ANÁLISIS
Con Woodrow Wilson y FDR en los primeros lugares, Trump publica un polémico ranking histórico de presidentes estadounidenses
Trump publicó una imagen en su cuenta de Truth Social que mostraba un ranking verticalista con, en su criterio, los mejores y peores presidentes estadounidenses. Las categorías eran claras: "el mejor de todos", "grandes", "casi grandes", "promedio", "por debajo del promedio" y, naturalmente, "los peores".

Donald Trump en el Salón Oval/ Saul Loeb
Donald Trump sorprendió al publicar un ranking presidencial histórico, en el que se colocó a sí mismo como "el mejor". La lista no tardó en volverse viral, con la inclusión de demócratas como Woodrow Wilson y Andrew Jackson entre los mejores, una baja consideración de Calvin Coolidge y notables ausencias como las de Ronald Reagan, Richard Nixon y John F. Kennedy.
En la noche del jueves, Trump publicó una imagen en su cuenta de Truth Social que mostraba un ranking verticalista con, en su criterio, los mejores y peores presidentes estadounidenses. Las categorías eran claras: "el mejor de todos", "grandes", "casi grandes", "promedio", "por debajo del promedio" y, naturalmente, "los peores".
Con sorpresas, no sorpresas y algunas polémicas, el ranking no paró de acumular interacciones y comentarios en las redes sociales.
Sorpresas en los primeros puestos: Woodrow Wilson a la altura de Washington y Lincoln
La publicación del ranking respondió a una reciente encuesta publicada por CNN, que mostraba a Trump como el presidente más admirado por los republicanos, por encima de Abraham Lincoln y Ronald Reagan.
En este contexto, Trump publicó el listado que lo tiene como el "mejor" presidente estadounidense. Pero quizás lo más llamativo llegó en el segundo escalón, donde el presidente puso a la misma altura a los siguientes nombres: George Washington, Abraham Lincoln, Woodrow Wilson, Andrew Jackson, Franklin D. Roosevelt y Thomas Jefferson.
En esta ensalada de líderes conviven muchas visiones sobre el rol moral y el alcance del Gobierno federal. Por un lado está Jefferson, gran defensor del Gobierno limitado, la defensa de las libertades individuales y los bajos impuestos. Por el otro está Wilson, impulsor de una visión mucho más amplia y activa del poder federal, que fortaleció el papel del Ejecutivo y promovió una mayor intervención del Gobierno en la economía, en la vida pública e incluso en el plano internacional.
Entre las principales medidas de Wilson estuvieron la creación de la Reserva Federal en 1913, la aprobación del impuesto federal sobre la renta y la expansión del aparato regulador federal, especialmente a través de la creación de la Federal Trade Commission.
Una transformación todavía más profunda llegó con FDR, cuya presidencia marcó un antes y un después en la relación entre el Gobierno federal y la economía estadounidense. Además de su decisivo liderazgo durante la Segunda Guerra Mundial, el 'New Deal' multiplicó el alcance de Washington y convirtió al Gobierno federal en un actor mucho más presente en la vida económica y social del país.
En cuanto a Andrew Jackson, Trump nunca ocultó su admiración por el primer presidente demócrata. Ya con la imagen de héroe nacional tras la Batalla de Nueva Orleans en 1815, Jackson llegó a la Casa Blanca con una concepción mucho más populista de la presidencia y una profunda desconfianza hacia las élites políticas y financieras.
Uno de sus principales enfrentamientos fue con el Segundo Banco de los Estados Unidos, una institución que cumplía funciones similares a las de un banco central y administraba parte de los fondos del Gobierno federal. Jackson consideraba que concentraba demasiado poder y favorecía a las élites económicas. En 1832, vetó la renovación de su autorización y luego ordenó retirar los depósitos del Gobierno, una decisión con la que desafió abiertamente al Congreso.
Como dato curioso, Jefferson, también parte de este grupo, despreciaba a Jackson. Según el libro 'Confronting the Presidents' de Bill O'Reilly y Martin Dugard, antes de que asumiera la Presidencia lo calificó como un hombre "peligroso". Su predecesor, John Quincy Adams, se negó a asistir a su inauguración. Según los autores, definió a Jackson como "un bárbaro que no sabía escribir ni una sola oración con reglas gramaticales y que apenas podía deletrear su propio nombre".
Quizás una de las características más presentes en el grupo de los "grandes" presidentes para Trump, al menos con Jackson, FDR y Wilson, es su concepción de un Poder Ejecutivo fuerte y de una Presidencia con un papel activo en la dirección del país.
En total, Trump incluyó solo a un republicano entre los grandes presidentes (Lincoln), tres demócratas (Jackson, Wilson y FDR), uno sin afiliación partidaria (Washington) y un demócrata republicano (Jefferson).
Más demócratas que republicanos entre los "grandes" presidentes
En un tercer escalón, Trump puso a John Adams, Theodore Roosevelt, James Polk y Grover Cleveland. Nuevamente, el grupo es de mayoría demócrata y presenta varias diferencias.
Roosevelt también integra el listado de presidentes que ampliaron el papel del Gobierno federal. Defendió una intervención activa del Gobierno para limitar el poder de las grandes corporaciones, proteger a los consumidores y preservar los recursos naturales. Además de su fuerte carácter y liderazgo, también adoptó una política exterior mucho más activa. Durante su presidencia, Estados Unidos amplió su presencia internacional, intervino en asuntos de América Latina y reforzó su capacidad militar y naval. Incluso ganó el Premio Nobel de la Paz por mediar en el conflicto entre Rusia y Japón.
En cuanto a Polk, se trata de uno de los líderes más efectivos a la hora de implementar su agenda. En tan solo cuatro años redujo aranceles, ganó la Guerra con México y amplió enormemente el territorio estadounidense: incorporó los actuales territorios de California, Nevada y Utah, gran parte de Arizona y Nuevo México, y partes de Colorado y Wyoming. Al terminar su mandato, Polk se sintió realizado y decidió no buscar la reelección.
Cleveland, también demócrata, comparte una característica histórica con Trump: fue presidente durante dos mandatos no consecutivos. De acuerdo con el libro de O'Reilly, a su sucesor, William McKinley, le costó encontrar algún logro durante la Presidencia de Cleveland: "¿Qué demonios ha hecho Grover Cleveland?".
El nacido en Nueva Jersey también protagonizó uno de los episodios más singulares de la historia presidencial estadounidense. En 1893, en plena crisis económica y apenas unos meses después de asumir su segundo mandato, se sometió en secreto a una operación para extirparle un tumor de la mandíbula. La cirugía se realizó a bordo de un yate frente a la costa de Nueva York, bajo la apariencia de una salida de pesca, mientras sus médicos y colaboradores mantenían el procedimiento en secreto.
Clinton, Andrew Johnson, Madison y Monroe entre las presidencias promedio
En la categoría de “promedio”, Trump ubicó a una docena de presidentes, entre ellos Bill Clinton, John Quincy Adams, James Monroe, Rutherford B. Hayes, James Madison, Martin Van Buren, William Howard Taft, Chester A. Arthur, William McKinley, Andrew Johnson, Herbert Hoover y Benjamin Harrison.
Una de las novedades es la inclusión de Andrew Johnson, quien estuvo a un voto de ser destituido por el Senado. Se convirtió en presidente tras el asesinato de Lincoln. Le permitió a los estados del sur implementar los llamados 'Black Codes', leyes que restringían los derechos y la libertad de los afroamericanos recién emancipados y buscaban mantenerlos en una situación de dependencia económica
Coolidge, la sorpresa entre los que están "por debajo del promedio"
La inclusión de Calvin Coolidge entre los presidentes “por debajo del promedio” es una de las mayores sorpresas del ranking de Trump, especialmente porque los republicanos suelen destacar su defensa del Gobierno limitado, los recortes de impuestos y la disciplina fiscal.
A él se unieron John Tyler, Millard Fillmore, Zachary Taylor, James Buchanan y Franklin Pierce.
El final de la lista: Biden, Obama y Grant
En la última categoría Trump ubicó a Joe Biden, Barack Obama, Ulysses S. Grant, Warren Harding y Jimmy Carter. Entre ellos, Grant es quizás el caso histórico más particular: llegó a la Presidencia como un héroe de la Guerra Civil y defensor de los derechos de los afroamericanos durante la Reconstrucción, pero su Administración quedó marcada por numerosos escándalos de corrupción que involucraron a funcionarios de su Gobierno.
Grandes ausencias: Reagan, Nixon, Eisenhower, Kennedy y los Bush
Por último, los usuarios notaron las grandes ausencias del ranking. Trump no mencionó a importantes presidentes republicanos como Reagan, Dwight Eisenhower, Richard Nixon o los Bush. Tampoco ubicó en la lista a John F. Kennedy y Lyndon Johnson.