ANÁLISIS
La gobernadora demócrata de Massachussets firma la ley que permite el aborto hasta el momento del parto
Una desafiante Maura Healey acusó a Trump de poner en peligro "los derechos reproductivos" de las mujeres y aseguró que "mientras sea gobernadora, el aborto seguirá siendo seguro, legal y accesible en Massachusetts".

Imagen de una ecografía de un feto de 11 semanas
La gobernadora demócrata de Massachusetts, Maura Healey, firmó la ley aprobada a toda velocidad por la legislatura estatal para legalizar el aborto hasta el momento del parto. Healey no tuvo reparos en echar mano de todos los tópicos abortistas para justificar su decisión, sin dar ninguna razón médica que lo sustente, y añadiendo el guiño partidista de acusar a Donald Trump de tratar de atacar los supuestos "derechos reproductivos".
Con su firma, Massachusetts permite ya que una madre pueda eliminar a un bebé en cualquier semana de gestación, incluso sin que haya ninguna patología incompatible con la vida. Es decir, que un no nacido completamente sano puede ser sacrificado en aras de una ideología radical.
Cabe destacar que los métodos para abortar a bebés grandes son especialmente crueles, incluyendo el desmembramiento o la decapitación tras provocar el parto prematuramente. Incluso se deja morir a niños que han sobrevivido al intento de aborto, dejándolos sin atención médica. Sin embargo, para la gobernadora y los congresistas radicales que han sacado la medida adelante, se trata de "progreso" y "derechos".
El coladero del "ponga en peligro la salud -que no la vida- de la madre"
Por supuesto, en el aquelarre de loas abortistas en que se convirtió la firma de la ley H.5595, no faltaron las menciones a Donald Trump como el coco de los derechos de las mujeres, así como los clásicos tópicos abortistas sin una sola alusión a la medicina y la ciencia. En resumen, los derechos de las mujeres sobre su cuerpo sin hablar de niños completamente formados e incluso con capacidad de sobrevivir fuera del seno materno.
La treta utilizada en la nueva norma para permitir abortos tardíos es mantener el aborto legal por cualquier motivo hasta la semana 24 y, a partir de ahí, incluir como causa que la salud (no sólo su vida, ojo, que es un detalle clave) de la madre corra peligro. Esta fórmula podría significar cualquier cosa, lo que lo convierte en un coladero ideal. También se permite el aborto por encima de este plazo si es poco probable que el bebé sobreviva fuera del útero.
Además, la norma recién firmada cambia los criterios necesarios para autorizar un aborto tardío, pasando de esa lista de afecciones médicas específicas a un criterio más flexible basado únicamente en la aprobación del abortista.
"Eso no es compasión, ni es asistencia sanitaria"
El movimiento provida no tardó en denunciar la barbaridad aprobada por Healey. Así, Carol Tobias, presidenta de National Right to Life, mostró su horror ante el tratamiento cruel a "niños no nacidos que pueden sentir dolor", dejando claro que "esto no es cuidado de la salud":
“La gobernadora Healey y la Asamblea Legislativa de Massachusetts han eliminado las últimas protecciones para los niños no nacidos que pueden sentir dolor y que podrían sobrevivir fuera del útero. Precisamente en la misma etapa en la que los bebés prematuros reciben cuidados que les salvan la vida en las unidades de cuidados intensivos neonatales, Massachusetts permitirá que los abortistas pongan fin a la vida de niños de la misma edad, e incluso mayores. Eso no es compasión, ni es asistencia sanitaria.
“Esta ley pone al descubierto la falsedad que se esconde tras la afirmación de que nadie está a favor del aborto hasta el momento del parto. Cuando los legisladores eliminan toda limitación objetiva y autorizan a quien practica el aborto a decidir si este puede realizarse en cualquier momento del embarazo, lo que la ley permite es precisamente el aborto hasta el momento del parto".
La vida del no nacido, en manos de los abortistas
Otro aspecto crítico de la ley es que, a pesar de que quienes apoyan la norma aseguran que blinda la relación paciente-doctor, en realidad, deja en manos de los abortistas la vida del no nacido, como denuncia Myrna Maloney Flynn, presidenta de Massachusetts Citizens for Life:
“Legalizar el aborto electivo hasta el momento del nacimiento en madres sanas y en fetos sanos y capaces de sentir dolor no tiene nada que ver con proteger la relación entre el médico y el paciente. Se trata de que los abortistas normalicen la muerte de bebés completamente desarrollados y presionen a mujeres vulnerables para que permitan que sus hijos no nacidos mueran en actos atroces de violencia. Estos abortos constituyen algunas de las violaciones más graves de los derechos humanos, permitidas únicamente en unos pocos lugares del mundo, entre ellos China y Corea del Norte".
La presidenta de Massachusetts Citizens for Life desmintió, además la mentira de que la norma trate de ayudar a las mujeres que afrontan verdaderas complicaciones:
"Las mujeres que sufren complicaciones del embarazo inimaginables y desgarradoras merecen sin duda todo el apoyo que necesiten, pero ese apoyo no es lo que ofrece este proyecto de ley. En cambio, este proyecto de ley garantiza un aumento de los beneficios de la industria del aborto y procedimientos en etapas avanzadas del embarazo financiados con dinero de los contribuyentes. Animamos a quienes celebran la firma, motivada por razones políticas, de la gobernadora Healey a que se informen no solo sobre los abortos tardíos y los abortos por 'desmembramiento' —muchos de los cuales serán financiados por los contribuyentes de Massachusetts—, sino también sobre los cuidados paliativos perinatales, las opciones de cuidados paliativos y otros recursos disponibles para las mujeres que se enfrentan a diagnósticos fetales devastadores, pero nunca desesperados".
Abortar fuera de los hospitales
La ley también incluye otro peligro, que denuncian desde los grupos provida. Michael King, presidente del Massachusetts Family Institute apunta: "Este proyecto de ley permite, básicamente, el aborto en cualquier momento del embarazo y por cualquier motivo, por lo que es absolutamente atroz. La medida también trasladaría todo este proceso del aborto fuera del ámbito hospitalario. Así, un médico podría realizar este tipo de intervención en cualquier lugar que considere adecuado, sin las garantías que ofrece un hospital."
Algo de lo que se hizo eco Flynn, quien destacó que la nueva ley permite que un solo médico "decida de forma subjetiva que se puede matar a cualquier feto, tanto dentro como fuera de un hospital".
Los médicos rechazan la idea de que el aborto es necesario para salvar la vida de una madre
Además, LifeNews se hizo eco de varios expertos médicos que desmontaron el mito de que es necesario realizar un aborto para salvar la vida de una madre. En palabras de Christina Francis, una ginecólogo-obstetra certificada por el colegio de médicos y directora general de la Asociación Americana de Ginecólogos y Obstetras Provida.
“Desde el punto de vista médico, nunca es necesario poner fin deliberadamente a la vida de un feto para salvar a su madre. En casos de verdadera emergencia, el médico debe separar a la madre del bebé cuando sea necesario, pero eso no es un aborto: la AAPLOG recomienda referirse a estas intervenciones como 'separaciones materno-fetales', dada la clara diferencia de intención entre esos tratamientos para salvar vidas y el aborto inducido".