la AFP.
La MLTT: crecimiento sostenido y ambición a largo plazo
Ese interés incipiente es el terreno sobre el que crece la Major League Table Tennis (MLTT), fundada hace tres años por el empresario Flint Lane. La liga ha registrado un aumento del 50% en la recaudación por entradas en el último año, reflejo de una base de aficionados en expansión.
Aunque inicialmente generó dudas, incluso entre jugadores, el nivel competitivo ha mejorado. Nikhil Kumar, olímpico en Tokio 2021, reconoce que la calidad ha subido con la llegada de nuevos talentos internacionales.
Sin embargo, el salto hacia la profesionalización plena aún está en construcción. Pese a contar con jugadores del Top 100 mundial, la mayoría no puede vivir exclusivamente del tenis de mesa, lo que evidencia el carácter emergente del circuito.
Más que competencia: un modelo en construcción
Lejos de competir directamente con las grandes ligas de Asia o Europa, la MLTT apuesta por un modelo adaptado al mercado estadounidense, centrado en el espectáculo y la rentabilidad a largo plazo.
En esa estrategia destacan iniciativas como el lanzamiento de su plataforma de streaming, Table Tennis TV, y el desarrollo del 'Spindex', un sistema de clasificación abierto que busca ampliar la participación y el seguimiento del deporte.
El crecimiento también se refleja fuera del circuito profesional. Mientras la federación estadounidense cuenta con menos de 14.000 miembros, plataformas privadas como PingPod superan los 160.000 usuarios, señal de una base potencial en expansión.
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Sin apoyo público, pero con impulso privado
Para actores del sector, la existencia de una liga profesional es clave. "Da un gran impulso al deporte", señalan desde PingPod, destacando su impacto tanto en la visibilidad como en la práctica.
El factor cultural: cine, apuestas y mercado global
El auge del tenis de mesa también se apoya en factores externos. La MLTT planea incorporar apuestas deportivas, en línea con una tendencia en expansión desde la pandemia.
Además, el estreno de la película Marty Supreme, protagonizada por Timothée Chalamet y centrada en una figura inspirada en el histórico jugador Marty Reisman, ha contribuido a aumentar la visibilidad del deporte. Con cerca de 100 millones de dólares en taquilla, el filme ha llevado el ping-pong a nuevas audiencias.
Paralelamente, organismos internacionales como la World Table Tennis han comenzado a apostar por el mercado estadounidense, incluyendo torneos de alto nivel en ciudades como Las Vegas.
Un futuro abierto
El tenis de mesa en Estados Unidos no compite aún con las grandes ligas globales, pero comienza a construir su propio espacio. Entre inversión, entretenimiento y cultura popular, el deporte transita de lo cotidiano a lo profesional.
Más que una consolidación inmediata, lo que se perfila es un proceso: el de un deporte que, poco a poco, deja el sótano para intentar instalarse bajo los focos.