Donald Trump arremete contra John Bolton tras su declaración de culpabilidad: "Muy tonto, desequilibrado e incompetente"
Las acusaciones penales detallan que el ex asesor de seguridad nacional extrajo y transmitió más de 1.000 páginas de anotaciones oficiales a través de su correo electrónico personal y una aplicación de mensajería comercial.

John Bolton, en mayo de 2026.
El presidente Donald Trump lanzó una severa crítica contra su ex asesor de seguridad nacional, John Bolton, luego de que este se declarara culpable el viernes ante una corte federal por la retención indebida de materiales clasificados procedentes de su gestión en la Casa Blanca.
La admisión de responsabilidad por parte del exdiplomático representa un hito en los esfuerzos por exigir cuentas a los altos funcionarios del aparato estatal frente al manejo de información sensible.
A través de una publicación en Truth Social el viernes por la noche, Trump arremetió contra el veterano funcionario: "¡John Bolton, un exrepresentante de los Estados Unidos de América muy tonto, desequilibrado e incompetente, acaba de declararse culpable!".
El mandatario continuó su descargo calificándolo como un promotor del intervencionismo destructivo: "Es una persona terrible, un lunático que solo quería empezar problemas y guerras, y que fue un innecesario impulsor de muerte y destrucción por dondequiera que iba". Finalmente, expresó su expectativa sobre el dictamen judicial: "¡Con suerte, será tratado con dureza!".
Filtraciones masivas para un lucrativo libro de memorias
John Bolton, quien adoptó una postura abiertamente crítica contra Trump tras su salida de la primera administración, había sido formalmente acusado por un gran jurado federal en 2025 con un total de 18 cargos criminales vinculados al manejo negligente de documentos nacionales confidenciales.
Las acusaciones penales detallan que el ex asesor de seguridad nacional extrajo y transmitió más de 1.000 páginas de anotaciones oficiales a través de su correo electrónico personal y una aplicación de mensajería comercial.
Los destinatarios de dichos archivos fueron miembros de su propio entorno familiar que carecían de las credenciales y autorizaciones de seguridad correspondientes. Estas notas sirvieron de base documental para redactar su polémico libro de memorias publicado en 2020 bajo el título The Room Where It Happened.
Admisión de culpa y el debate sobre la seguridad nacional
Durante la audiencia celebrada el viernes en un tribunal federal de Greenbelt, Maryland, Bolton se declaró culpable de un cargo de retención de información de la defensa nacional.
Al ser interrogado por el magistrado sobre su culpabilidad, respondió de manera taxativa: "Lo soy, su señoría", agregando posteriormente: "Lo lamento".
Esta declaración de culpabilidad supone una victoria institucional sustancial para el Departamento de Justicia de la administración Trump, que ha mantenido un estricto escrutinio sobre las presuntas irregularidades de figuras políticas opositoras y miembros del antiguo establishment de Washington.
La fiscal de los Estados Unidos, Kelly O’Hayes, ratificó la gravedad de las acciones del exasesor mediante una declaración oficial: "El sr. Bolton sabía el daño que el manejo inadecuado de material confidencial podía causar a la seguridad nacional y, aun así, cometió esta mala conducta y puso en riesgo vidas estadounidenses".
El exfuncionario de 77 años comparecerá nuevamente el próximo 25 de octubre para conocer su sentencia definitiva. Bolton encara una sanción económica que podría alcanzar los 2.25 millones de dólares y una pena máxima de hasta 5 años en prisión, aunque su equipo de defensores legales confía en evitar el encarcelamiento.
El abogado defensor, Abbe Lowell, argumentó en un comunicado que Bolton asumió su responsabilidad tal como lo hacen los "verdaderos líderes", sosteniendo que su resolución "le ahorró recursos al gobierno para llevar un caso que podría exponer información sensible adicional".
Lowell intentó trazar un paralelismo con el caso de los documentos de Mar-a-Lago contra Trump desestimado anteriormente, alegando que "el embajador Bolton, cuya ofensa fue únicamente llevar un diario que contenía información clasificada, guardó un registro para preservar la historia, pero Donald Trump guardó secretos para servirse a sí mismo"