Ocho activistas de izquierda intentan asaltar una base aérea estadounidense en Corea del Sur
Los estudiantes fueron detenidos después de intentar acceder sin autorización a la base de Osan mientras gritaban consignas contra la Séptima Fuerza Aérea de Estados Unidos.

Imagen de la policía en Corea del Sur (Archivo)
Ocho integrantes de una organización estudiantil de izquierda fueron detenidos este martes después de intentar ingresar ilegalmente en la base aérea estadounidense de Osan, conocida también como K-55, situada en Pyeongtaek, a unos 60 kilómetros al sur de Seúl.
Los arrestados —cuatro hombres y cuatro mujeres— pertenecen a la Unión de Estudiantes Universitarios Progresistas de Corea, una agrupación conocida por sus protestas contra la presencia militar estadounidense y la alianza de defensa entre Washington y Seúl.
De acuerdo con la Policía surcoreana, los jóvenes trataron de acceder a la instalación militar mientras gritaban consignas antiestadounidenses, entre ellas: “Destruyamos la Séptima Fuerza Aérea de Estados Unidos”.
Personal militar estadounidense interceptó inicialmente a los activistas y posteriormente los entregó a las autoridades surcoreanas. Los ocho se acogieron a su derecho a permanecer en silencio durante los primeros interrogatorios, según informó la agencia Associated Press.
Hasta el momento, las autoridades no han informado de personas heridas ni de daños en las instalaciones.
Estados Unidos advierte que el acceso ilegal será tratado con seriedad
Las Fuerzas Armadas estadounidenses indicaron que el grupo intentó acceder ilegalmente por la entrada principal de la base.
“Los intentos no autorizados de acceder a una instalación militar estadounidense se toman con extrema seriedad”, señaló el Ejército estadounidense en una declaración recogida por AP.
El caso será procesado conforme a las leyes y los procedimientos aplicables tanto de Estados Unidos como de Corea del Sur. La Policía surcoreana investiga posibles violaciones de la Ley de Protección de Bases e Instalaciones Militares.
La base de Osan alberga el cuartel general de la Séptima Fuerza Aérea de Estados Unidos y constituye una de las instalaciones esenciales para las operaciones aéreas conjuntas destinadas a disuadir una posible agresión de Corea del Norte.
El acceso a la instalación está estrictamente controlado. Incluso los visitantes autorizados necesitan un patrocinador, pases especiales y documentos oficiales de identificación, de acuerdo con las normas publicadas por la propia base.
Un grupo con antecedentes de intentos de irrupción
No es la primera vez que miembros de la Unión de Estudiantes Universitarios Progresistas de Corea intentan entrar en instalaciones estadounidenses.
El pasado 7 de mayo, ocho activistas de la misma organización fueron detenidos después de protagonizar una protesta sorpresa e intentar acceder a la Embajada de Estados Unidos en Seúl.
En aquella ocasión, protestaban contra unas declaraciones del comandante de las Fuerzas Estadounidenses en Corea, general Xavier Brunson, relacionadas con la transferencia del control operacional de las tropas surcoreanas en tiempos de guerra. Los manifestantes se resistieron a las órdenes policiales de dispersión y fueron trasladados a una comisaría por posibles infracciones de la legislación sobre manifestaciones.
En marzo de 2023, otros 18 integrantes del mismo movimiento entraron ilegalmente en un recinto militar estadounidense en Yongsan para protestar contra los ejercicios conjuntos entre Estados Unidos y Corea del Sur. Un tribunal rechazó posteriormente la solicitud de prisión preventiva contra uno de los participantes al considerar que existía poco riesgo de fuga o destrucción de pruebas.
La organización también ha realizado protestas contra la cooperación militar trilateral entre Corea del Sur, Estados Unidos y Japón, a los que describe como potencias “imperialistas”.
Una alianza estratégica frente a Corea del Norte
El conflicto concluyó en 1953 mediante un armisticio y no con un tratado de paz, por lo que las dos Coreas permanecen técnicamente en guerra.
Aunque determinados movimientos de izquierda mantienen una posición abiertamente contraria a la presencia estadounidense, las encuestas citadas por medios internacionales muestran que la mayoría de los surcoreanos continúa respaldando la alianza con Washington.
La base de Osan desempeña un papel central en ese dispositivo de seguridad. La Séptima Fuerza Aérea, cuyo cuartel general se encuentra allí, coordina operaciones aéreas destinadas a garantizar la preparación militar conjunta ante posibles amenazas norcoreanas.
Las autoridades surcoreanas deberán determinar ahora si los ocho activistas serán formalmente acusados por intentar entrar en una instalación militar protegida. Al cierre de esta nota, ninguno había sido señalado por causar daños materiales o agredir físicamente al personal de la base.