La industria automotriz le declara la guerra a China: fabricantes estadounidenses piden al Congreso prohibir los vehículos chinos en el país
En una carta enviada a los cuatro líderes del Congreso estadounidense, el presidente y director del grupo, John Bozzella, los instó a aprobar la prohibición antes de finalizar el año.

Edificio del Congreso de Estados Unidos/ Kent Nishimura
La Alliance for Automotive Innovation, la cual es uno de los grupos de la industria automotriz más importantes del país, presionó este jueves al Congreso para que adopte una postura más firme contra los vehículos chinos y solicitó formalmente una legislación que prohíba permanentemente la entrada al mercado estadounidense de automóviles fabricados en China y de tecnología para vehículos conectados. En una carta enviada a los cuatro líderes del Congreso estadounidense, el presidente y director del grupo, John Bozzella, los instó a aprobar la prohibición antes de finalizar el año, al argumentar que el sector automotriz de China representa una preocupación de seguridad nacional y económica para los Estados Unidos.
“En este momento, los fabricantes de automóviles chinos están introduciendo vehículos subsidiados con software y hardware conectados en todo el mundo. Esto aún no ha ocurrido dentro de Estados Unidos, pero dada la magnitud y urgencia de esta amenaza, les instamos a promulgar una prohibición de vehículos, software y hardware chinos antes de levantar las sesiones este año y convertir esta política en ley”, escribió Bozzella en su carta, en la que también advirtió que los fabricantes chinos están “capturando cuota de mercado” en regiones como Europa, Australia, el Sudeste Asiático, México y Sudamérica.
La petición se produce mientras los legisladores de ambas cámaras ya consideran medidas destinadas a limitar la influencia china sobre el sector automotriz estadounidense. En julio, el Comité de Comercio, Ciencia y Transporte del Senado aprobó una legislación que prohibiría a las empresas con más de un 15 % de participación china vender vehículos en Estados Unidos. En la Cámara de Representantes también se ha presentado una legislación similar por parte de los congresistas de Michigan Debbie Dingell (demócrata) y John Moolenaar (republicano). Su proyecto de ley, denominado Connected Vehicle Security Act of 2026, cuenta con otros 72 copatrocinadores de ambos partidos.
El presidente y director ejecutivo de la Alliance for Automotive Innovation finalizó su carta sosteniendo que Estados Unidos todavía cuenta con una oportunidad única para evitar una expansión similar dentro de su propio mercado. Bozzella incluso señaló las propuestas bipartidistas como una muestra de que los legisladores “están decididos a acertar con los detalles de esta política”.