EEUU batirá su récord de producción de gas natural en 2026
Según la proyección publicada por la Administración de Información Energética (EIA), el país producirá un promedio de 122,5 mil millones de pies cúbicos de gas por día.

Chris Wright, secretario de Energía, junto a Donald Trump/ Andrew Caballero- Reynolds
Estados Unidos está camino a alcanzar un nuevo récord de producción de gas natural en 2026. Según la proyección publicada por la Administración de Información Energética (EIA), el país producirá un promedio de 122,5 mil millones de pies cúbicos de gas por día, por encima del récord de 118,5 mil millones registrado en 2025.
Aunque se trata de una proyección y no de un dato definitivo para todo el año, los primeros resultados ya muestran un fuerte crecimiento. De acuerdo con un comunicado difundido por EIA, Estados Unidos produjo en promedio 121,3 mil millones de pies cúbicos diarios durante los primeros seis meses de 2026, un 4% más que durante el mismo período de 2025.
La mayor parte del crecimiento se concentra en dos grandes zonas productoras: la cuenca del Permian, en Texas y Nuevo México, y Haynesville, en Luisiana y Texas.
"Estados Unidos fue el mayor productor mundial de gas natural desde 2009 hasta 2024, el año más reciente para el que disponemos de datos sobre la producción mundial de gas natural", señaló la EIA en la misiva.
"Además de los precios del petróleo crudo, el aumento constante de la relación gas-petróleo (GOR) en la cuenca del Pérmico está contribuyendo al crecimiento de la producción de gas natural en dicha cuenca. A medida que se produce más petróleo y gas natural, la presión dentro del yacimiento disminuye. El gas natural es más fácil de producir a presiones más bajas que el petróleo, por lo que la relación GOR aumenta", sumó.
En cuanto a la EIA, es la agencia estadística del Departamento de Energía de Estados Unidos encargada de recopilar y analizar datos sobre petróleo, gas, electricidad y otras fuentes de energía. Aunque forma parte del Gobierno federal, la ley establece que sus datos y proyecciones son independientes de la aprobación de otros funcionarios del Gobierno, incluido el propio Departamento de Energía.