ANÁLISIS
Los alquileres en Manhattan baten un récord de $6.655 mientras las políticas izquierdistas de Mamdani agravan la crisis de vivienda
Mientras la oferta se reduce al mínimo desde 1968, las políticas del alcalde socialista, la congelación de rentas y el nuevo impuesto a las segundas residencias están empujando aún más la demanda hacia un mercado libre ya saturado.

New York Mayor Zohran Mamdani. File archive
El precio medio de los alquileres en Manhattan ha alcanzado un máximo histórico de $6.655 al mes, según datos de Corcoran Sunshine Marketing Group publicados por el New York Post (NYP). La cifra supone un aumento del 10% respecto al año pasado y deja a los inquilinos ante un mercado cada vez más asfixiante.
Un mercado sin oferta
La tasa de vacantes en la ciudad se ha hundido hasta el 1,49%, el nivel más bajo desde 1968. Cualquier cifra por debajo del 5% se considera ya un mercado favorable para los propietarios. Paralelamente, el alquiler mediano se sitúa en $5.295, un 6% más que en julio del año pasado.
Todas las tipologías de vivienda han subido. Los estudios promedian $4.088 (un 8% más), los de un dormitorio $5.486 (7%), los de dos dormitorios $8.054 (13%) y los de tres dormitorios alcanzan los $12.228 (12%). Estudios, monoplazas y dúplex han marcado máximos históricos.
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El efecto de las políticas izquierdistas de Mamdani
Agentes inmobiliarios apuntan a las medidas del alcalde Zohran Mamdani como uno de los factores que están presionando los precios. La próxima congelación de alquileres en las unidades estabilizadas, que entrará en vigor el 1 de octubre, y el nuevo impuesto a las segundas residencias están reduciendo la oferta y empujando la demanda hacia el mercado libre.
La Junta de Directrices de Alquileres de Nueva York aprobó en junio una congelación de rentas para aproximadamente un millón de apartamentos estabilizados, una de las principales promesas de Mamdani. La medida impedirá cualquier subida en los contratos de uno y dos años. Afecta a cerca del 40% del parque de vivienda en alquiler de la ciudad y es la primera vez que se congela también el aumento en los contratos de dos años.
Por otra parte, el llamado impuesto pied-à-terre, impulsado por el alcalde socialista y aprobado en mayo, grava las segundas viviendas cuyos propietarios no residen de forma habitual en Nueva York. Se aplica a casas unifamiliares valoradas en más de $5 millones y a pisos y cooperativas a partir de $1 millón. El recargo, que puede llegar al 6,5% sobre el valor catastral, busca recaudar unos $500 millones anuales y se suma a los impuestos ordinarios sobre la propiedad.
Los costes se trasladan al mercado libre
Gary Malin, director de operaciones de The Corcoran Group, sostiene por su parte que leyes como la de buen motivo para el desahucio, la FARE Act y las normas de alquiler de 2019 han limitado la oferta de vivienda. "Estas leyes han reducido la oferta de alquileres. Eso ha hecho que la demanda se acumule hasta el punto de ebullición y que los precios de los apartamentos disponibles alcancen máximos históricos", afirmó.
Según el NYP, Malin advierte además de que la congelación no aliviará la situación de los inquilinos del mercado libre. "Los costes de los propietarios seguirán subiendo independientemente de la congelación", señaló. Y aunque la medida pueda beneficiar a quienes tienen alquileres estabilizados, "la mala noticia para los del mercado libre es que esos mayores gastos probablemente se trasladarán a ellos" cuando toque renovar el contrato.
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La “tormenta perfecta”
La FARE Act, que traslada las comisiones de los agentes a los propietarios, también ha empujado al alza los precios. Muchos dueños han acabado incorporando ese coste al alquiler mensual.
El resultado, según Sanai, es un inquilino cada vez más exhausto: "El mismo apartamento puede estar ahora anunciado entre $500 y $1.000 más al mes que hace un año, así que los interesados suelen llegar molestos antes incluso de empezar a verlo".