Condenan a un exoficial de policía por violar derechos civiles durante el operativo vinculado al caso Breonna Taylor
La sentencia fue emitida por la jueza federal Rebecca Grady Jennings, nominada por el presidente Donald Trump.

Retrato de Breonna Taylor durante una manifestación
Un juez federal condenó este lunes al exoficial de policía de Louisville, Brett Hankison, a 33 meses de prisión por violar los derechos civiles de varias personas durante una redada fallida en 2020 que terminó con la muerte de Breonna Taylor. Aunque no fue responsable de la muerte de Breonna Taylor, el caso se convirtió en uno de los más mediáticos del país y provocó una intensa presión política sobre el sistema de justicia.
Hankison fue hallado culpable de disparar de forma imprudente a través de una puerta y una ventana cubiertas con cortinas, sin identificar un blanco claro, lo que puso en riesgo a los ocupantes de un apartamento vecino al de Taylor. Ninguno de los disparos realizados por él impactó a Taylor, y los fiscales reconocieron que no fue responsable de su muerte.
La sentencia fue emitida por la jueza federal Rebecca Grady Jennings, nominada por el presidente Donald Trump, a pesar de que el Departamento de Justicia recomendara una sentencia reducida de un solo día de prisión y tres años de libertad condicional, argumentando que Hankison no causó daño físico directo a nadie.
¿Qué hizo Hankison exactamente?
Durante la redada nocturna del 13 de marzo de 2020, agentes del Departamento de Policía de Louisville ingresaron sin previo aviso al apartamento de Breonna Taylor, como parte de una operación antidrogas. Su novio, que estaba legalmente armado, creyó que eran intrusos e hizo un disparo. Los oficiales respondieron con 22 tiros.
Hankison, que se encontraba afuera del apartamento, corrió hacia la parte trasera del edificio y disparó 10 veces a través de una puerta y una ventana cubiertas con cortinas, sin saber quién o qué estaba del otro lado. Ninguno de esos disparos impactó a Taylor, pero tres de ellos atravesaron la pared y llegaron hasta el apartamento vecino, donde dormía una familia con un niño pequeño.
Fue por esta conducta —disparar de forma imprudente sin identificar un blanco— que Hankison fue acusado de violar los derechos civiles de los ocupantes del apartamento contiguo.