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Quién es Jon Ossoff, el senador que desafió a la Casa Blanca y hoy es el candidato "tapado" para 2028 según los mercados de apuestas

Si bien Ossoff aún no figura como un potencial candidato en las encuestas nacionales recabadas por el New York Times, en Polymarket el senador ha subido diez puntos, llegando al 14% de probabilidad de convertirse en el candidato demócrata para 2028. Eso duplica a Kamala Harris (7%) y lo pone apenas por debajo de Gavin Newsom (15%) y AOC (18%).

El senador estadounidense Jon Ossoff, demócrata de Georgia, en una imagen de archivo

El senador estadounidense Jon Ossoff, demócrata de Georgia, en una imagen de archivoAFP

Emmanuel Alejandro Rondón

Muchos nombres demócratas de alto perfil danzan en ese afamado baile del "candidato para 2028". La exvicepresidenta Kamala Harris, el gobernador Gavin Newsom, la otrora estrella política en ascenso Pete Buttigieg y la congresista de extrema izquierda Alexandria Ocasio-Cortez son mencionados en las encuestas nacionales como los principales favoritos para tomar la batuta del partido azul de cara a las próximas presidenciales. Sin embargo, aunque lleven tiempo arriba en los sondeos, ninguno despunta ni termina de convencer, pues, a pesar de la trayectoria, cada uno guarda sus propias cicatrices y fracasos políticos que los vuelven candidatos sin fiabilidad plena. Ese fue el error de los demócratas en 2016, con Hillary Clinton, y en 2024, con un Joe Biden que cayó por el propio paso del tiempo tras una elección en 2020 que ganó gracias, en gran medida, a la pandemia y el impacto nocivo que tuvo en las vidas de los estadounidenses. Pero, contra todo pronóstico, hay un nombre que parece desligarse de los vicios del pasado y empieza a ganar su propio peso en los mercados de apuestas: el joven senador Jon Ossoff.

Ossoff, de 39 años, nunca había ocupado un cargo público antes de entrar en política. El demócrata, oriundo de Atlanta, estudió en un colegio privado de los suburbios de la ciudad y luego cursó estudios de pregrado en Georgetown University, además de un posgrado en la London School of Economics. Antes del Senado, se dedicó principalmente a producir videos de investigación sobre corrupción y abusos a los derechos humanos en África y Medio Oriente. Su salto a la política se dio en 2017, cuando, a los 30 años, se postuló en una elección especial por un escaño en el Congreso en los suburbios de Atlanta; perdió, pero la campaña lo posicionó como una figura a seguir dentro del Partido Demócrata. En 2021, junto al reverendo Raphael Warnock, ganó una segunda vuelta al Senado que le dio a su partido un control ajustado de la Cámara Alta, convirtiéndolo en el senador más joven electo desde 1980.

En los últimos meses, Ossoff salió conscientemente de su bajo perfil para desafiar, criticar y, por momentos, atosigar al presidente Donald Trump y la Casa Blanca hasta el punto de ganarse el mote de ser uno de los demócratas más críticos de Trump II. Sus ataques han sido constantes y, para algunos, audaces.

"La rendición de cuentas está llegando", dijo Ossoff desde la Divine Faith Ministries International (DFMI) en Georgia, una megaiglesia no convencional. "Las Escrituras están llenas de reyes malvados derribados por su propia arrogancia".

En otra ocasión, allá por abril, apuntó contra los Trump en general adjuntándolos a la inflación: "Mientras ustedes pagan más por todo, la riqueza de la familia presidencial crece en miles de millones de dólares, porque son unos estafadores y todo el mundo lo sabe". Y también relacionó a la Casa Blanca con el pederasta Jeffrey Epstein, quien en su momento representó un tema controvertido y perjudicial para el Gobierno de Trump: "Esta es la clase Epstein gobernando nuestro país".

Todas esas declaraciones —que produjeron titulares, elogios, críticas, peleas y, por supuesto, donaciones— ocurren mientras Ossoff enfrenta una campaña de reelección en el Senado en el swing state Georgia, ante el representante republicano Mike Collins, quien, según las encuestas, está entre diez y siete puntos de distancia del titular demócrata.

Pero Ossoff, sabiéndose favorito, ha dedicado poco y nada a la campaña del Senado, concentrando sus mítines, apariciones públicas y foco en el máximo escenario político: la batalla con Trump y la Casa Blanca. De acuerdo con varios estrategas republicanos citados por el Wall Street Journal, esta estrategia sería una suerte de "audición" para 2028, que ya le está valiendo impulso al joven senador en el mercado de apuestas.

Si bien Ossoff aún no figura como un potencial candidato en las encuestas nacionales recabadas por el New York Times, en Polymarket el senador ha subido diez puntos, llegando al 14% de probabilidad de convertirse en el candidato demócrata para 2028. Eso duplica a Kamala Harris (7%) y lo pone apenas por debajo de Gavin Newsom (15%) y AOC (18%).

Esa subida de puntos en Polymarket coincide, además, con una serie de titulares favorables para Ossoff, quien en las últimas semanas vio cómo Newsweek preparó un perfil sobre su esposa, la doctora Alisha Kramer, y cómo el experimentado reportero Edward Helmore lo presentó en The Observer como la figura política que puede tender los puentes entre el ala progresista más radical de los demócratas y la más moderada. El artículo de Helmore fue elogioso, como demuestra este pasaje:

"A sus 39 años, Ossoff es joven. Es judío y ha señalado que sus antepasados fueron 'exterminados en campos de exterminio nazis'. Profesa un apoyo 'inquebrantable' a Israel, pero también es crítico del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu. Ha apoyado al senador de Vermont, Bernie Sanders, en sus esfuerzos por limitar la venta de municiones estadounidenses a Israel (…) El mes pasado, Ossoff recibió elogios por el interrogatorio al que sometió a Jay Clayton, nominado para el cargo de director de inteligencia nacional, durante la audiencia de confirmación, presionándolo sobre por qué el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández había sido indultado por Trump unos 18 meses después de ser condenado por narcotráfico y sentenciado a 45 años de prisión. También recurrió al típico juego de lealtad de los demócratas, preguntándole a Clayton quién ganó las elecciones de 2020".

Todos esos elementos juntos van forjando una candidatura que se cuece a fuego lento mientras los demócratas enfrentan una más que evidente crisis de liderazgo. Kamala Harris, quien arrastra ya un fracaso político gigante, no ha tenido un impacto positivo en su vuelta a la política tras perder con Trump en 2024. De hecho, volvieron los titulares sobre "ensalada de palabras" que tanto daño le hicieron en la última campaña electoral. Newsom no ganó vuelo a pesar de subirse al escenario nacional y todavía tiene un historial negativo de gestión en California, de donde las grandes y medianas compañías, millonarios y ciudadanos de a pie huyen por igual del infierno fiscal, la crisis de inseguridad y el alto costo de la vida. AOC, con su historial extremista, tiene la difícil misión de cambiar su perfil de nicho a pasar a ser una candidata seria a nivel nacional, donde tendrá que ganarse a los electores demócratas moderados y conservadores de Michigan, Wisconsin, Georgia y otros tantos estados pendulares. Aunque lo intente, la labor es notablemente complicada. Allí Ossoff tiene una ventana de oportunidad grande, aunque puede irse achicando si comete errores.

El controvertido comentario contra Natalie Harp

Hace unos días, Ossoff pareció realizar un comentario cuanto menos sugerente contra Natalie Harp, secretaria de Asuntos de la Casa Blanca y quien redacta los posts del presidente en Truth Social mientras el propio Trump los dicta. Ossoff, cuestionando temas de política internacional, puso en el foco la cercanía entre Harp y el mandatario. Algunos lo interpretaron como un ataque sexista.

"Mientras los marineros del Lincoln pelean su guerra, mientras él agota inútilmente nuestras reservas de municiones y petróleo, el presidente se queda dormido en sus reuniones. Juega golf y opera en bolsa", dijo Ossoff. "Así que no quiere hacer el trabajo. Quiere construir su salón de baile y viajar con Natalie en su, al parecer, indefenso palacio volador, regalado por el emir de Qatar".

El comentario provocador generó en parte su cometido. La Casa Blanca, su rival electoral Mike Collins y sus críticos lo cuestionaron ferozmente. Eso no es sorprendente, pero sí lo es la reacción del estratega demócrata David Axelrod, una pieza clave en la elección del expresidente Barack Obama para sus dos mandatos.

"El párrafo de su discurso del fin de semana que ha generado tanta atención fue un demoledor golpe", dijo Axelrod en X. "Pero dos palabras dentro de él, 'con Natalie', me parecieron gratuitas e innecesarias".

La línea de Axelrod coincidió en alguna medida con la crítica de Collins enviada a Fox News: "Es repugnante que ataque a una joven asistente solo para ganar puntos políticos baratos con su base activista radical. Es impropio de un senador de EE.UU., y el hecho de que demócratas prominentes ya lo estén señalando lo confirma".

A pesar de la reacción en su contra, Ossoff pareció disfrutar la atención y la respuesta de la Casa Blanca, que catalogó al demócrata como un "vergonzoso niño de teatro con aires afeminados haciendo un cosplay de Barack Obama".

"Ha sido increíble ver a esta Casa Blanca colapsar por esto durante toda la semana", dijo Ossoff, quien esquivó la pregunta sobre sexismo durante una entrevista con MS Now. "Y sobre Natalie Harp, estos funcionarios de la Casa Blanca son adultos, servidores públicos pagados por los contribuyentes, con un enorme poder en posiciones de confianza pública".

Quizá esta polémica es justamente lo que Ossoff buscaba: enfurecer a la Casa Blanca, lograr impulso y meterse de lleno en el ring de batalla nacional. Básicamente, elevar su perfil. Pero esa estrategia puede ser contraproducente, advirtieron algunos estrategas republicanos al WSJ, incluso señalando que los comentarios sobre Harp abren, a su vez, una pequeña ventana de oportunidad para Collins y su campaña.

"Probablemente ya tenía esta contienda ganada, hasta que empezó a hacer campaña para el cargo equivocado", dijo Chip Lake, un estratega republicano con larga trayectoria en Georgia. "Meterse en peleas con asesoras de la Casa Blanca no es una estrategia para el Senado. Es una cinta de audición para 2028".

Katie Frost, otra estratega republicana, atizó al WSJ que Ossoff "está intentando subirse al cuadrilátero central para enfrentarse a uno de los mejores contragolpeadores políticos de todos los tiempos. Es una jugada audaz, veamos cómo le resulta".

Además de su ascenso vertiginoso, el dinero también acompaña a Ossoff. Hasta el 30 de junio, la campaña del joven senador había recaudado unos $98 millones en este período, de los cuales $77,3 millones llegaron desde inicios de 2025. Con los nuevos titulares, es más que plausible que esos números se incrementen y sigan después de las midterms si es que Collins no logra recuperarse y presentar batalla.

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