De la nieve en pleno julio al calor sofocante: Norteamérica vive un choque extremo de temperaturas
Mientras una tormenta invernal obliga a emitir alertas por nieve y hielo en Alaska, amplias zonas del oeste y sur del país continúan bajo temperaturas peligrosamente altas. El contraste refleja una de las semanas meteorológicas más llamativas del verano boreal.

El NWS pronostica nieve en pleno verano
Norteamérica atraviesa estos días un escenario climático de fuertes contrastes. En un extremo del continente, las autoridades meteorológicas han emitido avisos por nieve, hielo y sensación térmica cercana a los -11 °C (12 °F) en pleno mes de julio. En el otro, millones de personas continúan enfrentando una persistente ola de calor con temperaturas que superan ampliamente los 38 °C (100 °F) y amenazan con romper nuevos récords.
Aunque ambos fenómenos responden a dinámicas atmosféricas distintas, la coincidencia temporal ha convertido esta semana en una muestra de la enorme variabilidad meteorológica que puede experimentar Norteamérica durante el verano.
Sociedad
El calor dispara las alertas: millones enfrentan temperaturas extremas de hasta 49 °C
Diane Hernández
Invierno en pleno verano en Alaska
El fenómeno más inusual se registra en el norte de Alaska, donde el Servicio Meteorológico Nacional (NWS) emitió una Winter Weather Advisory para sectores de la autopista Dalton, especialmente en el paso de Atigun, dentro de la cordillera Brooks.
Según el aviso, se esperan entre 5 y 15 centímetros (2 a 6 pulgadas) de nieve, acumulaciones de hielo, fuertes ráfagas de viento y temperaturas cercanas a los -11 °C de sensación térmica, condiciones poco habituales incluso para finales de julio.
Las autoridades advirtieron que el principal riesgo no es únicamente la nieve, sino el recongelamiento nocturno, que puede generar placas de hielo negro prácticamente invisibles para los conductores y hacer extremadamente peligrosa la circulación por esta carretera, una de las más aisladas del país.
Si bien las nevadas estivales no son completamente desconocidas en las zonas montañosas del extremo norte de Alaska, los meteorólogos destacan que la combinación de nieve, hielo, viento intenso y temperaturas tan bajas en plena temporada estival resulta llamativa.
A cientos de kilómetros, el calor no da tregua
Mientras el norte del continente se enfrenta a condiciones casi invernales, gran parte del oeste y sur continúa bajo una intensa ola de calor.
Las previsiones indican que estados como California, Arizona, Nevada, Utah y partes del interior del noroeste seguirán registrando temperaturas superiores a los 38 °C, con algunos valles donde podrían acercarse nuevamente a los 43 °C (110 °F) durante los próximos días.
Los meteorólogos atribuyen este episodio a un persistente sistema de alta presión —conocido como domo de calor— que favorece el aire extremadamente cálido y limita la formación de nubosidad, incrementando además el riesgo de incendios forestales y problemas de salud relacionados con el calor.
En California, el Servicio Meteorológico Nacional mantiene advertencias por calor excesivo en numerosas localidades, mientras recomienda limitar las actividades al aire libre durante las horas centrales del día y extremar las precauciones con personas mayores, niños y trabajadores expuestos al sol.
Un continente dividido por extremos
Este patrón responde a una marcada ondulación de la corriente en chorro (jet stream), que permite el descenso de aire muy frío sobre el extremo norte del continente al mismo tiempo que mantiene una potente dorsal cálida sobre gran parte del oeste estadounidense.
De acuerdo con los pronósticos, las condiciones extremas persistirán durante los próximos días: la nieve en Alaska tenderá a disminuir una vez pase el sistema frontal, mientras que la ola de calor continuará expandiéndose por sectores del oeste y parte del interior de Estados Unidos antes de que se produzca un alivio gradual.