ANÁLISIS
Las inundaciones de Texas, una de las catástrofes naturales más mortíferas en lo que va de siglo
Según el último recuento, al menos 100 personas han muerto, incluidos niños, y todavía hay desaparecidos.

Inundaciones en Nueva Orleans tras el paso del huracán Katrina en 2005. Imagen de archivo
El 23 de agosto de 2005, la fuerza de la naturaleza irrumpió desde el océano Atlántico con una ferocidad implacable. Ese día, el huracán Katrina tocó tierra, entrando por Luisiana y avanzando hacia Misisipi, Alabama, Georgia y Florida. Consigo trajo rachas de viento de más de 175 millas por hora (mph), ensordecedoras tormentas, tornados e intensas precipitaciones que derivaron en abundantes inundaciones. Se convirtió en la catástrofe natural más mortífera del siglo XXI, con un balance de más de 1.800 muertos, además de los incalculables daños estructurales, con viviendas e infraestructuras completamente derruidas y vías inaccesibles.
Desde entonces, la naturaleza ha continuado causando desoladoras tragedias humanas. La última ha sido las inundaciones en Texas, derivadas de unas abundantes precipitaciones ocurridas durante el fin de semana del 4 de Julio. Hasta la fecha, la cifra de muertos ha sobrepasado el centenar. Un saldo que es todavía más dramático sabiendo que muchas de las víctimas eran niños que se encontraban disfrutando de un campamento de verano -Camp Mystic, en el condado de Kerr- y que no pudieron sobrevivir.
Todavía hay desaparecidos y los servicios de emergencias trabajan sin cesar para encontrarlos, a poder ser con vida, sin perder la esperanza. Pero, mientras las autoridades permanecen sobre el terreno llevando a cabo labores de búsqueda y rescate, ya se puede decir que las inundaciones de Texas son una de las peores tragedias naturales de las últimas dos décadas.
Huracanes: Katrina, Helene, Sandy, Ian, ...
Desde que, en agosto de 2005, el huracán Katrina arrasó con todo lo que se topaba a su paso, han sido varias las catástrofes naturales -principalmente huracanes- las que se han producido y las que han dejado un considerable número de bajas humanas y de daños estructurales.
Según recoge al Servicio Meteorológico Nacional (NWS) en su página web, el huracán Katrina se convirtió "en un huracán de gran magnitud y extremadamente potente que causó una enorme destrucción y una pérdida significativa de vidas". En total, 1.833 muertos y unos 108.000 millones de dólares en daños estimados.
El año pasado, la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) emitió una serie de alertas en los estados del sureste por la llegada del huracán Helene. El 26 de septiembre, el fenómeno natural aterrizó en Florida y, con una trayectoria ascendente, destruyó todo cuanto se cruzaba en su camino. Hasta siete estados sufrieron consecuencias, concretamente Georgia, Carolina del Sur, Carolina del Norte, Tennessee, Virginia e Indiana, además de Florida. Las autoridades confirmaron la muerte de 250 personas y se calcularon daños por valor de 78.700 millones de dólares.
Hace casi 13 años, el huracán Sandy -comúnmente conocido como la Supertormenta Sandy- llegó al país tras viajar desde su punto de origen, la zona del Caribe Central, y azotar a países como Jamaica, Cuba o Bahamas. Su punto de entrada al territorio estadounidense fue Atlantic City (Nueva Jersey), la noche del 29 de octubre de 2012. Los datos oficiales, recogidos en un informe del Centro Nacional de Huracanes (NHC), reflejan que se produjeron 147 muertos y dejó unos 50.000 millones de dólares en pérdidas económicas.
A finales de septiembre de 2022, al menos 156 personas murieron y se registraron destrucciones valoradas en unos 112.900 millones de dólares. El responsable fue el huracán Ian, que dejó fuertes precipitaciones, inundaciones, rachas de viento y tornados en Florida, Carolina del Sur, Carolina del Norte y Virginia. También se produjeron considerables daños en Jamaica y en Cuba, donde cinco personas perdieron la vida. Fue en Florida donde se produjeron la mayoría de las víctimas, según reportó el NHC en un informe.
Sociedad
A caballo y con un perro, vecinos salen al rescate tras las inundaciones en Texas
Virginia Martínez
En agosto de 2017, el huracán Harvey devastó muchas comunidades de Texas -aledañas al área metropolitana de Houston, principalmente-, con vientos de unas 130 mph y con inundaciones de hasta 50 pulgadas de altura. También llegó a afectar a zonas de Luisiana. El Servicio Nacional de Información, Datos y Satélites Medioambientales (NESDIS), integrado en la estructura de la NOAA, reflejó, en un análisis publicado siete años después, que el fenómeno terminó con la vida de 89 personas, además de considerar desperfectos por valor de 158.800 millones de dólares.
Otros huracanes producidos desde 2005 -como Gustav, Irma, Ida o María- también dejaron muertos e importantes daños estructurales, pero en menor medida.
Tornados: la oleada de abril de 2011 y Joplin
Pero los huracanes no son los únicos fenómenos naturales que han dejado una larga lista de catástrofes y pérdidas humanas. También tornados, como, por ejemplo, la oleada que hubo entre el 25 y el 28 de abril de 2011.
En ese periodo de cuatro días, más de 200 tornados golpearon con violencia a estados del sureste, como Tennessee, Carolina del Sur, Carolina del Norte o Georgia. El saldo total de víctimas fue de 324, además de los miles de heridos que se contabilizaron. Fue el 27 de abril el día más mortífero y peligroso, con 316 muertos y con cuatro tornados de categoría 5 registrados, según reportó el Laboratorio Nacional de Tormentas Severas (NSSL) de la NOAA.
Un mes después, el 22 de mayo de 2011, un tornado de categoría 5 destruyó gran parte de la ciudad de Joplin (Misuri). Hasta 158 personas perdieron la vida. Es el tornado más mortífero desde 1950, cuando el denominado Tri-State Tornado hizo que 695 personas residentes en Montana, Illinois e Indiana pereciesen.
Inundaciones en Kentucky y en Tennessee
Además de las de Texas, en los últimos años se han producido inundaciones mortíferas, pero con menor número de víctimas mortales. En agosto de 2021, el gobernador de Tennessee, Bill Lee, tuvo que aprobar la declaración mayor de desastre por las intensas precipitaciones e inundaciones en el condado de Humphreys. Las riadas dejaron un balance de 20 muertos, junto con innumerables desperfectos en la naturaleza y en infraestructuras.
Casi un año después, a finales de julio de 2022, 39 personas murieron -según los datos ofrecidos por el NWS- en el este de Kentucky y en el centro de los Apalaches como consecuencias de las fuertes precipitaciones, que estuvieron acompañadas de tormentas eléctricas. Las inundaciones arrasaron con todo lo que se cruzaba a su paso.
Tormenta invernal de 2021
Coincidiendo con el día de San Valentín de 2021 y los días previos y posteriores, una tormenta invernal azotó a gran parte del país -también al norte de México y al sur de Canadá-. El estado más afectado fue Texas que, en esos días, el NWS no cesó en emitir advertencias por los riesgos a los que cualquiera se expondría por las ventiscas y por las gélidas temperaturas. Se contabilizaron unos 300 muertos; solo en Texas perecieron 246 personas, según reveló la Administración estatal a través de un informe. La causa de la mayoría de los decesos fue fallo multiorgánico por hipotermia.
Las constantes interrupciones en el suministro energético agravaron aún más aquella situación.
Incendios en California (2017) y en Hawái (2023)
Hace ocho años, una oleada de incendios forestales -concretamente, 9.270 focos, según mostró Departamento de Silvicultura y Protección contra Incendios de California- producidos entre abril y diciembre calcinó más de 1,5 millones de acres, provocando la muerte de 47 personas -incluidos dos bomberos- y el desalojo de sus hogares de miles de residentes a lo largo y ancho de California.
En 2023, los incendios forestales arrasaron más de 2.200 estructuras en la isla de Maui (Hawái). Además, murieron más de 100 personas, de acuerdo a un informe de la Administración contra Incendios. Se registraron 5.500 millones de dólares en daños.
Otras catástrofes por fenómenos meteorológicos naturales
Uno de los más recordados es el huracán que azotó la ciudad de Galveston (Texas) en 1900, considerado por las autoridades como "el desastre natural más mortífero" de la historia del país. Entre 8.000 y 12.000 personas murieron, según afirman las autoridades del estado.
Otra de las catástrofes más reseñables es la de la gran inundación de 1862. Estados del oeste del país -principalmente, Washington, Oregón y California- se vieron afectados por las riadas, que dejaron un saldo de, al menos, 4.000 víctimas.
El Servicio Geológico (USGS) señala que unas 700 personas perecieron en el terremoto de San Francisco ocurrido en 1906. Se calcula que el temblor -de magnitud entre 7,7 y 8,3 en la escala de Ritcher y que llegó a notarse en Los Angeles y en otros estados como Oregón- duró entre 45 y 60 segundos. El epicentro se ubicó cerca de San Francisco, en la falla de San Andrés.